Historia viva/ El camino minado a la paz
Por Aldemaro Barrios Romero
Nadie sabe con certeza si las relaciones de Venezuela con Estados Unidos pasan de un tormento a una tranquilidad coercitiva, tampoco cuánto durarán las lisonjas de Trump para con la presidenta encargada de Venezuela Delcy Rodríguez, por cuanto el cuadro psicopatológico de ese mandatario es crítico como la situación política interna de EEUU y las dinámicas mercantiles de las grandes corporaciones petroleras o no en sus gigantescas contradicciones capitalistas.
Lo que podemos hacer es aproximarnos a una comprensión histórica de un proceso geopolítico mundial que centró sus ataques imperialistas en este lado del mundo, en un país como Venezuela cuyo liderazgo sacrificó un porcentaje de las reservas petroleras para salvar el total de los alcances que la Revolución Bolivariana consolidó en 26 años de gobierno chavista con la búsqueda de la mayor suma felicidad, seguridad social posible y la estabilidad política, mientras ataques internos y externos de los monopolios oligárquicos apoyadas por los gobiernos de EEUU tiroteaba a los patriotas donde más le dolía al pueblo la alimentación y la seguridad social desde el mismo momento cuando Chávez asumió hasta hoy con Delcy. No nos inmolamos.
No lo lograron por la fuerza, hasta que el 3 de enero se arriesgaron a probar un asalto y secuestrar del presidente Maduro y su esposa, comenzó un nuevo período de diálogo diplomático, una suerte de pax romana, en lo que se puso a prueba la templanza crítica de una mujer que pide en nombre del pueblo venezolano que cesen las sanciones criminales y las medidas coercitivas unilaterales: en español y en inglés por si acaso no han entendido.
¿Es una capitulación? No, porque Venezuela conserva íntegramente su estructura institucional estatal y no ha renunciado al ejercicio soberano y pleno de su poder económico, político e institucional en favor de intereses del pueblo venezolano. ¿Que el acuerdo petrolero no es recíproco?, es cierto, pero mantenemos el 16% de regalías y el 34% de renta a las empresas petroleras, ¿que impusieron restricciones en nuestro relacionamiento con Cuba y China? Cierto y discutible, a pesar de toda clase de rumores, mentiras y argumentos que corren en las redes digitales como furiosas desinformaciones que atentan contra la tranquilidad y desasosiego del pueblo nuestro americano, pero es que lo han hecho durante más de 20 años, ya estamos acostumbrados a esa guerra difusa.
Estamos en el tránsito de una coyuntura, cuyos agresores apuestan a quebrar la unidad política de los patriotas que los hay sin ser militantes de un bando o de otro, pero el liderazgo sigue siendo Chavista. Existe una sociedad estructurada en comunas y organizaciones sociales que representan a un poder popular consolidado, una fuerza armada militar y policial cohesionada como soldados del pueblo en armas, que ha evitado guerras civiles y neutralizado la violencia política generalizada, una sociedad segura con inteligencia social.
A pesar de lo minado del camino a la paz, no hemos perdido el rumbo, estas circunstancias difíciles la superaremos y aunque otras coyunturas geopolíticas pueden venir, tendremos que salvarnos de los peligros y cercos, por ahora es necesario recuperar fuerzas para nuevas batallas asimétricas del porvenir y mantener la cohesión y la unidad patriótica.
Aldemaro Barrios Romero
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