Al derecho y al revés | La prensa y los terremotos
Por Domingo Alberto Rangel
12/08/2026.- Para algunos que ni aprenden, ni tampoco olvidan, el terremoto que sacudió hace un par de días a Colombia, de acuerdo a sus mezquinos intereses, llegó "adelantado". Para otros, más bien se retardó.
Dado que los fenómenos telúricos no son relojes y hacen lo que les viene en gana, debo explicar estas miserables apreciaciones, que se pueden ejemplarizar leyendo los despachos de la prensa colombiana para compararlos con los de nuestros medios y redes momentos después del doble terremoto que sufrimos el 24J.
En el caso nuestro, redes y medios, colonizados por la estupidez polarizada, apenas repuestos del miedo que, como muchos, sufrieron los palangristas, se dedicaron a reclamarle "al gobierno" que supuestamente "no actuaba a tiempo".
A estas pobres bestias humanas —algunas ubicadas en el exterior— quien les contestó fue, por fortuna, un alcalde opositor, el de Chacao, que fue el municipio caraqueño que más sufrió y que más víctimas tiene.
El burgomaestre, que enseguida desplegó a sus equipos de Protección Civil, que pidió —y recibió— la ayuda del gobierno nacional, los mandó a trabajar en vez de criticar a distancia.
La presidenta no les respondió en seguida, puesto que todo el gobierno nacional se abocó a intervenir a favor de los damnificados.
Sin embargo, la campaña mediocre y miserable no terminó. Pasado el tema de "dejaron sola a La Guaira", se dedicaron a otra cosa.
Los héroes no fueron los venezolanos rescatistas, sino los extranjeros que vinieron a ayudar. Incluso quisieron negar que el perrito que más vida ayudó a rescatar fue el criollito Tsunami.
Y aún se quejan porque, presuntamente, las familias esperan "porque aún se puede encontrar a alguien con vida".
Olvidan estos bichitos, que hasta hace poco ensalzaban a los rescatistas internacionales en detrimento de los nuestros, que la ayuda extranjera se fue del país semanas atrás, porque es obvio que a estas alturas bajo las ruinas no queda vida alguna.
Todo lo omiten, menos el arte de mentir y manipular: todavía en las redes de palangristas aparecen "estadísticas" dirigidas a demostrar que solo se cayeron edificaciones construidas bajo los gobiernos bolivarianos.
Hay un video que tomaron motociclistas caraqueños, amigos míos, donde queda demostrado que, a primera vista, no hay un denominador común en el colapso de las edificaciones.
Se ven edificios desplomados al lado de otros iguales que quedaron en pie.
Se ven edificios que resistieron al lado de casas que, al igual que una torta, se desmoronaron.
Y cayeron edificaciones del tiempo anterior a la democracia. ¡Ojo! Son pocas, porque en esa época La Guaira era un sitio lejano de Caracas, donde pocos veraneaban. Otras construidas en cualquiera de los gobiernos puntofijistas cayeron, al igual que algunas construidas durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, el presidente secuestrado.
Al principio mencionaba el terremoto de Colombia y cómo la prensa de ese país trató el fenómeno. No veo que allí culpen al gobierno de Petro, o a la guerrilla, o a los paramilitares.
Los primeros videos muestran a ciudadanos pidiendo "que avisen a los bomberos", lo que indica que allí no hay equipos de Protección Civil descentralizados.
No vi a nadie culpando de la desgracia que significa un edificio derrumbado con gente adentro… ni a Uribe Vélez, ni tampoco a Petro, ni a la oligarquía cachaca.
Tampoco creo que el gobierno colombiano haya sido perezoso. Aun así, luce que nosotros fuimos más eficaces, a pesar de que nuestra infraestructura sufrió mucho más que la colombiana, país donde no suelen amontonar las viviendas como se hace aquí.
En fin, la polarización sigue haciendo estragos en nuestra sociedad estupidizada por tanto idiota que se autodenomina influencer (aunque no influencian a nadie, pero sí contaminan el razonamiento).
Ese punto no lo veo, por cierto, en los de la enésima mesa de diálogo, que difícilmente llegará a algo útil, cuando en apariencias discuten migajas del presupuesto cuando colocan un tema nacional como origen de una riña entre malandros.
¡El tema de los damnificados es la excusa para exigir ápices de un presupuesto administrado por el dúo Trump-Rubio!
Lo demás es no querer ver que ante una tragedia de tan grandes proporciones ni los Estados Unidos tienen capacidad de actuar al cien por ciento. Pregúntenles a las víctimas del huracán Katrina, en la ciudad de Nueva Orleans, donde todavía hay escombros en los barrios pobres.
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