Memorias de un escuálido en decadencia | Fraude

26/10/2023.- "¡Mañana presentamos las pruebas del fraude!". Así dijo el compañero Ramos —Espoleta— Allup el 16 de agosto del 2004, cuando el dictador ganó el referéndum. Y seguimos esperando por él y las pruebas. Ahora, en estas elecciones primarias, nosotros no tenemos que presentar ninguna prueba de que fuimos honestos, porque el mundo, que es ancho y ajeno, sabe que es imposible que hayan votado más de dos millones de personas en tres mil centros de votación. Carajo, ni que fuéramos tan imbéciles. Cómo será tan evidente esa vaina que hasta Eduardo —el 28— Semtei salió por ahí diciendo que esa vaina era embuste, y que a él no le metían ese mojón. Así dijo el hombre. Pero lo que más arrecha es que también apareció un técnico electoral nuestro, un tal Nelson —A Mala Hora— Rampersad, y dijo que el engaño era doble, porque engañaron al pueblo y se engañaron ellos mismos. Mientras tanto, María —Súmate— CM estaba contentísima porque el fraude no era importante, lo importante era que en ese momento ella era el centro de todas las miradas. Lo que diga la dictadura no nos preocupa tanto, porque ya sabíamos lo que iba a decir. Pero ese tal Nelson Rampersad nos dio en la madre, porque dijo la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Lo que pasa es que ganó una candidata que está inhabilitada y ese es el peo, a menos que quiera volver a las guarimbas y a "la salida" con el poeta Leopoldo. "O a mí me ponen de candidata o hablo con Trump, que manda más que Biden, para que me nombre presidenta interina, como hizo con ese mediocre que es Juan Guaidó".

Carlos Prosperi estaba claro desde el primer momento. No supo nunca dónde iba a votar. Cada vez que iba a un programa, de radio o televisión, le preguntaba a Jesús María Casal, el chivo de la comisión que se esnucó, si ya sabía dónde votaba él. Después denunció que le pusieron más de quince mil testigos a la candidata María —Súmate— CM, y a él apenas le aceptaron seis mil. Hasta que llegó el día y dijo: "Yo no aguanto más este aguacero. Aquí hay trampa". Y denunció todo lo que pudo. Después que dieron los primeros resultados de la trampa, salió Ramos —Espoleta— Allup a dar una rueda de prensa donde decía que se habían comprometido a no dar declaraciones en plenas elecciones, sino después de consumado el acto. "Lamentablemente, Carlos Prosperi dio unas declaraciones antes y él será responsable de lo que dijo; nosotros estamos de acuerdo con estas elecciones, pero…". Y después salieron diciendo que Prosperi era el candidato natural porque había llegado de segundo, y la que llegó en el primer lugar estaba inhabilitada. Por lo tanto, Prosperi era el candidato a la presidencia en el 2024. Una cosa que tiene toda la lógica del mundo, que es ancho y ajeno.

No hay que olvidar que nuestra gente de Súmate ya la había puesto algunos años antes, cuando cargamos cajas y cajas al CNE para pedir el revocatorio del dictador anterior, y después nos enteramos de que todo aquello que cargamos eran planillas planas. Ahora Súmate encontró el campo florido y no esperó mucho para hacer lo que sabe hacer, es decir, lo que dice Eduardo —el 28— Semtei y Nelson —A Mala Hora— Rampersad: engaño, embuste y no me digas más mentiras. Y una vez puesta en el primer lugar en el primer boletín, la candidata inhabilitada declaró que la llamó el premio nobel Mario Vargas Llosa para decirle que leyera su nuevo libro Le dedico mi silencio.

El papá de Margot está que no lo puede creer: "Carajo, pero si se engañan entre ellos, ¿cómo carajo no nos van a engañar a nosotros que somos unos pelabola? Por lo menos Carlos Prosperi protestó esa vaina, y quedó ahí como un caballero, pero la Delsa y el Andrés Velásquez, y el Caleca, esa gente no tiene vergüenza, les da pena decir que la vaina no era para tanto. Está bien, nosotros sabíamos que ella iba a ganar, pero la cosa tampoco era para que nos expusieran a nosotros al ridículo nacional e internacional". Y se fue al cuarto y agarró la puerta y le metió ese coñazo tan duro que la vecina salió gritando: "Te engañaron otra vez, pendejo".

—Ayer te vi pasar con él de brazos… —me canta Margot.

 

Roberto Malaver


Noticias Relacionadas