Historia viva | De la Espriella: pronósticos de terror en América
Por Aldemaro Barrios Romero
12/08/2026.- La aventura de la política exterior de Trump de apoyar, fraude mediante, la elección de Abelardo de la Espriella en Colombia ya muestra consecuencias catastróficas para la región por la reactivación del terrorismo. Es sabido que las bandas paramilitares —disfrazadas o no de "disidencias"— representan el origen de la fortuna de este abogado, quien amasó su capital mediante la defensa de connotados narcotraficantes y lavadores de dinero. Entre sus clientes destacan Jorge Luis Hernández ("Boliche"), actualmente procesado por un tribunal en Tampa, y David Murcia Guzmán, responsable del lavado de dinero en DMG Grupo Holding S. A. (esquema marcado por fraudes y legitimación de recursos de origen opaco), quien fue condenado a 22 años de prisión en 2008, entre otros casos.
Otro antecedente irregular en la trayectoria de De la Espriella fue el título de doctor honoris causa otorgado por la Universidad Autónoma del Caribe (Barranquilla, 2016), una institución cuestionada por manejos administrativos dolosos y la emisión de títulos sin valor, según un reporte del Ministerio de Educación de Colombia.
Con estos antecedentes, no resulta extraño que hayan surgido evidencias de un masivo fraude electoral en los recientes comicios de Colombia. El Pacto Histórico denunció un aumento irregular de votos a favor del candidato de derecha. Muestra de ello es lo ocurrido en Puerto Santander (norte de Santander), municipio que, con una población de 9 mil 483 personas, registró 21 mil 306 inscritos en el padrón electoral; este patrón se repitió en más de 500 municipios colombianos para otorgarle una "victoria" artificial al abogado De la Espriella.
El pronóstico del retorno a una crisis de orden político y social se confirma con la reaparición del narcotráfico para la recuperación de territorios destinados a sus negocios ilícitos. Esto ocurre a pesar de la disminución en el contrabando de sustancias ilegales desde Colombia, en tanto el consumo de drogas pesadas en Estados Unidos ha migrado en los últimos años hacia el fentanilo, proveniente de redes criminales estadounidenses y mexicanas, mientras que el comercio de cocaína se ha concentrado en Europa. La lógica mercantil empresarial de ganancias sin criterios éticos es el motor de figuras como Abelardo de la Espriella, quienes tejen acuerdos subterráneos para favorecer el blanqueo de capitales, la especialidad más rentable a lo largo de su trayectoria como defensor de acusados de fortunas ilícitas.
La retórica del uso irrestricto de la fuerza que emplea el representante del partido Defensores de la Patria forma parte de un teatro político que el empresario colombiano copia de su par salvadoreño, Nayib Bukele. Por ello, es previsible el recrudecimiento de falsos positivos, atentados y ejecuciones extrajudiciales contra dirigentes sociales y políticos opuestos a De la Espriella. Se trata del retorno a los peores tiempos de Álvaro Uribe Vélez e Iván Duque, cuando se expandió la violencia política para intentar sofocar la protesta social en Colombia.
La mitigación de la violencia fronteriza durante el gobierno de Petro permitió alcanzar los 1 mil 170 millones de dólares en el intercambio comercial entre Colombia y Venezuela, tras años de hostigamiento político del uribismo. Ahora, las expectativas bajo un mandato hostil como el de De la Espriella dependen de la venia de la política exterior estadounidense y del mantenimiento de fronteras seguras, una apuesta contradictoria para los pueblos colombiano y venezolano.
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