Trump elude la justicia gringa con deportaciones masivas a El Salvador

Venezolanos fueron deportados en violación de una orden judicial federal

El caso de los deportados criollos ha generado en EEUU un conflicto institucional de creciente gravedad.

 

04/04/25.- La administración del presidente Donald Trump se encuentra bajo intenso escrutinio judicial en Estados Unidos (EEUU) tras ser acusada de orquestar deportaciones aceleradas de migrantes venezolanos, ignorando deliberadamente órdenes judiciales que buscaban garantizar el debido proceso legal, reseñó el portal web de TeleSur.

Este jueves, el juez federal James Boasberg, del Distrito de Columbia, intensificó la presión sobre el Departamento de Justicia para obtener explicaciones sobre por qué su orden judicial del pasado 15 de marzo, que buscaba detener deportaciones ilegales, fue aparentemente desacatada, generando un conflicto institucional de creciente gravedad.

En una audiencia que duró 40 minutos celebrada este jueves, quedó en evidencia que el juez Boasberg no ha recibido "respuestas satisfactorias" por parte del Departamento de Justicia. La controversia gira en torno a la utilización de la casi obsoleta "Ley de Enemigos Extranjeros" del año 1798 para acelerar deportaciones masivas sin garantizar el debido proceso legal a migrantes venezolanos acusados de pertenecer a la extinta pandilla Tren de Aragua.

Durante la audiencia, reseñada por medios internacionales, el juez aclaró enfáticamente que no prohibió las deportaciones por canales regulares, sino que exigió transparencia en el proceso. Boasberg cuestionó incisivamente a la cartera de Justicia preguntando si habían entendido su orden emitida ese día.

La convicción del tribunal es que existió una estrategia deliberada para evadir el escrutinio judicial, acelerando deportaciones antes de que pudieran ser revisadas legalmente. La secuencia de eventos lleva al juez Boasberg a concluir que la administración Trump encabezó una "maniobra premeditada" para eludir a la justicia estadounidense, apresurando la salida de dos aviones con 238 venezolanos deportados antes de que el tribunal pudiera revisar la legalidad del procedimiento.

La controversia adquirió otra dimensión cuando el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, publicó en la red social X (anteriormente Twitter) el mensaje Ups, too late ("Ups, demasiado tarde") el mismo 15 de marzo, cuando el juez emitió su orden de detención de los vuelos, evidenciando posible coordinación previa entre gobiernos.

Los deportados venezolanos permanecen actualmente retenidos en el Centro de Internamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador, una situación que complica aún más el caso, dado que están fuera de la jurisdicción estadounidense pero fueron deportados potencialmente en violación de una orden judicial federal.

CIUDAD CCS


Noticias Relacionadas