Cine para llevar | Barbie (2023): Feminismo light

Lo mejor de la película son las actuaciones de Margot Robbie y Ryan Gosling

06/10/2023.- Barbie (2023), todavía en cartelera, no es un ensayo transcendental sobre el feminismo (aunque quizás esa sea su intención), ni un discurso que pretende sublevarse contra el patriarcado para convertir a los varones en esclavos. No es una cinta densa o intelectual, pero tampoco es insustancial y boba.

El largometraje se apoya en múltiples hechos reales, pero divaga, exagera  y tergiversa otros. Además ridiculiza verdades, dirigiéndolas a lugares poco atractivos.

Esto no quiere decir que la película no posea grandes méritos; por el contrario, la cinta además de entretener podría decirse que crea un discurso plausible. No obstante, en la vida y en el cine nada es blanco o negro, muchas veces todo es gris y está lleno de aciertos y errores. 

La película dirigida por Greta Gerwig podría definirse también como un comercial de más de una hora sobre la muñeca más famosa del mundo. Mattel sale ganando en todo momento sin importar que interpretación le des a la cinta, ya que obviamente es en sí misma una gran campaña publicitaria.

¿Por qué ha gustado tanto? Tal vez sobre todo por el elemento sorpresa, la mayoría tenía expectativas pobres sobre este largometraje que termina siendo completamente diferente de lo que uno se imagina.


El rol de las mujeres
Si hacemos una lectura superficial sobre el fenómeno Barbie (la muñeca) y lo que representa,  podríamos decir que este juguete simboliza estereotipos de belleza y ha educado a las niñas de todo el mundo en  el deseo de ser y comportarse de un modo determinado.  Sin embargo, si eres perspicaz podrás darte cuenta que no es la muñeca la encargada de crear estereotipos, es la sociedad. 

La Barbie solo proyecta todo lo que se ha establecido como ideal de vida para las mujeres en los últimos cincuenta años. 
Tomando en cuenta esa premisa, en  la película se juzga el modo en que las niñas (y mujeres) han sido empujadas a vivir en base a ideales de “perfección”  dentro de un sistema que le carga un sinfín de requerimientos y necesidades. 

La Barbie delgada, seductora, de medidas perfectas, además de profesional exitosa e independiente ha sido una referencia para las mujeres de lo que se supone “debe ser”.  
En la película, la vida “perfecta” de Barbie (Margot Robbie) colapsa cuando comienza a hacerse preguntas y a cuestionar su realidad. Ken (Ryan Gosling), su pareja-accesorio, intentará ayudar en el descubrimiento del contexto que los rodea, en ese mundo mágico y rosado que no es ni una cosa ni la otra.

Aunque el largometraje se desarrolla haciendo preguntas y proporcionando respuestas que pueden llegar a ser interesantes, se presentan comportamientos cliché. La trama muchas veces cuestiona el mundo que juzga imitándolo. El feminismo extremo es un equivalente del machismo, erige un muro entre dos géneros, olvidando que hombres y mujeres buscamos lo mismo en la experiencia de la vida: la felicidad, tener una existencia con sentido.


Aunque el mensaje de la película podría ser definido como superficial e incompleto, los colores, las canciones, los diálogos y sus incontables buenos momentos crean un discurso perfecto que no hace daño a nadie. Por el contrario, es al menos una invitación para ver más allá de una realidad que parece obvia.
 
Luisa Ugueto Liendo
@cluisaugueto

 


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