Mijares Camargo comparte a sus 110 años el secreto para una larga vida
El mirandino se ganó el amor de un país por su esencia humana, patriota y trabajadora

04/04/25.- El Señor Juan Mijares Camargo, nacido en 29 de marzo de 1915, oriundo de San Diego de Los Altos, Los Teques, Estado Miranda, se ha vuelto inspiración y orgullo de todo un país al arribar a sus 110 años de edad, demostrando que con buenos hábitos y una actitud positiva, es posible tener una vida prolongada, llena de amor y compromiso.
Mijares Camargo es el tercero de cuatro hermanos, dos varones y dos hembras, de los que actualmente sólo quedan él y su hermana menor, todos provenientes de la unión de sus padres, Juana Francisca Camargo Acosta y Gerónimo Mijares Villanueva.
En diálogo con el equipo del diario digital CiudadCcs, desde la Casa de las Letras Andrés Bello, en la parroquia Altagracia de Caracas, el Señor Mijares aseguró que su familia se compone por 142 integrantes, entre sus 15 hijos, hermanos, nietos, bisnietos y tataranietos.
Juan Mijares, hombre de gran versatilidad
Hasta los 15 años de edad Mijares se desempeñó como vendedor de arepas, para luego pasar a otros oficios, como empleado de bodega y auxiliar de farmacia.
Luego de su preparación en uno de los campos de la salud, el Señor Mijares decidió retirarse para trabajar con un bufete de abogados, donde logró adquirir algunos conocimientos de leyes y derecho.
Aseguró que el dinamismo en su juventud y parte de su adultez se debe a la ardua práctica del boxeo, por lo que consideró importante la vigencia de la cultura física en la cotidianidad.
"Estuve enseñando cultura física y boxeo, porque lo practiqué en los tiempos que me retiraba de la farmacia donde trabajaba", explicó.

En su buena juventud, también tuvo la oportunidad de trabajar como vendedor junto a Eugenio Mendoza en la joyería La Perla, donde quedaron las puertas abiertas para el regreso de Mijares.
Luego de su retiro de los libros, las leyes, los anaqueles de farmacia y las joyas, el Señor Mijares Camargo se dispuso a preparar cremas, pomadas y algunos remedios caseros de manera autónoma, labores que le hicieron ver los beneficios del trabajo independiente.
El esfuerzo del trabajo ha sido lo más importante en la vida de este destacado mirandino, lo que lo llevó a considerarlo como el sustento fundamental de las familias.

Como parte de diversas labores realizadas por el Señor Mijares, destacan la creación de centros de vecinos y centros culturales en la parroquia Santa Rosalía, sector en el que actualmente habita y que cuenta con un consejo comunal que lleva su nombre, para honrar su esencia humana, patriota, solidaria y trabajadora.
La docencia también fue parte de su formación profesional y personal, labor a la que aplicó mucha dedicación para impartir a los demás sus sabios conocimientos, adquiridos bajo experiencias propias e investigaciones.
El saber que ha ayudado e influido positivamente en tantas personas, lo hace sentir muy bien y contento, aseguró.
Buenos hábitos para una vida prolongada
Cumplir sus admirables 110 años de edad se los atribuyó a la cultura física, la buena alimentación y evitar consumir cigarrillos, lo que consideró "hace bastante daño".
En algún momento de su vida el Señor Camargo llegó a consumir alcohol, sin embargo, al notar cambios perceptibles en su cuerpo, se propuso a limitar su ingesta constante a "no más de una copita o dos", comentó.
"Yo me he sabido cuidar, porque yo era un muchacho débil, desde pequeño me daban mareos, me daban dolores de cabeza, sufría mucho de migraña, los médicos me decían que no se curaba y se me vino a curar a los 58 años", destacó.

Este longevo personaje compartió en la entrevista que no llegó a consolidar las metas que tenía propuestas, pero aseguró que todo lo que hizo en su trayectoria de vida fue para ganar honor, no dinero.
A pesar de haber formado parte del catecismo a los 7 años de edad, Mijares explicó no creer en la religión, ni en el Dios que le enseñó su madre hace algún tiempo, decisión impulsada por el fallecimiento de una de sus hermanas.
El consejo que el Señor Mijares regala a los jóvenes es que no se conformen con lo que enseñan en las universidades, sino que indaguen por su cuenta y sean curiosos ante las maravillas y grandes posibilidades que el mundo tiene para ofrecer.
ANA BÁRBARA PARRA | FOTOGRAFÍA: JAVIER CAMPOS | CIUDAD CCS