Caracas, 23 de julio 2026
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Especialistas descartan transmisión entre personas del hantavirus

Las autoridades mantienen seguimiento epidemiológico en las zonas afectadas

Ministerio de Salud enciende protocolos de prevención y seguimiento sanitario.


21/07/26.- Las autoridades sanitarias venezolanas informaron que no existe evidencia científica de transmisión de persona a persona en los casos recientes de hantavirus detectados en el país. El señalamiento se produjo tras la confirmación de tres fallecimientos en Anzoátegui, mientras otros dos casos registrados en Barinas continúan bajo investigación.

La médica infectóloga, microbióloga y cirujana María Eugenia Landaeta explicó que las variantes identificadas en Venezuela corresponden a los virus Caño Delgadito y Maporal, para los cuales no se ha demostrado contagio entre humanos.

Según indicó, la transmisión está asociada al contacto con heces, orina, saliva o sangre de roedores silvestres, principalmente en zonas rurales y agrícolas.

De acuerdo con las autoridades sanitarias, los eventos registrados son casos focalizados y se mantienen las labores de vigilancia epidemiológica en las áreas involucradas. La aparición de estos casos ha renovado el interés sobre una enfermedad poco frecuente en humanos, pero conocida en el país desde finales del siglo XX por su relación con poblaciones de roedores silvestres.

El hantavirus es una enfermedad infecciosa que puede causar fiebre, malestar general y, en los casos más graves, complicaciones respiratorias. Aunque algunas variantes detectadas en otros países han mostrado capacidad de transmisión entre personas, los estudios realizados sobre las cepas identificadas en Venezuela no han evidenciado ese comportamiento.

¿Desde cuándo existe el hantavirus?

Aunque los hantavirus fueron identificados científicamente en el siglo XX, las investigaciones aumentaron luego de brotes registrados en Asia y América.

Uno de los episodios más importantes ocurrió en 1993 en Estados Unidos, cuando apareció un brote de enfermedad respiratoria grave en la región de Four Corners, asociado posteriormente al virus Sin Nombre transmitido por roedores.

En Sudamérica, los primeros grandes registros humanos ocurrieron en Argentina y Chile, donde apareció el virus Andes, una variante capaz de producir síndrome pulmonar y, de forma excepcional, transmisión entre personas mediante contacto estrecho.

El caso del crucero: el antecedente internacional más reciente

El caso del MV Hondius puso nuevamente al hantavirus bajo observación mundial.


En 2026, el hantavirus volvió a ocupar titulares internacionales después de un brote relacionado con el crucero MV Hondius, que navegaba por rutas del Atlántico Sur y la Antártida.

La investigación apuntó inicialmente a un pasajero que habría adquirido la infección antes de embarcar en Argentina. Durante el viaje se detectaron varios casos y fallecimientos, generando un operativo internacional de vigilancia sanitaria.

Este episodio llamó la atención porque involucró un espacio cerrado con personas de diferentes nacionalidades, recordando que, aunque el hantavirus generalmente no se transmite fácilmente entre humanos, algunas variantes como Andes tienen esa capacidad bajo condiciones específicas.

Hantavirus en Venezuela

La enfermedad tiene antecedentes en el país y se puede prevenir con detección temprana.


Venezuela tiene antecedentes de circulación de hantavirus desde finales del siglo XX, en 1997 investigadores identificaron variantes de hantavirus en roedores venezolanos, entre ellas el virus Maporal y el virus Caño Delgadito.

La principal variante identificada en Venezuela es el virus Caño Delgadito, esta variante pertenece al grupo de hantavirus americanos, ha sido detectada principalmente en roedores de zonas de los llanos venezolanos, incluyendo: portuguesa, Cojedes y Barinas.

También se ha estudiado la presencia de otros hantavirus como el Maporal virus, identificado en roedores del occidente venezolano. Hasta ahora, los estudios no han demostrado una transmisión sostenida persona a persona del hantavirus venezolano.

El hantavirus se transmite principalmente por el contacto con roedores infectados. La infección ocurre cuando una persona inhala partículas contaminadas con orina, heces o saliva de estos animales, especialmente al limpiar espacios cerrados, entrar en viviendas abandonadas o trabajar en zonas agrícolas.

También puede producirse por el contacto directo con secreciones del roedor o con materiales contaminados. Por ello, los lugares con presencia de roedores representan el principal foco de riesgo.

La enfermedad puede comenzar con síntomas similares a una gripe, como fiebre, cansancio, dolor muscular, dolor de cabeza, náuseas y vómitos. En los casos más graves puede evolucionar rápidamente hacia dificultad respiratoria, acumulación de líquido en los pulmones e insuficiencia respiratoria. Por esta razón, la detección temprana y la atención médica oportuna son fundamentales para evitar complicaciones.

¿Cómo se combate el hantavirus?

Las medidas ambientales ayudan a disminuir la exposición al virus transmitido por animales.


La lucha contra el hantavirus se basa principalmente en la prevención y el control de los roedores. Para reducir riesgos es importante mantener espacios limpios, eliminar refugios de estos animales, almacenar los alimentos de forma segura y desinfectar adecuadamente los lugares donde puedan haber estado presentes.

En caso de infección, los pacientes requieren vigilancia médica, especialmente aquellos con cuadros graves que pueden necesitar hospitalización y apoyo respiratorio.

Para las comunidades, las principales medidas de prevención son sellar posibles entradas de roedores en las viviendas, evitar la acumulación de basura, ventilar espacios cerrados antes de limpiarlos y utilizar protección al manipular lugares contaminados. Además, se recomienda humedecer y desinfectar las superficies antes de barrer para evitar levantar polvo con partículas del virus.

A diferencia de enfermedades como el covid-19, el hantavirus no suele generar grandes cadenas de contagio comunitario, pero puede causar cuadros graves cuando existe exposición directa al reservorio animal.

ARIANNA HERNÁNDEZ / CIUDAD CCS