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inubndaciones en Nepal causa pérdidas por 2 mil 560 millonesde dólares

Estiman inmediata inversión de 52,6 millones de dólares para reactivar servicios básicos

Por ahora se estiman más de 1 mil 250 personas fallecidas y miles desaparecidos producto de la catástrofe.

04/09/26.- Nepal afronta un escenario crítico tras la catastrófica avalancha de lodo e hielo registrada a finales de agosto, desencadenada por el colapso de un glaciar en la región fronteriza con China. El alud se desplazó violentamente por el río Trishuli, destruyendo a su paso infraestructuras esenciales, vías de comunicación y poblados enteros. De acuerdo con las proyecciones de la Autoridad Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres, las pérdidas materiales superan los 2.560 millones de dólares en propiedades y servicios públicos básicos.

El desastre deja un trágico saldo provisional de más de 1 mil 250 personas fallecidas y miles de desaparecidos, entre los que figuran aproximadamente 600 niños, lo que ha llevado al Gobierno a solicitar apoyo financiero urgente al Fondo Mundial para Pérdidas y Daños ante la imposibilidad de asumir la reconstrucción por sus propios medios.

Para hacer frente a la emergencia inicial, las autoridades estiman una inversión inmediata de 52,6 millones de dólares destinada a garantizar servicios vitales en los primeros cuatro meses. Este presupuesto prioritario busca restablecer el suministro de agua potable, reparar la red eléctrica y levantar refugios temporales para las comunidades afectadas. Asimismo, se pretende restaurar los caminos principales para asegurar el flujo de la ayuda humanitaria en las zonas más aisladas del distrito de Nuwakot.

Milagroso rescate de dos supervivientes tras diez días atrapados

A pesar de la gravedad de la situación, los equipos de rescate lograron un hallazgo extraordinario en el décimo día de labores intensas dentro de las instalaciones del proyecto hidroeléctrico Trishuli 3A. Dos trabajadores, identificados como Sanjay Sah y Kabir Maharjan, fueron rescatados con vida a 170 metros de profundidad en un túnel anegado de escombros.

Ambos sobrevivientes lograron sobrellevar el encierro resistiendo condiciones extremas de agotamiento e hipotermia, mientras intentaban mantener la comunicación con el exterior a gritos. TRAS ser trasladados a un centro médico militar en Katmandú, confirmaron que aún permanecen más compañeros atrapados en la sala de control, donde intentaban alertar al resto del personal antes del derrumbe.

Este rescate ha insuflado esperanzas en las labores de búsqueda dirigidas por el Ejército nepalí en las centrales hidroeléctricas subterráneas de la zona. Decenas de operarios continúan bajo las estructuras bloqueadas por barro, lo que motiva el despliegue ininterrumpido de especialistas e ingenieros en el área. Mientras tanto, las comunidades locales aguardan nuevas noticias mientras intentan organizar los primeros pasos para la reconstrucción de sus hogares y escuelas.

CIUDAD CCS