Informe revela que el Pentágono oculta bajas en la guerra contra Irán
La primicia estuvo a cargo de The Washington Post, medio que encabezó la investigación
21/09/26.- Más soldados estadounidenses han muerto en el teatro de operaciones de Oriente Medio desde que comenzó la guerra contra Irán, lo que refleja la base de datos pública del Pentágono, según una investigación del medio local, The Washington Post, basada en seis funcionarios con conocimiento de los datos internos de bajas del Departamento de Defensa (DoD).
Cinco de esos funcionarios dijeron al diario que hay al menos 22 militares fallecidos militares, cuatro por encima de los 18 que aparecían en el Sistema de Análisis de Bajas de Defensa (DCAS) a mediados de septiembre de 2026; un sexto funcionario elevó la cifra a 23 desde el 28 de febrero, fecha de inicio de la operación “Epic Fury” que lidera la administración Trump.
El DCAS, portal público del Pentágono, listaba 18 muertes y más de 800 heridos en la guerra con Irán hasta ese momento, desglosando 14 bajo la operación “Epic Fury” y otras cuatro en la categoría “Overseas Operations”, según reportes de medios locales, reseñó Hispantv.
La discrepancia no es solo numérica, esto incluye casos de personal desplegado en la región que murieron en incidentes no directamente vinculados a combate, pero ocurridos en medio de las hostilidades, lo que ha alimentado el debate sobre qué debe contar como “baja de guerra”.
Según lo publicado por The Washington Post , el 18 de septiembre de 2026 que “más miembros del servicio estadounidense han muerto en Oriente Próximo durante la guerra con Irán de lo que el Pentágono ha divulgado públicamente”, apoyándose en seis fuentes oficiales familiarizadas con la contabilidad interna de bajas del Department of Defense (DoD).
El artículo subraya la frustración de funcionarios al constatar que pérdidas adicionales no se reflejan en el DCAS, lo que distorsiona la percepción pública del coste humano de la campaña. El reportaje también apunta que no todos los fallecimientos omitidos estarían ligados de forma directa a acciones hostiles; algunos corresponden a personal estadounidense en la zona de conflicto que murió en circunstancias no combativas pero en contexto de operaciones en curso.
Esta matización es clave para entender por qué el Pentágono podría estar clasificando ciertos casos fuera del conteo principal, aunque para las familias y el Congreso cualquier muerte en despliegue tiene relevancia política y moral.
En ese contexto, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, rechazó de plano el informe, calificándolo en redes sociales como “una mentira completa” y, en otro mensaje, como “repugnante y falso”, llegando a afirmar que The Washington Post es “peor que la prensa estatal iraní”. Por su parte, la oficina de prensa del Pentágono no respondió a solicitudes de comentario de varios medios locales.
This is DISGUSTING and FAKE. A complete LIE.
— Pete Hegseth (@PeteHegseth) September 18, 2026
Shame on the Washington Post — they’re worse than Iranian state media. https://t.co/vU9OkSOnLB
En el Congreso, demócratas de las comisiones de Servicios Armados del Senado y la Cámara han presionado para obtener una “rendición de cuentas completa y precisa” de las bajas, denunciando inconsistencias en el Sistema de Análisis de Bajas de Defensa (DCAS) y exigiendo transparencia sobre el coste real de la guerra.
El representante Adam Smith (D-Wash.) afirmó que el Departamento “debe” ser más transparente ante el Congreso y la ciudadanía, mientras que el exranger Jason Crow (D-Colo.) acusó a Hegseth de “encubrir” muertes y anunció una iniciativa legislativa para impedir la manipulación de datos oficiales de bajas.
Asimismo, las prácticas de contabilidad de bajas de la administración fueron objeto de un intenso escrutinio a principios de este año, cuando los nombres de cuatro soldados estadounidenses fallecidos como consecuencia de la guerra contra Irán fueron excluidos brevemente del recuento oficial del Pentágono.
La guerra contra Irán, que según las encuestas es profundamente impopular entre el público estadounidense, se ha convertido en un lastre político para el presidente Donald Trump y el Partido Republicano de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
CARMEN ADRIANA DAZA / CIUDAD CCS
Compartir














