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Papa León condena violencia contra población palestina en Cisjordania

El pontífice urge a la comunidad internacional a materializar la solución de dos Estados


El llamamiento de León XIV no es un simple gesto diplomático es una advertencia ética y moral ante una crisis humanitaria. 


17/08/26.- En un llamamiento urgente y contundente, el papa León XIV instó este domingo al cese inmediato de la violencia contra la población civil palestina en Cisjordania, en medio de una escalada de ataques por parte de colonos israelíes que ha puesto en jaque a comunidades enteras y ha sido calificada por Naciones Unidas como de "niveles sin precedentes".

"Renuevo mi llamamiento para que cesen los repetidos actos de violencia contra la población civil palestina en Cisjordania", declaró el Sumo Pontífice tras la oración mariana del Ángelus, desde su residencia veraniega en Castel Gandolfo. En un tono de inusitada firmeza, el obispo de Roma añadió: "Pido urgentemente a la comunidad internacional que garantice el progreso hacia la solución de dos Estados, para una paz justa y duradera". Según reseñana medios internacionales.

Las palabras del Papa no son un clamor aislado sino la constatación de una realidad que se ha vuelto insostenible. La violencia en el territorio ocupado ha alcanzado cotas alarmantes. La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) ha documentado más de 3 mil ataques de colonos contra palestinos entre enero de 2025 y junio de 2026, que han causado víctimas y daños materiales. Tan solo en el mes de julio se registraron 2 mil 256 agresiones, de las cuales mil 458 fueron atribuidas a las fuerzas israelíes y 798 a colonos, con una particular concentración en las gobernaciones de Ramala y Hebrón .

El panorama que se dibuja sobre el terreno es el de una población atrapada y sometida a una presión constante. El asedio a la localidad de Qusra, al sur de Nablus, se ha convertido en un símbolo de esta crisis. Colonos israelíes rodearon las viviendas de varias familias palestinas, cortando el suministro de agua y electricidad, en lo que grupos de derechos humanos denuncian como un intento orquestado de apoderarse de más tierra.

Los intentos de los trabajadores humanitarios por llevar alimentos, agua y medicinas a estas familias se han visto frustrados por una red de obstáculos, como puestos de control y bloqueos de carretera, que asfixian a la población y dificultan la labor humanitaria.

El grito de auxilio del Papa se produce además en un contexto de denuncias sobre violaciones sistemáticas y abusos. La Oficina de Derechos Humanos de la ONU ya había alertado sobre el incremento de los asentamientos, los llamados al castigo colectivo y las amenazas de convertir el territorio en "otra Gaza". 

El respaldo del Vaticano a la solución de dos Estados, basada en fronteras seguras e internacionalmente reconocidas, es un pilar de su diplomacia en la región. Sin embargo, el llamamiento de León XIV no es un simple gesto diplomático es una advertencia ética y moral ante una crisis humanitaria que se agrava día a día bajo el silencio cómplice de una comunidad internacional que, según el Papa, debe pasar de las palabras a los hechos.

CARMEN ADRIANA DAZA / CIUDAD CCS