Afrourbe | El vuelo de La Negra

¡Te amo tanto mamá!

18/12/22.- En 2022, cada día 18 es tener en la piel más que otro día a mi mamá. Hoy 18 de diciembre se cumple el undécimo mes que Zoraida Margarita Pérez Rosales, la Negra e india de mi vida partió a la eternidad a la 1:11pm, en la Caracas Afrourbe que la vio nacer y en la que dio vida a sus hijos.

Hoy dedico este Afrourbe a la memoria de mi mamá, hermana, amiga, compañera, maestra, coach. Todo. Mamá siempre. Durante 37 años me amamantó con su sapiencia, su férrea disciplina, su carácter bajo la mirada profunda, aquella que relata toda la ancestralidad en un consejo, en el manejo de las situaciones, en la palabra sin filtro alguno para conducirnos bajo los valores de la honestidad, la humildad, el amor y de nunca olvidar de dónde venimos, de nuestras raíces, valorar nuestras ancestros y ancestras, de estar siempre atentos y atentas a nuestros muertos, de cultivar la familia por sobre todas las cosas.

La Negra, como le decían todos, de rostro y cuerpo kariña, proviene de ancestros de onoto, estado Anzoátegui, y de Bailadores, estado Mérida, que confluyeron en la capital de mosaico de culturas de los años cincuenta, para ser ella la menor de 11 hermanos, en las nacientes barriadas caraqueñas, fruto de toda esa migración forzada en el siglo petrolero venezolano.

Zoraida Margarita de la Maternidad Concepción Palacios al mundo caraqueño llegó y habitó entre las barriadas Primero de Mayo, Los Rosales, Carapita, creciendo paso a paso entre lo poco material y la vasta espiritualidad que mis abuelos le dieron y todos los desafíos para supervivir con sus hermanos y hermanas. Todo, absolutamente todo, al ritmo de la salsa. A mí ella me dio teta con sabor caribeño y luego teteros de tomates que me dieron mi color canela.

Cada movimiento en casa los hacía siempre al ritmo de la salsa. La disciplina del tiempo musical, la creación permanente para lograr que nuestra crianza, ya siendo madre -maternidad que le costó lograr- tuvo absoluta dedicación y foco en nosotros, por eso nos cuesta tanto en silencio aceptar su partida.

Zoraida Margarita, mujer libre, creadora, disciplinada, de carácter regio, de certero foco, de palabra atinada, siempre afilada, nos dio tanto y lo mejor de sí.

La obra de la Negra fue concentrar su hogar, darnos todo lo que ella anheló que pudiéramos ser. La Negra construyó junto a papá, Luis Alfredo, cada pared que hoy da cuenta de su hogar, como el carácter forjado en sus muchachos y muchacha, como tantas madres en la Afrourbe.

Y escribo cada línea entre la cadencia decembrina en la que el barrio comparte al Gran Combo, Héctor Lavoe y Rubén Blades, por tanto solo mencionar los que justamente suenan en este teclear sonoro, entre malandreo.

Le canto a la Negra para celebrar la vida que vivimos juntas, de todo lo que construimos, de todas sus enseñanzas, de todo lo que nos dio.

Tanto por decir… sus abrazos hoy son la brisa de la mañana mientras tomo bajo el abrigo del Waraira Repano mi primer café del día, en el que conversamos de corazón a espíritu para que siga guiando mis pasos.

¡Te amo tanto mamá!

Mónica Mancera Pérez

@mujer_tambor

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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