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Letra invitada | Cien años de multitudes

Pedro Téllez

Psiquiatra y escritor

20/08/2026.- Así describe el héroe de Cuba José Martí al venezolano Miguel Peña: "Era de cara enjuta, aunque maciza; de ojos claros y vivos, llenos de empuje y de poder de examen (…) limpio de barba llevaba el rostro", y sigue el retrato interior o su dificultad: "... ni dejó nunca de adivinar el pensamiento de los otros, ni fue nunca posible adivinar enteramente el suyo. Vestidos de cristal estaban los demás para él; y él para ellos, de sombra".

El Apóstol cubano visitó brevemente Venezuela y aquí escribió concisas biografías de Cecilio Acosta y Miguel Peña, como él, abogados. La del valenciano fue leída con motivo de la develación del busto que todavía está en la plaza de La Candelaria.

El de Martí sobre Peña es un texto maravilloso, conocido por pocos, donde expone sus dones como político:

Él hace de los rivales apretados amigos; y de las guerrillas, un ejército. Reúne un haz de rayos, y pónelo en las manos de Monagas. Aquella obra está hecha, juntos aquellos miembros de gigantes, creada la República en el bosque.

Esta última frase que destacamos, polisémica, misteriosa, de resonancia ecológica, la volveremos a encontrar citada en praxis por los hombres de la Generación del Centenario (centenario de Martí, 1953). Un 26 de julio de ese año toman el cuartel Moncada, y en el juicio que se siguió a los atacantes, responde, limpio de barba el rostro, el hoy centenario Fidel Castro. El autor intelectual fue José Martí.

La historia lo absolverá, y en la práctica política de los guerrilleros de la Sierra Maestra, en sus bosques, inician programas de alfabetización, repartición de tierras a campesinos, expropiación de latifundios en manos extranjeras, atención sanitaria a las poblaciones rurales. Todas ellas, políticas públicas que luego caracterizarían a la revolución triunfante, "creada la República en el bosque".

Podrán escribirse no uno, sino varios libros sobre la relación de Fidel Castro con Venezuela y sus políticos. El día del asesinato de Gaitán, que desencadenó "el Bogotazo", un hecho que todavía hace temblar a Colombia, caminaban a unas cuadras del suceso dos jóvenes estudiantes exilados: Fidel y Rómulo Betancourt. La historia los colocaría años después como representantes de dos modelos para la América Latina: el comunismo y la socialdemocracia, la reforma y la revolución. Los jóvenes en Venezuela tomaron partido impulsivamente por uno o por otro.

Políticos latinoamericanos más maduros, amigos de Betancourt como Salvador Allende o Juan Bosch, optaron por un camino intermedio y fueron recibidos con un golpe de Estado o una invasión. Aun así, las nacionalizaciones como la del petróleo en Venezuela o su reforma agraria, avalada por Estados Unidos, solo se entienden en el nuevo contexto provocado por la Revolución cubana.

Decía Lichtenberg que también imitaba el que imita todo lo contrario. Y son rutas paralelas, pero en sentido inverso: así lo demuestran los cambios entre el Rómulo de la Revolución de Octubre, y luego "padre" de la democracia, y el Fidel entre la Primera y Segunda Declaración de La Habana.

Fidel adquirió luego dimensión global no solo por la crisis de los misiles, sino más bien por la geopolítica de la Tricontinental. Influencia de Castro podemos encontrar indirectamente en el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez y su tercermundismo. Y, más recientemente, en Hugo Chávez y sus misiones sociales. La amistad entre Castro y Chávez —ambos gobernantes, ambos admiradores de Bolívar y su anticolonialismo— fue ejemplar.

Hay hombres absolutamente oscuros como Boves o Pedro Estrada. Hombres absolutamente luminosos como Bolívar o el mismo José Martí. Y hombres claroscuros, con esa dialéctica entre luz y sombra, como Betancourt, Miguel Peña, o como nosotros mismos. Fidel es de los luminosos, y esto se ve más claro en su centenario.

Hablamos de la amistad entre Fidel y Chávez: lo podríamos hacer también sobre la amistad con Gabriel García Márquez. Hay críticos que relacionan los orígenes del boom de la literatura latinoamericana (García Márquez, el primer Vargas Llosa, Fuentes, Cortázar…) con la Revolución cubana.

En verdad se conmemoraron este 13 de agosto cien años de multitudes, pues Fidel fue fundamentalmente un líder de masas. Hoy la isla de Cuba lleva ocho meses sin luz eléctrica, como continuación de un bloqueo de años que no la deja ser (let it be). Mientras, Venezuela intenta avanzar con sanciones, con un jefe de Estado secuestrado y una guerra cognitiva que no para.

Pero la República sigue en pie y tenemos a la presidenta Delcy Rodríguez. Los expertos militares se preguntan: ¿cómo pueden resistir esas Repúblicas tanto asedio? ¿De dónde sale su resiliencia? Y la respuesta está en el texto de Martí sobre Miguel Peña: fueron creadas esas Repúblicas en el bosque…