AfroUrbe | San Miguel Arcángel bendito...

ayuda a los turiameros

01/10/2023.- Mi adolescencia la viví en Maracay. Un lustro de mi vida la disfruté con mamá, papá, hermanos. Entre mis tías, mi madrina, primas y grandes amistades de la infancia y adolescencia, me reconocí parte de la Ciudad Jardín. Una de mis fascinaciones era cruzar el Parque Nacional Henri Pittier para abrazar la costa entre su gente y la maravillosa cadencia maracayera.

Hoy vuelvo con ese mismo entusiasmo para abrazar a las y los turiameros. Y es que cada 29 de septiembre es el día de San Miguel Arcángel. Esta efeméride católica, las y los turiameros, en ese sincretismo afrodescendiente, pasó a ser parte del calendario afrocatólico de nuestras festividades venezolanas.

De la mano de las afrohermanas Ingrid Selga Flores; de las cultoras Neila Flores y Rossi Garrido, de quienes estaremos haciendo zoom en un próximo AfroUrbe, y del maestro Manuel Moreno llegamos a este encuentro de San Miguel Arcángel en el barrio La Coromoto.

San Miguel Arcángel, me cuenta Ingrid Selga Flores, es el patrón de los turiameros. La imagen que tuve el honor de ver en la iglesia del barrio La Coromoto, es el santo traído de Turiamo. "La señora Martina Selga es la que lo dirige, lo comanda, hace toda la recepción religiosa en la iglesia junto con sus hijos".

La ubicación de los turiameros están en el barrio La Coromoto, en el 23 de Enero, en el Recurso, en las Delicias, en Turmero. Esta migración forzada de las y los turiameros y sus descendientes se encuentran cada 29 de septiembre en La Coromoto para honrar a su santo patrono desde la procesión con música sacra, hasta cantarle y tocarle entre parrandas durante toda la noche.

"En una de las casas del barrio La Coromoto —me cuentan Ingrid y Rossi, con gran entusiasmo— está el San Juan de Turiamo. Y es también una mujer, Hilaria Tovar, quien es la capitana y presidenta que vela por este San Juan, patrimonio de la humanidad.

Así como se encuentran San Juan y San Miguel en una localidad, también está en el sector Recurso, las campanas de su iglesia. Allí los turiameros las resguardan hasta poder volver a la tierra de la que fueron desterrados hace medio siglo.

Las y los turiameros cuidan con esmero su cultura hoy dispersada por Maracay, en la que su santo protector los encuentra para recordar desde la vivencia misma la retreta, la procesión, la misa, la musicalidad de este paraíso hoy apresado por una base naval.

Greta, descendiente de turiameros, con esmero recibe a los y las amigas de Turiamo para poder compartir con cultores, maestros, maestra, compositores, y así mantener viva la cultura de Turiamo, de seguir disfrutando de la vida afro entre trenzados de madera hasta la cadencia del mar que hay que vindicar con el regreso a su tierra, pues ha sido un pueblo desplazado del que hoy perfectamente puede convivir entre el poder militar y el Poder Popular que se gesta desde 1999. Si en Fuerte Tiuna y las múltiples bases militares que existen en el país al mismo tiempo habitan civiles, de la misma manera pueden convivir el poder militar naval en Turiamo con sus habitantes originarios. Aún hay que seguir labrando, reparando las injusticias hacia el mundo afro y así sanar esta herida que data de hace tantos siglos.

 

Mónica Mancera Pérez

@mujer_tambor

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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