Rostro de mujer | El arte de levantarse
Por Nirman García Berbeo
rostrodemujer1@gmail.com
08/08/2026.- Hay historias que no solo se cuentan, sino que se sienten en el alma. La vida de Kenia Solange es el vivo retrato de una mujer que ha caminado por senderos marcados por la adversidad, pero que jamás ha permitido que el dolor apague sus ganas de salir adelante. Desde su juventud en el estado Táchira, su trayectoria ha sido una constante lección de resistencia, aprendizaje y una admirable capacidad para reinventarse ante las circunstancias más difíciles.
En los cimientos de su vida resaltan de manera especial su madre Luz Marina y la figura de su abuela, Ismelda Useche, quienes han sido piezas fundamentales en su crecimiento y le han brindado el abrigo, los valores y un referente firme de protección y afecto.
A lo largo de los años, Kenia ha tenido que encarar pruebas de un peso desgarrador: la pérdida incalculable de un bebé, complicaciones de salud que disminuyeron sus posibilidades de lograr la maternidad, momentos de aislamiento lejos de su tierra y tratos injustos en entornos donde debió resistir en soledad. Sin embargo, en lugar de rendirse, cada batalla alimentó en ella un coraje inquebrantable.
A pesar de los tragos amargos de la emigración y los desafíos en sus relaciones personales, su norte siempre ha sido mantener la dignidad y la cabeza en alto.
Esa búsqueda constante de autonomía la llevó a aprender un oficio. Tras realizar un curso de formación en el área de la manicura, Kenia descubrió una herramienta poderosa: la capacidad de generar ingresos propios con su esfuerzo y talento. Cada trabajo realizado representa un paso firme hacia su independencia económica, un espacio para distraer la mente y una prueba tangible de su productividad. Para ella, el trabajo diario —sin importar cuán duro sea— es una vía honesta de superación que demuestra que las ganas de salir adelante son más fuertes que cualquier obstáculo.
Hoy en día, todo el universo de Kenia orbita alrededor de su gran motor: su hijo. Él representa su mayor alegría, su luz constante y la razón fundamental por la cual no hay espacio para el descanso. Con un esfuerzo inagotable, trabaja para asegurarle que crezca en un entorno seguro, con estudios y acceso a todas las oportunidades de las que ella, por circunstancias de la vida, no pudo disfrutar.
Durante su encuentro con el equipo de Rostro de mujer, expresó que la meta de construir un hogar propio en su amada tierra tachirense no es solo un anhelo personal, sino la promesa de estabilidad y bienestar para ese niño que es su vida entera.
Kenia Solange encarna la esencia de la mujer luchadora, de la juventud que no se deja vencer y que decide mirar al futuro con fe en Dios y una dignidad a prueba de todo. Su mensaje para otras mujeres y para los más jóvenes es claro: a pesar de los golpes y las caídas, hay que levantarse, valorarse y seguir construyendo. Al mirar hacia atrás y ver todo lo que ha logrado superar por sus propios medios, ella sintetiza su viaje en una afirmación llena de orgullo y poder personal: "Me admiro a mí misma". Una certeza que demuestra que no hay adversidad capaz de apagar a quien decide luchar por sus sueños.
Foto leyenda: El valor de no rendirse
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