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Memorias de un escuálido en decadencia | Super-Niño

Por Roberto Malaver

07/08/2026.- ¡Es un pájaro! ¡Es un avión! Es Super-Niño. Ahora sí nos jodimos. No pegamos una. Antes nos jodieron con el Super-Bigote y ahora nos anuncian que viene, y viene arrecho, el Super-Niño. Así que a prepararse porque la dictadura nos dice que será fea la cosa. Habrá calor que jode y sequía por todas partes. Con nosotros en el poder, el compañero Trump estaría más tranquilo sin inventar muchos diálogos y pendejadas. Ya nosotros tendríamos el país en marcha y las empresas llenas de éxitos, así como pusimos a valer a Citgo y a Monómeros. Todo estaría sobre ruedas y "si tu país está feliz, todos estamos felices". Además, sabríamos por qué estaríamos felices, que es lo importante. Saber, siempre saber, lo que estamos haciendo y saber lo que somos, y en este momento sabemos que estamos superjodidos porque viene el Super-Niño y no sabemos cómo nos va a agarrar ese muchacho. Antes era el fenómeno de El Niño, y ahora, por lo visto, el carajito subió de categoría y está al lado de los superhéroes, porque ya lo llaman Super-Niño. Lo peor es que, después de que pase el Super-Niño, vendrá la Super-Niña y lo repasará. Alumbra lumbre de alumbre esta incertidumbre...

Y lo bueno que está pasando es lo mala que se está poniendo la cosa, como decía el recordado y talentoso Teodoro —Fracaso— Petkoff. Es verdad que nosotros estamos arrechos porque no llaman a María Súmate, no la toman en cuenta para un carajo, y tiene que estar buscando que la entrevisten para ser noticia, pero tampoco dice un carajo, solo que estamos dispuestos a respetar lo que se diga en el diálogo —de bolas que sí, porque, si no, Trump se arrecha con nosotros y nos manda para el carajo— . Estamos tristes, fañé y descangallados, pero en algún momento nos levantaremos. Lo bueno es que en la dictadura hay grupos de todo tipo. Todos dando clases de cómo se debe hacer para salir de Trump. Un grupo dice que el chavismo-trumpismo está traicionando el proceso. Otros dicen que se van para la guerrilla digital. Otros dicen que "me voy pa La Habana y no vuelvo más". En fin, la izquierda está como en los tiempos en que había Bandera Roja, Organización de Revolucionarios, Frente Américo Silva, los CLP, los CLER, el MEUP y ese montón de siglas que volvían loco a todo el mundo. Hay quienes se hacen llamar castro-comunistas-chinos-albaneses. En definitiva, por lo menos están haciendo una demostración de que han leído, porque hasta las tesis de Enver Hoxha han salido a relucir, y uno no sabe a quién se refieren.

Mientras todos esos carajos discuten qué hacer, como Lenin, el chavista-vuitonista Pedro Carreño aparece en las redes sociales jugando pádel en la cancha de su casa. Y no hay luz, no hay agua, sube el dólar y solo nos falta lo del tipo del cuento, que estaba tan jodido que lo único que le faltaba era sentarse en el pajar y clavarse la aguja. Unos chavistas esclarecidos se fueron a Maracay y sacaron una declaración diciendo vainas contra el régimen y por allí salieron otros a decirles de todo. Otros propusieron irse más lejos, a Italia, y desde allá marchar hasta el Monte Sacro y hacer un juramento tan arrecho como el de Simón Bolívar ante Simón Rodríguez: "Y no daré descanso a mi espada…".

El papá de Margot también está contentísimo porque los chavistas se están dando con todo y cuchillo. "Eso lo dijo el compañero Carlos Andrés Pérez hace mucho tiempo: el chavismo va a implosionar, y ya lo estamos viendo. Yo pensé que el compañero presidente Trump podría acabar con esa gente, pero ellos mismos se están acabando entre sí, que es mucho más fácil. Mientras tanto, nosotros arrechos, como siempre, porque no tenemos un santo a quien prenderle una vela. Lo de la compañera María Machado ya da mucha pena, penita, pena, verla decir lo que dice. Y pensar que la vida se va y que nosotros somos la gente decente y pensante de lo que queda de este país. ¿Esa compañera no tiene un asesor inteligente que le diga lo que tiene que decir antes de decir las vainas que dice? Y donde digo Diego, no es Diego lo que digo. Ahora anuncian que viene el Super-Niño, y viene arrecho. Dios mío, ayúdame a soportar las cosas que no puedo cambiar. Ojalá que a la compañera Dinorah Figuera le vaya mejor que a Guaidó, aunque a ese le ha ido más bien que el carajo". Y se fue al cuarto y agarró la puerta y le metió ese coñazo tan duro que la vecina salió gritando: "Me voy pa’l pueblo. Hoy es mi día…".

—No me pongan en lo oscuro a morir como un traidor... —me declama Margot.