Maduro invita a trabajadores petroleros a impulsar la potencia del gas

Presidente llama al pueblo a sumarse a la reconstrucción nacional rumbo al 2030

Recordó los 20 años del sabotaje petrolero.

 

6/12/22.- En un acto para conmemorar el 20° Aniversario de la Victoria de la Clase Trabajadora frente al Sabotaje Petrolero del 6 de diciembre de 2002, el presidente de la República, Nicolás Maduro, destacó que a la clase obrera de Pdvsa le toca impulsar los proyectos para la Venezuela potencia gasífera.

En una reunión con la clase obrera de la industria de los hidrocarburos, el mandatario recibió un manifiesto de compromiso revolucionario por parte de quienes hace 20 años rescataron la industria.

"Hace 20 años una élite apátrida, una gerencia apátrida puso sus cargos a la orden de un plan para destruir a Venezuela. Ellos creyeron que podían arrodillarnos, pero el pueblo les dio una lección", afirmó.

Destacó el jefe de Estado que el 6 de diciembre de 2002 comenzó el sabotaje a la industria petrolera y se cometió un crimen monstruoso, a través de un hombre, para generar una explosión social en Venezuela. "Hoy esa población que no se dejó llevar sigue vigente y en las calles contra el fascismo", reflexionó.

En este sentido, refirió que el paro petrolero fue una puñalada por la espalda al pueblo humilde de Venezuela.

Asimismo, Maduro afirmó que detrás de todas las conspiraciones contra Venezuela, está el imperialismo norteamericano. "El pueblo de Venezuela, víctima de estos ataques crueles, perversos y criminales, resistió", aseveró.

¿Creían que nos iban a rendir hace 20 años?, se preguntó, a la vez que aseguró, "aquí no se rinde nadie", reseñó la prensa nacional.

 

Destacó que desde el sabotaje petrolero se ha combatido todas las conspiraciones del imperio y de una derecha apátrida.

"Este año 2022 se respiran aires de recuperación económica, vamos a recuperar el estado de bienestar socialista que creó el presidente Chávez. Nunca más la economía del país se debe convertir en el centro de las conspiraciones desde el imperio, nunca más ataque contra el pueblo por la economía", dijo.

El jefe de Estado dijo que la clase obrera y los CPT son la garantía de que nunca más se ataque nuestra economía.

"En estos 24 años hemos vivido 4 etapas una de las rebeliones militares que iniciaron los 10 primeros años, luego vivimos una etapa de refundación, una tercera etapa cuando partió el Comandante, caracterizada por la resistencia del pueblo y una última etapa del bloqueo y de la resistencia económica. Estamos en la nueva etapa del renacimiento de la revolución y la construcción al socialismo", afirmó.

 

Sabotaje petrolero

Con la intención de desestabilizar el país, la derecha venezolana convocó hace 20 años un paro petrolero propiciando el desabastecimiento interno, la caída de la exportación de crudo, así como también la escasez de alimentos y una crisis hospitalaria.

 

Estas acciones se prolongaron por un lapso de 63 días y su finalidad era provocar un estallido social que obligara al presidente Hugo Chávez abandonar el poder político y de esta forma favorecer los intereses imperiales de Estados Unidos.

La Cámara Venezolana de Trabajadores (CTV), la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), una organización de gerentes de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y la Coordinadora Democrática (precursora de la actual Mesa de la Unidad Democrática), fueron los convocantes de la huelga general de aquellos días, que trajo como resultado una grave contracción del Producto Interno Bruto (PIB) y una caída de 27,7 por ciento de la actividad económica comercial, de acuerdo con cifras oficiales del Banco Central de Venezuela (BCV).

No obstante, la principal víctima de estas acciones de sabotaje interno fue el pueblo, puesto que estuvo sometido a un largo periodo de carencias de combustible, gas y otros productos de primera necesidad.

Al alto en la industria petrolera se sumó el bloqueo de las fuentes de producción de alimentos como: leche, harina de maíz, carne, al igual que insumos básicos como: medicamentos y agua potable.

Durante 63 días Venezuela registró la pérdida de más de 500.000 empleos, el cierre masivo de comercios y pérdidas estimadas por el orden de 5.000 millones de dólares por la paralización del aparato productivo de los sectores no petroleros.

En el ámbito social, el paro del año 2002 elevó la pobreza en 9,6 puntos llegando a ubicarse en 48,6 por ciento. La acción desestabilizadora además produjo que la inflación se disparara de un 12 a un 31 por ciento.

En total se registraron pérdidas por más de 25.000 millones de dólares que se tradujeron en el cierre parcial y definitivo de comercios, obstrucción del aparato productivo y saboteo a las operaciones de Pdvsa.

Veinte años después, Venezuela enfrenta una nueva agresión a su industria petrolera, más de 700 medidas coercitivas unilaterales ha impuesto Estados Unidos al país suramericano para golpear su economía, el fin es el mismo: quebrar el hilo constitucional y propiciar la salida del poder del actual presidente de la República, Nicolás Maduro.

Pdvsa ha sido el principal flanco del ataque económico estadounidense, ocasionando la caída de la producción petrolera en un 66.5 por ciento entre 2014 y 2019.

Además la república fue despojada de sus activos en el exterior, entre los que destaca el grupo de refinadoras de petróleo y comercializadora de gasolina, lubricantes y petroquímicos venezolana ubicada en territorio estadounidense, Citgo.

Estas medidas produjeron al país la caída drástica del 99 por ciento de sus ingresos en divisas, la escasez de insumos básicos, alimentos y medicinas. Una vez más, como en 2002, la principal víctima ha sido el pueblo.

CIUDAD CCS


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