Image

Psicosoma | Festividades en versos rojos

Por Rosa Anca


Para Abraham Silva, de "la tierra de lagos y volcanes"


Tengo a mi patria

siempre en la mano.

(...)

Sin rifles negros.

Sin sables blancos.

La quiero dulce

para los bajos.

La quiero tierna

para los altos.

La quiero buena

para los malos.

Jorge Debravo


La princesa está triste… ¿qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa...

Rubén Darío


No dejaré un momento de amar.

Rubén Darío


Es bello ser comunista, aunque cause muchos dolores de cabeza.

Roque Dalton


15/09/2026.- Casi todo revoluciona en estos tiempos y se ponen de moda las palabras "tendencias" —y/o "tendenciosas"— con la intención de fumigar y desaparecer a las personas que piensan diferente a las ideologías dominantes del poder global, del "rey del mundo" y de sus altavoces o títeres, a quienes les quedaron chicas las torturas legales del ahogamiento. La CIA, repotenciada con hijos e hijas nacidos en la patria-matria grande, rearma extinciones o rendiciones masivas mediante datos, soplones y "platos de lentejas".

La explotación en campos de café, cacao y construcción, la modalidad de "cama adentro", la trata de personas, el trabajo doméstico no remunerado y la esclavitud sexual proliferan como la gripe, mientras las panzas de cuello blanco explotan de gula. Nunca ha pasado de moda matar a muerte lenta de hambre y hoy es aún más cruel para nuestras hermanas y hermanos centroamericanos.

A sus connacionales los ningunean; a la propia gente del "Pura vida" le cuecen el corazón a fuerza de impuestos o bajo la facha de "país verde". Creo que escasean los humanos: ticas que ya no paren (y hasta parece mejor...) y una creciente población de amigas nicaragüenses que engrosan los cinturones de miseria, los mentados "precarios".

Costa Rica, verde y turística, es cada vez más cara y los impuestos se acrecientan con el neoliberalismo de la extrema derecha. Con el "continuismo" del expresidente Rodrigo Chaves, quieren decapitar y cortar "la mesa de tres patas", el equilibrio de los poderes democráticos...

Laura Fernández, la actual presidenta con más del sesenta por ciento de aprobación en sus primeros cien días de gobierno, y su ministro de Hacienda (el expresidente Chaves), nos aprietan el tornillo y la faja. Con verbos vejatorios nos insultan y envían mensajes de odio: "Fuera los comunistas, la izquierda; les tenemos las direcciones, los conocemos...".

Bella nuestra presidenta, muy al estilo de Giorgia Meloni —primera ministra derechista, conservadora y cristiana del "Dios, patria y familia"—, nos pone a reflexionar y a "patear las calles". Ahora, con el triunfo electoral del 44% de Alternativa para Alemania (AfD) liderada por Ulrich Siegmund en Sajonia-Anhalt, en el este alemán, nos ponen en postura de "bravo pueblo", porque "aman" a los migrantes haciéndolos chivos expiatorios y causa de sus malestares y debacle económica.

La maravilla del pueblo sabio y lúcido, amante de las ferias de comida y de las fiestas patronales —del maíz, del arracache, del pejibaye, del chicasquil, del ñampí, de la malanga, de las papas de Cartago, del saíno, de la paca, del venado y de los pescados con elotes y tamales—, en una rica y diversa conjunción, en el encuentro y la conexión social a través del arte culinario centroamericano nos integran y nos suman al reconocernos. Somos la patria-matria grande y así compartimos las chichas y las bebidas en los pueblos; y en la ciudad, en los bares, con los infaltables chiliguaros, la pachita y las cervezas.

Siempre me asombran los jóvenes amantes de la poesía, como Jimy, Juvenal, Andrés, Jonnet, Patricia, Carlos o Abraham, que liban en las tascas. Recuerdo pronto estar en tierras del Príncipe de las Letras, Rubén Darío, de Roque Dalton, Ernesto Cardenal, Rosa Chávez o Humberto Ak'abal. La juventud ama y disfruta de las lecturas poéticas, culturales y conversatorios, y así acudimos a sus espacios. La biblioteca y los libros reviven al ser leídos de mil y una formas. Cree la gran mayoría que hay una sola forma de leer poesía y de ser poeta, y de "verdaíta", al principio, sufren de timidez.

(A propósito, les recomiendo la película colombiana Un poeta).

Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,

y más la piedra dura, porque esa ya no siente,

pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,

ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,

y el temor de haber sido y un futuro terror...

Y el espanto seguro de estar mañana muerto,

y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,

y la carne que tienta con sus frescos racimos,

y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,

¡y no saber adónde vamos

ni de dónde venimos!

Rubén Darío es un gran recuerdo infantil de mi época de niña recitadora. Al saber —les cuento a los muchachos— que vivió y pernoctó tres días en Heredia en una casa de adobe, fui allá y me enamoré después de habernos mudado de Escazú. Busqué su casa y, por supuesto, ya no existía. Solo hay una placa al norte del antiguo edificio de correos, en la Calle 2 —antigua Calle del Comercio, llamada Calle Rubén Darío desde el 22 de julio de 1946—, donde yace la placa de la antigua vivienda de Luis Rafael Flores. El poeta también vivió en San José, por el Paso de la Vaca, donde durante nueve meses esperó y tuvo a su primogénito.

En un bar-restaurante el compartir es distinto al de una cantina, chingana, taberna, tasca, taguara o tugurio. Recuerdo El Hueco de La Candelaria en Caracas, lugar de difícil acceso donde tuve el inolvidable privilegio de acompañar a mis panas poetas.

Al salir de la tierra madre hacia el autoexilio, o como desterrados, refugiados, migrantes o indocumentados, nos cae encima la sospecha. Incluso el endorracismo entre paisanos es notorio y se marca con la desconfianza hacia el extraño. Sin turistear a lo gringo, detestan la aporofobia y simpatizan poco con los habitués de las tascas. Como dice Roque Dalton:

(...)

los siempre sospechosos de todo...

los guanacos hijos de la gran puta,

los que apenitas pudieron regresar,

los que tuvieron un poco más de suerte,

los eternos indocumentados,

los hacelotodo, los vendelotodo, los comelotodo,

los primeros en sacar el cuchillo,

los tristes más tristes del mundo,

mis compatriotas,

mis hermanos.

El 15 de septiembre se cumplen 205 años de la independencia de Costa Rica, y ojalá sea motivo de concordia bajo la tricolor azul, blanco y rojo, entre desfiles escolares, bandas musicales, bailes, comidas, faroles y símbolos patrios.

Cuando la patria nace antiguamente

como la preferida estrella que se mece

junto al misterio azul del grito primogénito

(...)

cuando la patria es ese prisma puro

que nos señala la única posibilidad de amar,

entonces

es que desde las geologías interiores

surge la clara voz de alba, la profética

traída a cuentas del futuro y su música.


Porque es la patria punto de partida,

básica piedra tumultuaria extendiéndose,

savia y semilla de la floresta cantadora del hombre.

Misiva leal hacia aglomeraciones fraternas y ecuménicas.

Así nos surge el canto

y la patria renace junto a cada palabra...

¿Cómo cantarte, patria?

Roque Dalton