Libros libres | En el natalicio de Simón Bolívar, padre de la patria

26/07/2024.- El texto que en esta oportunidad ofrezco a los lectores es, en verdad, un ejercicio periodístico donde intento acercar, a un público joven y de lectores no especializados, la vida y obra de Simón Bolívar. Dada la inmensa complejidad histórica de la gesta de la independencia en América, emprendida desde Venezuela, y la poderosa circunstancia de las fuerzas militares, económicas, legislativas y finalmente estratégicas o territoriales de esa lucha, las he presentado a los lectores poco familiarizados con ellas mediante una entrevista posible con Simón Bolívar, que me llevó a imaginarme cómo se hubiese expresado el Libertador en la actualidad mediante respuestas directas, más allá del estilo romántico o neoclásico que el mismo Bolívar usaba cuando escribía. Ello constituyó un reto para mí; me llevó a desacralizar la figura del Libertador y también, un poco, a ubicarme en la perspectiva de quienes realizan lo que ha dado por llamarse el culto a Bolívar, en el sentido ortodoxo de esta palabra.

Son importantes las variables de este culto, y en esta ocasión yo no desearía participar en ninguna de ellas, pues lo inquietante y lo significativo —para mí, en este caso— fue obtener una imagen ágil de esta gran figura histórica; aunque tampoco llegando a extremos de simplificarla o de restarle dignidad lingüística a sus respuestas o a su recia personalidad. Acudí a las fuentes bibliográficas e informaciones conocidas sobre la vida y obra del Libertador, y por supuesto a sus principales cartas, proclamas, decretos y discursos en congresos, matizados con la entonación del lenguaje oral.

No sé si logré el empeño; solicito en este punto la benevolencia de los lectores y la venia de historiadores o profesionales. Las obras noveladas que he asumido escribir hasta ahora sobre la historia de Venezuela han sido fraguadas sobre las figuras de Antonio José de Sucre, Ezequiel Zamora y Simón Bolívar, y asumidas desde el arduo tratamiento de la historia recreada, donde he intentado humanizar a los personajes mediante los procedimientos narrativos de la ficción literaria. Como en aquellos, en este caso, he acudido aquí a un método distinto, el de la entrevista imaginaria, de diálogo directo con un personaje construido palmo a palmo por una historia real y un interlocutor inventado que soy yo mismo, con el único objeto de informar acerca del espíritu y la filosofía que movían al Libertador, y sobre acontecimientos de relevancia que tuvieron lugar en la guerra de independencia y alrededor del núcleo temático de una América libre y unida.

 

Gabriel Jiménez Emán


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