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Cuba condena prórroga de sanciones impuesta por EEUU

La renovación del bloqueo llega en un momento crítico para la economía de la Isla

El canciller Bruno Rodríguez califico la decisión de Washington de política genocida.

25/08/26.- El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, condenó este 25 de agosto, en los términos más enérgicos, la extensión por un año más del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de Estados Unidos contra la Isla.

A través de su cuenta en la red social X, el canciller calificó la medida como una política genocida que se mantiene contra el pueblo cubano por más de seis décadas. La renovación de la llamada Ley de Comercio con el Enemigo, hasta septiembre de 2027, faculta al presidente estadounidense para mantener las restricciones.

El canciller, declaró al respecto: “un acto administrativo menor, sino la confirmación de que Washington persiste en su propósito de asfixiar a una nación entera”. El alto funcionario subrayó que esta prolongación llega “en el momento más cruel de la ofensiva estadounidense contra Cuba en años recientes”, en relación al recrudecimiento de las medidas coercitivas unilaterales aplicadas en el contexto actual por el país norteamericano.

La determinación presidencial de Donald Trump, fechada el 20 de agosto, pero hecha pública este 25 de agosto, establece que la continuidad de esas facultades durante otro año responde al interés nacional de Estados Unidos y evita que expiren el 14 de septiembre venidero, como estaba legalmente previsto.

La decisión no introduce nuevas sanciones, ni modifica las restricciones existentes, pero mantiene a Cuba como el único país que en la actualidad que está sujeto a restricciones bajo la Ley de Comercio con el Enemigo, promulgada en 1917.

Asimismo, debido a las sanciones estadounidenses, Cuba enfrenta constantes cortes de electricidad, falta de combustible, escasez de medicinas, cerco financiero, cerco comercial y desplome del turismo -una de sus principales fuentes de ingresos-, ocasionando deterioro económico y social en la población de la Isla.

Cabe recordar, que las sanciones norteamericanas tiene sus antecedentes en 1960 cuando Washington estableció las primeras restricciones como respuesta a la nacionalización de propiedades de firmas estadounidenses tras el triunfo de la Revolución Cubana en 1959. Posteriormente, en 1962, bajo la administración de John F. Kennedy, Washington recurrió a las facultades de la Ley de Comercio con el Enemigo para establecer el embargo contra Cuba.

JUAN CARLOS PEÑALVER / CIUDAD CCS