Historia Viva | Angostura en el Caribe 1819

Vigencia del Discurso de Angostura en el entendido de una independencia política caribeña

15/02/23.- Celebrar Angostura, la gesta de 1819 con el Libertador Simón Bolívar como líder prospectivo, pasa por reconocer la significación geopolítica de Guayana como potencia en la región caribeña y sur continental, atendiendo el impacto que tuvo ese año crucial del Congreso Constituyente, el Discurso de Bolívar de 1819 y las alamedas que se abren hoy con la entrada del impetuoso Orinoco en la aguas del Atlántico y el Caribe inmediato y cercano.

La proveeduría de un canal de agua tan inmenso como el río Orinoco, en todo el cajón del llano venezolano hasta muy entrado a Colombia y su salida al mar por las bocas del Delta, tenían y tiene hoy la misma dimensión en términos de potencialidades para el intercambio comercial de productos agropecuarios y minerales con valor agregado y bienes generados desde la región de Guayana al sur de Venezuela y del gigantesco aluvión de energía transformadora y de producción de toda clase de bienes y recursos que, desde el siglo XVI, vieron los españoles, holandeses y británicos bajo la ambición depredadora de los imperios europeos.

Hoy la mirada imperial del águila del norte no ha cesado en el intento de quebrar el espíritu de independencia y soberanía del pueblo venezolana y la Revolución Bolivariana para frenar la autonomía productiva en esa región no solo para el bienestar de sus habitantes, sino de los que pueblan la supra región del Caribe.

El imperio británico en aras del control marítimo y territorial al norte Suramérica se trazó una estrategia temprana de ocupar los principales deltas de los grandes ríos de Suramérica, así despojaron a los españoles de la isla de Trinidad en 1797, compraron o arrebataron a los holandeses las posesiones del río Esequibo para controlar la región de Demerara y acercarse a la desembocadura del Orinoco.

Igualmente, los británicos sometieron a algunas de las islas del arco oriental caribeño y de un puerto que se había convertido en centro de distribución mercantil desde el Caribe hacia Europa y Estados Unidos, primero de posesión danesa luego a dominio británico y finalmente estadounidense, conocido como Saint Thomas en el archipiélago de islas Vírgenes.

Cuando la guerra patria suramericana tomó una ruta segura hacia puertos políticos de independencia, la Guayana colonial en dominio patriota se convirtió en fuentes de ingresos por donde salían miles de cabezas de ganado vacuno, mular y caballar, frutos de la tierra dichosa en aguas, tabaco, añil, cueros, carne salada y otros productos para ser cambiados por parque militar provenientes de la industria bélica británica para nutrir las batallas que los independentistas libraron en tierra firme. Desde el norte venían manufacturas europeas y norteamericanas, muchas veces “protegidas” en papeles falsos o de contrabando, intermediadas en el puerto de Saint Thomas, también iban de retorno a EEUU y Gran Bretaña las materias primas y la producción generadas en la Guayana ahora independiente.

Las cargas de buques norteamericanos con insumos manufacturados en la Gran Bretaña industrial burlaban las alcabalas españolas, especialmente después de algunos acuerdos de neutralidad con la España monárquica a partir de 1817, que tuvo antecedentes desde finales del siglo XVIII cuando, mediante autorizaciones especiales en determinados periodos, este comerció dio ganancias ingentes a EEUU y Gran Bretaña. Igual ocurrían con los asaltos a barcos negreros españoles y portugueses que luego de ser capturados por piratas o corsarios con patentes, eran revendidos de contrabando en las costas de Alabama o Florida en Estados Unidos, a pesar de su prohibición desde 1808.

Mientas Bolívar dictaba su discurso de Angostura, la escuadra naval de Brión se desplegaba en toda esa ruta para mostrar la fortaleza que contenía esa breve armada con un ímpetu tan firme que fue capaz de enfrentar a un coloso como Estados Unidos al detener dos naves norteamericanas (1818) que violaban el espacio marítimo decretado en bloqueo contra quienes no solicitaron el respectivo permiso a la república naciente desde enero de 1817.

Y aunque los gobiernos británicos y norteamericanos se hicieron los desentendidos diplomáticamente, desde Angostura, Bolívar clavaba una daga ideológica al espíritu colonialistas europeo y norteamericano cuando perfilaba el carácter cultural definitorio de la independencia ante unos pueblos desmembrados de sus orígenes étnicos y del sentido liberador contra la dominación europea desde los extremos de la esclavización hasta la exclusión por racismo, privilegios de élites, desigualdad social de sus habitantes.

Eso hizo ruidos en las poblaciones esclavizadas del Caribe y le creo no menos problemas al imperio británico y holandés, especialmente en regiones de sus dominios como el Demerara y el Esequibo cuando miles de negros esclavizados venían buscando liberarse desde finales del siglo XVIII y plantaron luchas a lo largo del siglo XIX, siguiendo el ejemplo venezolano.

Desde la enunciación de Colombia como Estado-nación, luego de constituirse en fuerza militar insuperable y respetable, entre el puerto de Saint Thomas en el norte del Caribe y Angostura en el Orinoco continuó un eje de tránsito naviero militar y mercantil que sin duda le dio oxígeno al proceso de independencia entonces desplegado por Bolívar y el ejército libertador al interior continental y a la definitiva derrota de la monarquía Española en América.

Aldemaro Barrios Romero

Venezuelared@gmail.com

 

 

 


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