Caracas, un mes después todavía cuenta sus grietas
San Bernardino, El Paraíso y Chacao concentraron la tragedia en la capital venezolana
23/07/26.- A las 6:04 de la tarde, Caracas sintió cómo el suelo se movía con una violencia que no recordaba desde hace décadas. Treinta y nueve segundos después llegó un segundo golpe, más fuerte. Mientras La Guaira se convertía en el epicentro de la tragedia nacional, la capital venezolana comenzó a escribir su propia historia de derrumbes, al menos siete edificios residenciales colapsaron en Caracas y su área metropolitana inmediata. San Bernardino, El Paraíso y Chacao concentraron la tragedia, con decenas de víctimas, rescates y familias que perdieron sus viviendas.
A un mes del doble sismo que sacudió Venezuela, la capital continúa reconstruyendo el mapa de una emergencia que no tuvo un solo epicentro urbano. El impacto atravesó distintos sectores. Este recorrido es una mirada directa a las heridas que dejó el 24 de junio, de las estructuras que vuelven a levantarse con el esfuerzo técnico y la urgencia urbana.
La alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez, informó en los primeros días posteriores al terremoto que la capital registraba 25 personas fallecidas y daños materiales en distintas parroquias del municipio Libertador. Entre las zonas mencionadas estuvieron San Bernardino, El Paraíso y Pinto Salinas.
Pero a medida que avanzaron las labores de rescate y se consolidaron los datos de los edificios colapsados, la dimensión de la tragedia urbana comenzó a crecer, especialmente al incluir los municipios metropolitanos que forman parte de la vida cotidiana de Caracas, como Chacao.
San Bernardino: la herida más profunda dentro del municipio Libertador
En el corazón de Caracas, la parroquia San Bernardino se convirtió en uno de los símbolos del desastre. Allí tres edificios residenciales colapsaron completamente: Edificio Santa Rita, edificio Moisés, dificio Marama.
La Alcaldía de Caracas desplegó equipos de Bomberos, Protección Civil Libertador, voluntarios y organismos de seguridad para trabajar durante días en estas estructuras.
El edificio Santa Rita fue una de las imágenes más fuertes del terremoto en Caracas, la estructura quedó reducida prácticamente a escombros y se convirtió en un centro permanente de búsqueda. Los equipos de rescate lograron encontrar personas con vida, pero la tragedia dejó un saldo de 13 fallecidos registrados en este edificio durante las primeras jornadas de evaluación. También fueron rescatadas seis personas con vida.
Durante días, familiares permanecieron alrededor de la zona esperando noticias mientras voluntarios y rescatistas removían concreto, hierro y restos de apartamentos que hasta horas antes eran hogares.
El segundo edificio colapsado en San Bernardino fue el Moisés. Los equipos de rescate lograron extraer nueve personas con vida y dos cuerpos sin vida. La operación formó parte del despliegue que concentró decenas de funcionarios y voluntarios en la parroquia. Por último, el edificio Marama un balance reconstruido señala cuatro fallecidos y cinco personas encontradas con vida. Además, otros edificios cercanos fueron desalojados mientras esperaban evaluaciones estructurales, entre ellos Mactor II y Sorocaima.
Colapso en El Paraíso
Al oeste de Caracas, en la parroquia El Paraíso, otro edificio quedó completamente destruido. Las Residencias San Judas Tadeo, ubicadas en la avenida Las Fuentes, se convirtieron en otro punto crítico de rescate. El balance recopilado posteriormente registró siete fallecidos y una persona rescatada con vida
Además, varios edificios cercanos fueron desalojados por daños estructurales y riesgo para sus habitantes. La tragedia de El Paraíso también mostró que el terremoto no afectó únicamente grandes urbanizaciones del este caraqueño, sino sectores residenciales con décadas de construcción.
Pinto Salinas, San José y el centro de Caracas: edificios bajo evaluación
En Pinto Salinas, la emergencia tuvo otro impacto sobre edificios populares de alta densidad habitacional. La alcaldesa informó sobre el desprendimiento de una parte del bloque 5, una situación que activó la presencia de organismos de atención.
Aunque no existe un balance público definitivo sobre viviendas inhabitables o familias afectadas en la zona, Pinto Salinas quedó incorporado dentro del mapa de sectores golpeados por el terremoto.
La emergencia continuó después de los rescates, en la parroquia San José se realizaron inspecciones en edificios afectados como: Riga, La Serenísima, La Constituyente, cercana al Hospital Vargas.
En este sentido el problema ya no era solamente qué estructuras habían caído, sino cuáles podían seguir siendo habitadas, para muchas familias, la espera de un informe técnico significó permanecer fuera de sus hogares sin saber cuándo podrían regresar.
La otra Caracas: Chacao, Altamira y Los Palos Grandes
Aunque administrativamente no pertenecen al municipio Libertador, Chacao, Altamira, Los Palos Grandes y Bello Campo forman parte de la Caracas metropolitana. Allí ocurrió una de las mayores tragedias urbanas del terremoto, la Alcaldía de Chacao confirmó el colapso de tres edificios: Petunia, Obelisco, Don Pepe, además, reportó alrededor de 80 edificaciones afectadas que fueron sometidas a evaluación estructural.
El edificio Obelisco, ubicado en Altamira, fue una de las estructuras con mayor número de víctimas, según el balance difundido por la Alcaldía de Chacao: 26 personas fallecieron y 6 personas fueron rescatadas con vida. La estructura quedó prácticamente demolida durante el proceso de remoción de escombros.
En Los Palos Grandes, el edificio Petunia concentró durante días la atención nacional, los equipos de emergencia trabajaron entre pisos colapsados buscando sobrevivientes. En las primeras horas fueron rescatadas personas con vida, entre ellas residentes que quedaron atrapados dentro de sus apartamentos.
Las labores continuaron durante días mientras avanzaba la remoción de escombros. Posteriormente, las autoridades municipales señalaron que los tres edificios colapsados de Chacao concentraron la mayor parte de las víctimas del municipio.
El edificio Don Pepe, en Bello Campo, fue la tercera estructura colapsada en Chacao, su caída completó el cuadro más grave del municipio.Tres edificios desaparecidos y decenas de familias afectadas por la pérdida de sus viviendas.
Sucre, San Martín, El Junquito y La Pastora: daños menos visibles, pero presentes
El impacto también alcanzó otros sectores de la Gran Caracas. En el municipio Sucre fueron reportadas afectaciones en las residencias Mariposa, en Los Dos Caminos, donde se registraron desprendimientos y daños que requirieron inspecciones.
En San Martín, vecinos de la urbanización Las Américas alertaron sobre daños en tanques de agua ubicados en las azoteas de edificios, una situación que generó preocupación por el peso adicional sobre las estructuras.
El Junquito también apareció entre las zonas afectadas, aunque sin un balance público consolidado de edificios colapsados o víctimas. En este sentido la parroquia La Pastora, en el municipio Libertador, tambien fue una de las zonas que evidenció el impacto del doblete sísmico, se registraron cuatro personas fallecidaspor el colapso de la cornisa de una vivienda, además de dejar múltiples heridos y la evacuación preventiva de varios edificios residenciales catalogados como inhabitables.
Caracas comienza reconstruirse
Las primeras horas posteriores al desastre estuvieron marcadas por el miedo. Miles de personas pasaron la noche en plazas, estacionamientos y espacios abiertos, temiendo nuevas réplicas. Las estaciones de servicio y supermercados registraron largas filas mientras la población intentaba abastecerse de combustible, agua y alimentos. La ciudad despertó al día siguiente entre escombros visibles, edificios evacuados y una sensación generalizada de incertidumbre.
Con el paso de las semanas, la emergencia inmediata dio paso a otra realidad donde las edificaciones fueron etiquetadas con colores. En numerosos sectores de Caracas aparecieron marcas rojas, amarillas y verdes para clasificar el nivel de daño estructural.
Para miles de familias, una simple pintura en la fachada significó la diferencia entre regresar a casa o convertirse en damnificados. Ascensores, sistemas de gas y áreas comunes permanecieron fuera de servicio en numerosos conjuntos residenciales mientras avanzaban las evaluaciones técnicas.
A un mes del doble terremoto, las cifras nacionales continúan aumentando. Más de 5.200 personas han fallecido, más de 16.000 resultaron heridas y decenas de miles permanecen afectadas por la pérdida de sus hogares. Aunque la atención nacional se concentró en la devastación de La Guaira, Caracas también cambió para siempre. Las grietas que aparecieron en edificios de la capital son recordatorios permanentes de una tarde que transformó la vida de millones de habitantes.
ARIANNA HERNÁNDEZ/ FOTOGRAFÍA: AMÉRICO MORILLO, JESÚS CASTILLO Y BERNARDO SUAREZ /CIUDAD CCS
Compartir















