Caracas 29, de Mayo de 2026
Image

No todo ha sido éxito, alegría y color en los mundiales

Los anales de la FIFA registran sucesos fuera de juego e historias tristes

Pocos días después del Mundial EEUU 1994, el jugador colombiano Andrés Escobar recibió seis disparos.

 

29/05/26.- En los mundiales de fútbol no todo ha sido alegría por la conquista de trofeos y el reconocimiento a las grandes figuras de cada torneo. A lo largo de su historia, también se han registrado hechos oscuros que empañaron la gloria de la máxima cita futbolística.

Los anales de la FIFA albergan episodios oscuros que han impulsado la creación de organismos y mecanismos de prevención. Un claro ejemplo de esto es la implementación de los controles antidopaje, así como el reforzamiento de las medidas de seguridad para proteger a los planteles y a sus figuras clave.

Andrés Escobar, víctima de la violencia

Uno de los más lamentables fue el asesinato del jugador colombiano, Andrés Escobar, quien actuó en el Mundial de 1994, celebrado en Estados Unidos. Ese suceso se registró seis días después de terminado el certamen.

Escobar era defensa del seleccionado colombiano y conocido como el Caballero del Fútbol. En el juego contra Estados Unidos, el 22 de junio de 1994, trató de despejar un tiro, que iba directo al arco, con su pierna izquierda, pero al tener contacto con el balón lo que se realizó fue dejar pasarlo y anotó el auto gol.  El resultado final fue 2 goles a 1, a favor de los estadounidenses y Colombia quedó eliminada.

Escobar, luego del certamen se encontraba de vacaciones en Medellín y en la noche del 2 de julio de 1994 se encontraba en una discoteca de la ciudad. Allí le reclamaron lo relacionado con el auto gol y en la discusión recibió seis balazos.

La justicia colombiana  declaró como culpable a Humberto Muñoz, habitante de Medellín. Luego de la muerte de Escobar, los futbolistas colombianos que participaron en ese Mundial recibieron protección estatal.

Intromisiones políticas

En varias ocasiones se presentaron injerencias por parte de jefes de Estado como, por ejemplo, en el Mundial de Italia, realizado entre 27 de mayo y 10 de junio de 1934, el cual fue utilizado por Benito Mussolini como propaganda fascista.

La idea de Mussolini de ganar el torneo fue clara y contundente e inventó  las frases "ganar o morir” y “ganar el Mundial de fútbol sí o sí". Para ello, contrató, de forma no muy honorable, a los argentinos que habían quedado subcampeones en el Mundial 1930, Luis Monti, Attilio Demaría, Enrique Guaita y Raimundo Orsi; también al brasilero Anfilogino Guarisi. Ellos formaron parte del equipo que quedó campeón.

Años más tarde, Luis Monti confesaría que “luego de quedar campeones,  nos anunciaron que, por decisión del mismo Mussolini, podíamos pedir lo que se nos ocurriera, tales como dinero, mujeres, casas, autos. Pero antes nos advirtieron que si perdíamos, estarían en peligro nuestras propias vidas".

Copa corrupta

En la primera conquista mundialista de Argentina, realizada en su país en 1978, es quizás la que más se ha puesto en tela de juicio. Necesitaba una victoria, con diferencia a favor de 4 goles o más para poder pasar a la final y le correspondió jugar contra Perú. Consiguió un triunfo de seis goles a cero.

Como la selección de Perú  estaba concebida como excelente, se especuló que el arquero peruano, Ramón Quiroga, se había vendido, porque había nacido en Argentina. Luego agregaron que Perú había acordado el resultado a cambio de prisioneros políticos, encarcelados en Argentina. Otra decía que la Junta Militar Argentina, presidida por el teniente general Jorge Rafael Videla, había mandado una inmensa cantidad de trigo a Perú y ofrecido 50 mil dólares en sobornos a algunos jugadores de la selección para que perdieran. Hasta se presentó una foto del dictador argentino, en el vestidor peruano, previo al juego. En 2012, la FIFA estudió la posibilidad de retirarle el título a Argentina ante tantas denuncias de corrupción, pero no pasó a mayores.

Un príncipe anula un gol

En el Mundial, realizado en España 1982, en el juego entre Francia y Kuwait, correspondiente al Grupo 4, realizado el 21de junio de 1982, se produjo uno de los momentos más asombrosos y bochornosos.

Alain Giresse había puesto a los franceses arriba 4 a 1 con un gol suyo. Sin embargo, antes de que se metiera el balón a la red, los jugadores de Kuwait se habían detenido, pues según ellos escucharon el silbato del árbitro.

El réferi ucraniano, Miroslav Stupar, dio por válido el tanto, pese a las protestas. Esta decisión hizo que el presidente de la federación de Kuwait, el príncipe Fahid, bajara al campo del estadio José Zorilla de Valladolid y sacara a sus jugadores del campo.

Luego de cruzar algunas palabras el príncipe Fahid y el árbitro Miroslav Stupar, se anuló el gol. Pero igual, Francia terminó con el marcador a su favor  4 a 1. Por esa actuación, el árbitro fue suspendido de por vida por la FIFA.

JULIO BARAZARTE / CIUDAD CCS