Venezuela ratifica su postura irrevocable de defensa del Esequibo

Esta controversia está regida por el Acuerdo de Ginebra suscrito entre Venezuela y Guyana

“Nada nos apartará de ese camino. ¡El sol de Venezuela nace en el Esequibo!”, afirmó el mandatario.

 

03/10/22.- Al cumplirse este lunes 123 años del Laudo Arbitral de París, el presidente de la República, Nicolás Maduro, ratificó la postura irrevocable de Venezuela acerca de la recuperación de la Guayana Esequiba como parte del territorio venezolano, en la justa defensa de su soberanía e integridad territorial.

El jefe de Estado a través de la red social Twitter @NicolasMaduro, calificó como írrita y nefasta dicha sentencia ratificando, a la vez, la voluntad del Gobierno de defender los derechos sobre el territorio del Esequibo, en litigio con Guyana desde hace tantos años.

Hace 123 años, el 3 de octubre de 1899, la ambición imperial de la Gran Bretaña se hizo con este laudo arbitral, mediante el cual se afectó fraudulentamente 159.500 km cuadrados del territorio terrestre de nuestra Guayana Esequiba, perpetrando así el mayor despojo territorial de la época.

Acerca del Laudo

El Laudo Arbitral de París del 3 de octubre de 1899 fue la nula sentencia emitida por un tribunal arbitral reunido en París, creado dos años antes según lo establecido en el Tratado Arbitral de Washington D.C. del 2 de febrero de 1897, en el cual Estados Unidos, en representación de Venezuela y el Reino Unido, para entonces propietario de la colonia de Guayana Británica, actual República Cooperativa de Guyana, acordaron someter a arbitraje internacional la disputa sobre la frontera al oeste de la colonia británica y el este de la independiente Venezuela, como mecanismo de solución amistosa al diferendo territorial.

La posición venezolana planteaba que la frontera debía ser línea media del río Esequibo en virtud del principio Uti possidetis iuris ((locución procedente del latín que significa “como poseéis de acuerdo al derecho, así poseeréis”), conforme al cual le correspondía los territorios de la ex Capitanía General de Venezuela al momento de su independencia en 1810, que presuntamente tenía como frontera este el río Esequibo. Sin embargo, ni la Real Cédula de 1777 ni las Capitulaciones de las Provincias específican hasta dónde llega el territorio de la Capitanía General de Venezuela.

En cambio, la posición del Reino Unido se basaba en un mapa de 1840 del naturalista prusiano Robert Schomburgk, cuya línea fronteriza llegaba hasta Punta Barima, en las bocas del río Orinoco (en el actual estado Delta Amacuro), y los montes de Upata (en el actual estado Bolívar), abarcando un área aproximada de 203.310 km² al oeste de río Esequibo.

El dictamen fue favorable al Reino Unido al adjudicarle el territorio denominado por Venezuela como Guayana Esequiba de 159.500 km², al oeste del río Esequibo, aunque no en su máxima aspiración de abarcar hasta las bocas del río Orinoco y controlar su navegación.

Venezuela inmediatamente protestó el laudo resuelto por el tribunal arbitral por considerar que habían existido vicios de nulidad en la decisión, poniendo así en tela de juicio su validez. Sin embargo, no fue sino hasta 1962 cuando se logró un avance al denunciarlo ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), después del hallazgo de documentos que comprometieron la legalidad del mismo.

La demanda venezolana fue admitida y conllevó a la firma del denominado Acuerdo de Ginebra, el 17 de febrero de 1966, entre ambas partes, más la presencia del gobierno local de Guayana Británica, próxima a recibir la independencia, por el cual se detallan los pasos a seguir para la resolución de la controversia limítrofe-territorial sobre la Guayana Esequiba surgida de la contención venezolana ante la ONU, en 1962, de considerar nulo e írrito (inexistente) el Laudo Arbitral de París de 1899 que emitió el Tribunal Arbitral de París y que definió la frontera común entre Venezuela y Guyana Británica.

El Acuerdo de Ginebra es el tratado internacional vinculante, a través del cual la República Bolivariana de Venezuela y la República Cooperativa de Guyana deben resolver de forma satisfactoria, práctica y amistosa la controversia territorial.

LUCILA CONTRERAS / CIUDAD CCS


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