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Centenario de Chucho Sanoja, precursor de música bailable en Venezuela

Se adentró en la nocturnidad como pianista en diversas orquestas bailables de su época

Jesús "Chucho" Sanoja: músico, pianista, compositor, director musical y arreglista venezolano.



23/09/26.- Al conmemorarse este miércoles el centenario del nacimiento del destacado pianista, compositor, arreglista y director de orquesta venezolano, Jesús “Chucho” Sanoja Rivero, el ámbito cultural rinde tributo a la memoria de quien es considerado una de las figuras clave en el desarrollo de la música bailable en Venezuela durante el siglo XX, un creador indispensable, cuya visión dejó huella en el panorama de las grandes bandas, la producción musical y el entretenimiento en el país, destaca nota de prensa del Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC).

Evolución artística

Declarado Patrimonio Cultural de Venezuela en 2022, desde muy joven mostró inclinación por la música en la que comenzó a experimentar de forma autodidacta. Más adelante recibió orientación del compositor Benito Canónico, quien influyó decisivamente en su formación permitiéndole conocer desde joven los secretos de la composición.

Gracias a esta base, Sanoja comenzó a tocar en orquestas bailables de Caracas, adentrándose en el ambiente nocturno musical y desarrollando una sólida experiencia como pianista. Formó parte de la orquesta de los Hermanos Belisario, una agrupación que reflejaba las influencias afroantillanas de la época, inspiradas en conjuntos como la Casino de la Playa y la Lecuona Cuban Boys.

Posteriormente se integró a la orquesta “Leonard Melody”, dirigida por Leonardo Pedroza, donde comenzó a desarrollar su faceta como arreglista y director, además de consolidar su estilo propio dentro del mercado bailable venezolano. Su talento como arreglista lo llevó a colaborar con importantes orquestas como: Billo’s Caracas Boys y la agrupación de Luis Alfonzo Larraín.

Durante su participación en las orquestas de Pedroza y Larraín pulió un estilo caracterizado por el rigor armónico y una sutileza rítmica donde convergieron los ritmos de la tradición caribeña y los colores del jazz, detalla la nota informativa.

En 1951, fundó su propia agrupación en un contexto altamente competitivo, donde coexistían grandes nombres de la música bailable venezolana. No obstante, “Chucho Sanoja y su Orquesta” marcó un hito en la vida nocturna caraqueña, con la cual el maestro refrescó el repertorio popular a través de arreglos que, junto a destacadas voces de la época, inmortalizaron temas como “Magia blanca”, “En la soledad” y “Lamento náufrago”.

Su orquesta se convirtió rápidamente en protagonista de importantes eventos sociales y culturales, incluyendo: la inauguración del Hotel Tamanaco en Caracas; eventos en los Círculos Militares de Caracas, Maracay y San Cristóbal. Uno de los momentos más recordados fue su participación en las célebres temporadas musicales del Hotel Ávila, símbolo de la vida nocturna caraqueña de la época. Además, compartió escenario con figuras internacionales como: Xavier Cugat, Tito Rodríguez y Aldemaro Romero

Obra musical

Chucho Sanoja destacó por su sensibilidad romántica y su capacidad para crear arreglos elegantes y bailables. Entre sus composiciones más conocidas se encuentran: Campesinita, Maracaibo, Magia Blanca. En la soledad, Aunque parezca inútil, Estoy arrepentido También compuso la suite La Resistencia, obra que no llegó a estrenar.

“Mi abuelo grabó más de 30 discos tanto en Venezuela, como en España y México, tras fundar una de las orquestas más importantes de su tiempo. Su música sonó en Cuba, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Chile”, declaró ´la periodista Érika Ortega Sanoja, nieta del destacado músico, en el acto de certificación como Patrimonio Cultural de Venezuela, suscrita por el entonces ministro de Cultura, Ernesto Villegas.

Últimos años y legado

Tras disolver su orquesta, se dedicó a actividades empresariales junto a su hermano. No obstante, su legado musical ya estaba consolidado. Fue cofundador de la Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela (SACVEN) y ocupó cargos importantes dentro del gremio musical. Recibió reconocimientos como la Orden Andrés Bello y la Medalla de Honor al Mérito de SACVEN.

Chucho Sanoja falleció en 1998, dejando una huella profunda en la música venezolana. Su obra contribuyó decisivamente a la evolución de la música bailable en el país, y su figura es recordada como la de un músico integral, elegante y comprometido con su arte.

“La obra de Chucho Sanoja trasciende el tiempo para quedarse como memoria viva del país. En sus arreglos vive el pulso de toda una época bailable, el rigor creador, la pasión por la música y el arraigo por la identidad sonora venezolana”, resalta el Ministerio del Poder Popular para la Cultura.

LUCILA CONTRERAS / CIUDAD CCS