Moscú denuncia a Occidente de diseñar ataques con armas rusas
Para Rusia operar a esa escala en América Latina es un acto de cinismo extremo
17/08/26.- En un giro que tensa aún más las cuerdas de la geopolítica global, el Servicio de Inteligencia Exterior de la Federación Rusa (SVR) ha lanzado una denuncia que sacude los cimientos diplomáticos de la región. Occidente estaría ejecutando en silencio un plan de operaciones de "falsa bandera" en suelo latinoamericano, utilizando armamento ruso capturado en Ucrania para incriminar a Moscú y fracturar sus alianzas históricas con el sur global.
Según el comunicado oficial del SVR, las élites euroatlánticas han diseñado una estrategia perversa, introducir de manera encubierta fusiles, lanzagranadas y sistemas portátiles de fabricación rusa (obtenidos como botín de guerra en el frente ucraniano) en territorios de Venezuela, Colombia y México. El objetivo no es otro que simular un "supuesto suministro ilegal" de armamento por parte del Kremlin a los cárteles del narcotráfico y grupos delictivos organizados. Según reseña la agencia de noticias TeleSur.
"Ya se está infiltrando material bélico ruso capturado por el enemigo en estos países", advierte el informe de Inteligencia, donde subraya que la maniobra no se limita al traslado físico de las armas. El plan incluye una sofisticada operación de desinformación: la producción de grabaciones de audio y vídeo falsificadas que "confirmarían" supuestas transacciones clandestinas y reuniones entre intermediarios rusos y capos latinoamericanos.
El SVR sostiene que la intención de Washington y sus aliados es doble. Por un lado, pretenden presionar a los gobiernos de la región (muchos de los cuales han mantenido una postura neutral o crítica hacia las sanciones a Rusia) para que adopten una línea abiertamente antirrusa, rompiendo así el bloque de países no alineados que ha desafiado el orden unipolar. Por otro, buscan justificar un mayor control militar y de Inteligencia estadounidense en el denominado "patio trasero" de América del Norte.
Sin embargo, el organismo ruso califica la operación como un acto de cinismo extremo, que solo logrará demostrar, una vez más, la ausencia de cualquier límite moral y el pensamiento estereotipado de sus impulsores. En su lectura, la provocación no tendría el efecto deseado sino que revelaría la desesperación de Occidente por erosionar los lazos que Moscú ha cultivado con La Habana, Caracas, Managua y otros socios estratégicos.
Esta denuncia no surge en el vacío. Desde el inicio de la guerra en Ucrania, América Latina se ha convertido en un escenario clave de la disputa narrativa global. Mientras Estados Unidos ha reforzado su presencia militar en el Cono Sur y ha presionado por la entrega de armas soviéticas obsoletas a Ucrania, Rusia ha redoblado su diplomacia de defensa, ofreciendo cooperación técnica y militar a países como Nicaragua y Bolivia.
CARMEN ADRIANA DAZA / CIUDAD CCS
Compartir











