Memorias de un escuálido en decadencia │ Carnavales

23/02/23.- ¡Quítate la máscara! Pasan los Carnavales y los carajos que se disfrazan se quitan esa vaina y siguen jodiendo esperando la Semana Santa. En cambio, nosotros, la gente honesta y amante de un país distinto, pero mejor, seguimos con esa máscara puesta de luchadores y sacrificados y decentes y pensantes y no me echen más cartas. Uno no se explica cómo carajo hace la gente para irse de playas, de selva, de montañas y llano adentro con esta pelazón, a menos que anden como andamos nosotros, robando lo que se aparezca por ahí. Coño, uno se pone a ver televisión y salen ese montón de carajos en las playas jugando, y son entrevistados y dicen que son felices. Tienen que ser muy arrechos para darse la vida que se dan. En el paseo Los Próceres esa cuerda de marginales cantando y brincando y diciendo que todo va mejor en Carnavales. Y pasan carrozas y carrozas, y les dan el premio a una y a otra. Una mención y todas ganan, y vienen unos tipos y cantan y la gente baila, y cómo carajo vamos a ganar unas elecciones si nosotros decimos que esta vaina es una dictadura y la gente está más feliz que Ismael García saltando una talanquera. ¡Qué vaina! Y nuestra principal gente luchando en el exilio. Allá afuera, bien afuera, están Leopoldo —Poeta— López, que por lo visto no quiere nada con las primarias a pesar de que el interino anda en campaña. Está también el compañero Ledezma, sacrificado, como Rómulo Betancourt en sus tiempos de exilio, dándolo todo por el país y sin poder estar aquí para dar el ejemplo. Y otro que está bien lejos es el compañero Julio —Matemático— Borges. Con ese  montón de cerebros fugados no se puede llegar a nada en este país. Con razón el marginal de Er Conde del Guácharo anda puntero en la soledad de las encuestas. Y uno no sabe de dónde saca pa tanto como destaca.

Lo malo es que ahora con el compañero Biden preocupado por ese peo de Ucrania, y cuidando a ese corrupto que está allá, es decir a Zelenski, nos tiene olvidados. Es verdad que nosotros hemos robado, carajo, pero Zelenski abusa. Ya destituyeron al ministro de la Defensa porque descubrieron que en vez de atacar a los rusos estaba atacando con mucha furia el dinero del país, con razón Zelenski se la pasa pidiendo ayuda por todas partes. Ahora, con la visita del compañero Biden a su país, Zelenski estaba que aplaudía porque sabía que ahí se iban a quedar unos cuantos dólares. Además, Zelenski no tiene tiempo para luchar, porque todos los días le llega una visita.

Lo bueno aquí es que el dictador ya está viendo que hay unos chavistas que por lo visto se fueron a luchar contra él y están dividiendo el partido. Así dijo hace rato. Llamó a estar mosca con esos que antes fueron chavistas y ahora no se sabe qué carajo son, "divisionistas", les dijo, o algo así. Eso nos beneficia que jode. Lo malo es que si el marginal de Er Conde del Guácharo gana las primarias, habrá que repetir esas elecciones, porque ese es un marginal del quinto carajo, y con gente así uno no puede confiar. Es preferible cualquiera de los demás, desde Manuel —Monómeros— Rosales hasta Embajada Radonski, pasando por María —Súmate— Machado. Los compañeros en Estados Unidos seguro que no están de acuerdo con un candidato así como ese Conde. Un tipo que a punta de cochinadas ha ganado un realero, no me joda, que se quede haciendo comedias y hablando mal de su familia y pa’l carajo.

El papá de Margot estaba atento viendo la noticia donde decían que ya tenían la fecha para elegir el candidato de la oposición. Las primarias serán el 22 de octubre... Y no esperó y dijo: "La revolución de octubre, eso es lo que vamos a rehacer nosotros, lástima que el compañero Jesús María Casal no las puso para el 18 de octubre, para que la vaina fuera mejor". Y se fue al cuarto y viéndonos a Margot y a mí, nos dijo: "Quítense la mascarita. Ya tenemos fecha, y pronto tenemos candidato, carajo". Y agarró la puerta y le metió ese coñazo tan duro que la vecina gritó: "Desgraciado, vete a tumbar puertas a Ucrania".

—Oh, mami, oh, mami, mami blue… —me canta Margot.

 

Roberto Malaver


Noticias Relacionadas