Caracas, 17 de julio 2026
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Xin chào | La sombra negra

Por Ángel M. Bastidas G.

La resonante victoria del ejército y el pueblo

en el cielo de Hanói, llamada Điện Biên Phủ

en el cielo, brillará eternamente en la historia. 

Võ Nguyên Giáp


17/07/2026.- Este 17 de julio se cumplieron 65 años desde que los bombarderos B-52 (de 230 toneladas) irrumpieron bajo el cielo de Vietnam del Sur, por órdenes de Lyndon B. Johnson, quien en 1963 había asumido el mando de la Casa Blanca, tras el asesinato de John F. Kennedy en la ciudad de Dallas, Texas. Así comenzaba lo que definitivamente Johnson consideraba el inicio de la caída del comunismo en la península indochina.

Aquel 17 de julio, varios escuadrones B-52 habían partido de la isla de Guam, ubicada a 6.400 kilómetros de la isla de Hawái, para lanzar los primeros ataques en tapiz o tierra arrasada, más allá del paralelo 17, que dividía el norte y el sur de Vietnam.

Al poco tiempo, la modesta artillería antiaérea del Ejército Popular de Vietnam del Sur fue descubriendo los secretos de la llamada sombra negra de 230 toneladas, cuyo blindaje era oscuro para dificultar su ubicación, sobre todo en las jornadas nocturnas, durante las cuales eran escoltados por once cazas bombarderos, entre ellos los temibles F-111, hasta encontrarle la vulnerabilidad y asestarle el golpe definitivo en diciembre de 1972, bajo el cielo de Hànội y Hải Phòng, al norte de Vietnam, en 1972, durante la gobernanza de Richard Nixon.

Aquel diciembre de 1972, en una batalla de 12 días y 12 noches, las fuerzas revolucionarias de la República Democrática de Vietnam (RDV) derribaron nada menos que 38 B-52, de un total de 82 aviones de diferentes tipos, para decretar la expulsión de las tropas invasoras de la tierra de Hồ Chí Minh. Al año siguiente, el secretario de Estado de Estados Unidos, Henry Kissinger, debió regresar a la mesa de negociaciones, en París, para firmar la mayor derrota de la aviación militar estadounidense, que hoy no ha sido superada ni en los acontecimientos del llamado Medio Oriente.

Esa batalla, durante las navidades de 1972, no fue la única durante las grandes confrontaciones desde 1858, cuando los franceses pisaron las playas de Đà Nẵng, porque los pueblos ancestrales resistieron intensamente con sus armas artesanales a los invasores galos. Fue a partir de 1936, cuando el Tío Hồ, tras regresar de Francia, convertido en funcionario de la III Internacional Comunista (Comintern), que se estableció aquel Partido Comunista de Indochina, que definitivamente enrumbó al pueblo vietnamita hacia las contiendas libertarias, de cara a la Victoria de la Primavera de 1975.

No a la guerra

A pesar de los desmanes de los franceses contra las comunidades originarias, Hồ Chí Minh insistió en evitar la guerra, intentando el diálogo con las autoridades del país invasor, por lo cual, en 1945, viajó a París, en procura de establecer contacto con autoridades francesas en busca de parar la guerra, pero no encontró receptividad, de tal manera que no pudo evitar lo que sucedió finalmente en la explanada de Điện Biên Phủ, entre el 13 de marzo y el 7 de mayo de 1954, que selló la derrota de los invasores y su salida de Vietnam, refrendada en el Acuerdo de Ginebra, entre el 26 de abril y el 21 de julio de 1954, donde se acordó, entre otros puntos, la realización de elecciones en un término no mayor de dos (2) años, para dilucidar la unificación o no del norte y el sur de Vietnam, pero Estados Unidos conspiró contra la resolución e invadió el sur del país, en una componenda con el presidente del sur, Ngô Đình Diện, quien había servido como fantoche de los franceses.

En medio de su terquedad, los imperialistas gringos aportaron millones de dólares para convertir a la soldadesca vietnamita sureña en una poderosa fuerza militar comparable con cualquier fuerza europea, pero el Frente Nacional de Liberación del Sur (FLN) se alistó para reanudar la confrontación con el gobierno sureño, que era financiado por Nixon, quien no estaba dispuesto a decidir mediante elecciones la suerte de la parte sur del territorio, de tal manera que los combates recrudecieron por dos años más, hasta que el mandatario yanqui fue destituido tras el escándalo Watergate, y Gerald Ford asumió las riendas de la Casa Blanca para el período 1974-1977. Ese nuevo gobierno estuvo convencido desde un principio de que la causa estadounidense en Vietnam del Sur estaba perdida, y eso lo sabía el servicio de inteligencia vietnamita, que dirigía el famoso agente Phan Xuan An, quien durante 20 años había iniciado su silencioso trabajo en el seno del ejército francés y luego entre la soldadesca gringa, tras haber estudiado en Estados Unidos, donde además se hizo reportero para prestigiosos medios de comunicación, como la revista Time, entre otras famosas publicaciones internacionales estadounidenses.

La lucha larga

La contienda vietnamita no se inició en 1945, cuando nació la República Democrática de Vietnam (RDV), de la mano de Hồ Chí Minh, Võ Nguyên Giáp y Lê Duẩn. Tenemos que irnos a 1858, cuando llegaron los franceses a Đà Nẵng, o tal vez cuando los vietnamitas vencieron a los mongoles, por allá, en 1288. El inmediatismo no tiene cabida en la batalla contra cualquier imperialismo, y el caso de China podría ser otra referencia en la Guerra Prolongada, que podríamos asimilar en aquella obra de Mao Tse Tung, escrita en 1938, si se trata de cambiar territorio por tiempo. Así lo definía el camarada Mao.

El mayor general y profesor Đoàn Huyền, exsubjefe del Cuerpo de Defensa Antiaérea y Aviación, comandante de Arma de Fuerza Misilística y presentador de la obra La batalla de Dien Bien Phu en el cielo, apunta que Lưu Trọng Lân, buscando en la base de los archivos exactos y ricos, expone claramente la victoria de la voluntad y la inteligencia vietnamitas, contribuyendo de esa manera a comprender mejor por qué el ejército y el pueblo vencieron el ataque estratégico de los aviones B-52 estadounidenses en diciembre de 1972.

En el caso venezolano, el 3E fue apenas un chispazo de lo que podría venir, de no alistarnos para aquello de la Guerra Prolongada, de la cual Vietnam y China tienen una larga historia. Estamos hablando de un país, como Venezuela, que tiene bajo tierra la mayor riqueza petrolera del planeta.

 

Consulta:

- L. T. Lân (2004). La batalla de Điện Biên Phủ en el cielo. Thế Giới Ed.