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Autores del documental NAZA reciben apoyo de diversas organizaciones

ONGs, Instituciones cinematográficas y hasta políticos están en contra de las represalias

Los cineastas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor han generado controversia por su documental sobre la conducta de Israel contra la población civil en Gaza.

21/09/26.- Los periodistas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, realizadores del documental "NAZA", de 80 minutos y de alto voltaje político, rodado en secreto de noche en las azoteas de Tel Aviv durante la guerra en Gaza, muestran los testimonios de 24 oficiales de inteligencia militar israelí no identificados, que acusan al ejército de ataques contra civiles palestinos en la Franja de Gaza, de cómo llevaban a cabo bombardeos a partir de dispositivos creados con inteligencia artificial.

Según su sinopsis oficial, muestra "con detalle los sistemas que sustentan la matanza calculada de civiles palestinos en Gaza por parte de Israel". En el documental, hablan de cómo se seleccionan los objetivos palestinos, de ahí el título de la película, un acrónimo militar utilizado por las Fuerzas Armadas israelíes para referirse al número de civiles que se prevé que mueran en un bombardeo aéreo en Gaza. Significa 'Nezek Agavi': daños colaterales.

Uno de los entrevistados asegura que se autorizó un ataque para matar a 500 personas con el fin de eliminar a "un solo objetivo humano", acusación que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) calificaron como "completamente falsa".

El documental fue filmado de noche en las azoteas de los edificios.

En una rueda de prensa, Abraham declaró: "Simplemente les pedimos a estos oficiales y soldados que nos describieran lo que habían hecho. Por supuesto, surgieron otras preguntas, pero la principal era una cuestión de detalle: que nos lo dibujaran, queríamos saber cómo funcionaba. Y a veces, solo con hacer la pregunta, obtienes respuestas".

En una entrevista con 'Variety', Abraham añadió: "Como israelíes, sentimos que queríamos aprovechar la posición que tenemos, el acceso del que disponemos a personas de nuestra propia sociedad que fueron al Ejército, para examinar ese sistema mientras llevaba a cabo lo que todas las organizaciones de derechos humanos califican de genocidio".

“Los soldados y los oficiales del filme hablaron en hebreo porque querían llegar al público israelí. Querían que los israelíes escucharan lo que ellos hicieron en Gaza”, agregó Abraham, según el periódico israelí, Haaretz. El director añadió que considera importante que los israelíes “escuchen a los soldados” que aparecen en la película.

Miles de fallecidos

Los bombardeos israelíes en Gaza ha causado que más de 73.000 palestinos, en mayor parte civiles, incluidos más de 20.000 niños, han fallecido en la campaña de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), de acuerdo con datos del Ministerio de Salud del gobierno de Hamás, considerados fiables por la Organización de las Naciones Unidas.

Durante su alocución en el marco del Festival de Cine de Venecia, Abraham señaló que la realidad es que, desde que comenzó el festival, en tan solo diez días, Israel ha asesinado al menos a seis niños palestinos en Gaza: una niña de tres años murió en un atentado con bomba en su escuela, otra de siete años fue asesinada mientras su padre iba en el coche y dos hermanas dormían en casa. Además, los oficiales de inteligencia israelíes con los que hablamos nos explicaron que esta matanza es sistemática, no accidental, sino premeditada: se trata de actos de asesinato y políticas basadas en la deshumanización total de los palestinos.

El asedio total en Gaza hace imposible la vida.

Y quiero ser muy claro: esta verdad ha sido documentada y se conoce desde el primer día, gracias a los periodistas palestinos. Más de 200 de ellos fueron asesinados por Israel en Gaza. Sus voces fueron silenciadas y negadas.

Creemos que la negación de un crimen es lo que contribuye a su persistencia. Por eso es tan importante para nosotros que los israelíes vean esta película: es nuestro país el que comete estos crímenes; que los europeos la vean, especialmente aquí en Italia, porque su gobierno y el gobierno alemán están bloqueando la presión sobre Israel que podría poner fin a esto; y que los estadounidenses la vean, porque ese país está financiando gran parte de los asesinatos.

Represalias

NAZA ganó el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de Venecia, lo cual desató una fuerte crisis política en Israel, donde el gobierno de Benjamín Netanyahu y sectores oficiales calificaron la obra como un acto de "traición, según reporta el periódico español, El País.

El ministro israelí de Cultura, Miki Zohar, sugirió querer despojar de su nacionalidad a los realizadores del documental "NAZA", premiado en Venecia. "Actuaré de inmediato para revocar la ciudadanía israelí de estos despreciables creadores por traición al Estado", declaró en X el ministro acusando a los creadores de la película de querer "perjudicar a su patria para recibir aplausos de antisemitas de todo el mundo".

En una carta dirigida al Ministerio del Interior de Israel, declaró: "Las afirmaciones presentadas en la película son falsas y distorsionadas; rechazo categóricamente el intento de retratar a los soldados de las FDI y al Estado de Israel como autores de crímenes intencionados".

Vale tomar en cuenta que la privación de la nacionalidad es legalmente posible en Israel, aunque rara vez se aplica. El Tribunal Supremo ratificó en 2022 la posibilidad de que el Estado despoje de su nacionalidad a personas que hayan carecido de "lealtad", al cometer por ejemplo actos de espionaje o traición. La ley fue además ampliada en 2023 para abarcar también a las personas condenadas por "terrorismo". En la práctica, es necesario que el ministro del Interior lo solicite, que el de Justicia lo apruebe y que la justicia lo valide.

Por  su parte, el Ejército israelí emitió un comunicado firmado por el jefe del Estado Mayor, el teniente general Eyal Zamir, en el que denunció que la película "se basa en libelos de sangre, distorsiones deliberadas de la realidad y acusaciones graves y falsas contra los soldados y comandantes de las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel)". Además, rechazó "categóricamente" estas acusaciones y criticó el uso de testimonios anónimos en la película, al afirmar que las identidades de los denunciantes "no pueden ser verificadas".

Periodistas se protegen detrás de los autos mientras los soldados israelíes toman posiciones para atacar.

Apoyo a los autores

Los autores del largometraje, Yuval Abraham y Rachel Szor, reciben un respaldo masivo de diversas organizaciones e instituciones. Tras las duras acusaciones de "traición a la patria" y las amenazas de retirarles la ciudadanía por parte de altos funcionarios del gobierno de Benjamín Netanyahu, el gremio cultural y de derechos humanos se ha volcado en su defensa. Han recibido apoyo a través de los siguientes sectores:

  • Organizaciones de Derechos Humanos: Un bloque conjunto de 43 ONG israelíes pro derechos humanos emitió un comunicado oficial exigiendo el cese de la persecución y las amenazas del Gobierno, calificando la respuesta institucional como "propia de regímenes dictatoriales". Las ONG exigieron también una investigación israelí “seria” sobre el alto número de víctimas en Gaza, además de unos 8.000 que siguen desaparecidos.
  • El Gremio Cinematográfico Local: Una petición firmada inicialmente por más de 200 cineastas locales escaló rápidamente hasta reunir el respaldo de más de 1.000 profesionales del cine israelí, incluyendo directores de renombre como Ari Folman y Shlomi Elkabetz, para blindar la libertad de expresión de los autores. En declaraciones al canal israelí N12, el actor y guionista israelí Shlomi Elkabetz afirmó que las cuestiones planteadas en el documental "deben examinarse, no silenciarse".  “El papel central del arte y el periodismo es sostener un espejo frente a la sociedad en la que existen, generar discurso y discusión sin prejuicios, incluso cuando la realidad es difícil”, señala la petición. Sus autores reclaman que NAZA pueda estrenarse en Israel para que el público pueda verla, formar su propia opinión y discutir sobre la guerra en Gaza y sus consecuencias. En este mismo sentido se pronuncia Abraham cuando asegura que él y el equipo del filme harán todo lo que puedan para distribuir la película “de la forma más amplia posible” en Israel, según el medio local Haaretz.
  • Instituciones Cinematográficas Internacionales: Festivales de prestigio global han respaldado la difusión de la cinta. La obra fue galardonada recientemente con el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de Venecia, sirviendo como plataforma de visibilización y protección internacional para los creadores.

A diferencia de Zohar, algunos funcionarioa han elogiado 'NAZA' y a sus directores. El exdiputado Yousef Jabareen, presidente del partido de izquierdas Hadash, felicitó a los directores por el premio y les agradeció que hayan sacado a la luz "estos crímenes horribles y la brutal realidad en Gaza".

Además, el periódico 'Haaretz' escribió en un editorial: "Al proyectar su película en el Festival de Cine de Venecia, Abraham y Szor intentan obligar a los israelíes a enfrentarse a algo que ya saben: que hay una mancha negra sobre la manera en que Israel está llevando a cabo la guerra en Gaza, por decirlo suavemente".

Valiosa investigación

NAZA lleva la credibilidad a otro nivel al tratarse de una película israelí construida a partir del acceso de sus realizadores a fuentes israelíes. Sus 24 testimonios parecen confirmar, desde dentro, que la muerte masiva de civiles no fue un accidente externo al funcionamiento del sistema, sino una variable incorporada a sus procedimientos.

“Es la protección visual y sonora que rodea a quienes brindan testimonio sin revelar su identidad. Es la distancia entre las azoteas de Tel Aviv donde fueron filmados y las casas destruidas de Gaza de las que hablan. Es también la sala de Venecia, donde la experiencia de la devastación puede contemplarse, premiarse y transformarse en un acontecimiento cultural. Sobre todo, es una burbuja epistemológica: un espacio en el que una sociedad descubre, por boca de sus propios integrantes, aquello que las víctimas venían diciendo desde el comienzo”, destaca medio de comunicación de orientación crítica e independiente originario de España, El Común.

 Sus realizadores, además, han enfrentado amenazas reales: tras el estreno, las autoridades israelíes los acusaron de traición y plantearon la posibilidad de retirarles la ciudadanía. La reacción estatal demuestra que documentar el funcionamiento interno de la maquinaria militar no constituye un gesto inocuo. Pero el coraje individual y el privilegio narrativo también pueden coexistir.

LUCILA CONTRERAS / CIUDAD CCS