Historia viva | La camorra miamera hitleriana

02/04/2025.- Algunos autores dicen que la historia no se repite; otros, que se trata de procesos progresivos, pero cuando hacemos ejercicios de comparación, los discursos sorprenden. Aquí la historia comparada tiene el método para exponer coincidencias o diferencias.

Cuando Adolf Hitler y su Estado Mayor planificaron la invasión a Polonia para iniciar la Segunda Guerra Mundial, de manera premeditada y alevosa, el Führer emitió una amenaza que hoy deja al descubierto a algunos gestores de la diplomacia de guerra norteamericana, por la similitud de códigos y comportamientos.

Hitler, desde un podio en el Reichstag, rodeado de micrófonos, parado frente a miles de alemanes, señaló, el 1.° de septiembre de 1939: "Declaro que si Polonia se abstiene de cometer actos inhumanos, las fuerzas del Reich solo atacarán objetivos militares, pero si Polonia intenta recurrir a infames métodos, tendrá una respuesta que los dejará sin aliento".

Acto seguido, en la invasión a Polonia, destruyeron, a través de una provocación orquestada por agentes secretos nazis encubiertos como supuestos polacos radicales, una radio alemana y culparon a los polacos de represalias contra los alemanes. Lo demás es historia.

Marco Rubio, en una visita a Guyana, con un discurso básico, cargó una batería de amenazas contra Venezuela, declarando más o menos lo mismo que Hitler hace 86 años:

Lo hemos dejado claro repetidamente. Pienso que la Marina de Estados Unidos está dejando muy claro y demostrando nuestra capacidad. Tenemos una Marina muy grande y puede entrar casi en cualquier lugar (…). Sería un día muy malo para el régimen venezolano si atacaran a Guyana o a ExxonMobil o algo similar (…). Sería un día muy malo, una semana muy mala para ellos, y no terminaría bien para ellos.

El secretario de Estado, jefe de la política exterior de Estados Unidos, ha hecho una declaración de guerra a un país contra el que se ha cometido una gigantesca injusticia histórica al ser despojado de su territorio por parte de Gran Bretaña.

¿Está Estados Unidos urdiendo una guerra en América Latina como la que Hitler anunció para justificar la invasión a Polonia el 1.° de septiembre de 1939? Todos los indicios apuntan en esa dirección. Ya Guyana, bajo las orientaciones del Comando Sur de Estados Unidos, ha provocado dos incidentes y varias operaciones que, por lo enunciado por Rubio, seguirán escalando los próximos meses, con el despliegue de una infraestructura militar gigantesca.

La posición amenazante de Marco Rubio llegó al borde del desquicio cuando, descaradamente, miente y anuncia la escalada de agresiones contra Venezuela:

Las amenazas regionales [están] basadas en reivindicaciones territoriales ilegítimas de un régimen narcotraficante. Y quiero ser franco, y lo he dicho durante mi etapa como senador, y tengo plena confianza en decirlo ahora como secretario de Estado: habrá consecuencias si se aventuran. Habrá consecuencias por las acciones agresivas…

Mientras Marco Rubio daba su discurso amenazante contra Venezuela en Georgetown, el director de la Agencia Central de Inteligencia, John Ratcliffe, era interpelado en el Comité de Inteligencia del Senado del Congreso de Estados Unidos. El motivo era la filtración de información secreta por parte de miembros del Consejo de Seguridad, pero también por el amplio despliegue represivo contra inmigrantes venezolanos criminalizados por el gobierno de Trump ante la especie de una "invasión del Tren de Aragua". La ficción generada sobre esta banda bordea la creatividad negativa de Hollywood, lo que ha nutrido el temperamento esquizoide de los altos funcionarios del gobierno norteamericano.

La respuesta de Ratcliffe, citada por los medios de comunicación, fue que: "La CIA no cuenta con ninguna evaluación que diga que Estados Unidos está actualmente en guerra con Venezuela o que esté siendo invadido por el país…".

La realidad es distinta, en tanto existe una guerra declarada contra Venezuela. No es una guerra de micrófonos, sino una ofensiva que está desplegada en términos económicos, financieros y de un asedio que tiene su epicentro político en Miami, Florida, donde existe una mafia de mandatarios, legisladores y empresas operando esa política hostil. De allí, la presencia de Marco Rubio, Mauricio Claver-Carone, asesor de seguridad para América Latina y el Caribe, y María Elvira Salazar, legisladora por Florida, quien señaló recientemente: "Yo voy a hacer lo que María Corina (Machado) me diga. Sea lo que sea".

"Lo que sea" es una guerra desatada de xenofobia, odio y criminalización contra el pueblo venezolano que se expresa en la Ley de Enemigos Extranjeros, una legislación de guerra que autoriza la "remoción sumaria de enemigos extranjeros implicados en 'invasiones o incursiones predatorias' del territorio de Estados Unidos", invocada por el presidente Trump, seguida por una esquizofrenia política de características nazifacistas.

 

Aldemaro Barrios Romero


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