Cuatro cuerdas para hacer vibrar al mundo
Embajador Cultural de Venezuela, el emblemático cordófono trasciende épocas y fronteras
25/09/26.- El cuatro, instrumento de cuatro cuerdas cuya génesis se entrelaza con las antiguas guitarras renacentistas adaptadas en suelo venezolano durante el periodo colonial, constituye la espina dorsal del acervo melódico del país. Reconocido oficialmente como Patrimonio Cultural de la Nación, este insigne artefacto sonoro ha sido distinguido además como Embajador Cultural de la Patria, formalizando ante el ámbito internacional su rol primordial como portavoz de la identidad venezolana.
“El cuatro como representante y como embajador es un vehículo de comunicación. Cuando un embajador está en otro país se comunica, establece puentes de diálogo, de encuentro. La figura del embajador y de la embajadora es reencontrarnos en nuestra humanidad, independientemente de nuestro origen nacional, étnico, cultural, de nuestras creencias. Que el cuatro lo sea es muy representativo, porque el cuatro es Venezuela, el cambur pintón suena a Venezuela”, expresó el Ministro Alejandro López.
Esta proclamación institucional consolida una realidad que ha resonado históricamente de forma orgánica en hogares, festivales rurales y escenarios internacionales. Desde el joropo, el vals y la gaita hasta el calipso, el jazz o la música académica contemporánea, la pequeña "guitarrita" está presente en la inmensa mayoría de los géneros y manifestaciones folclóricas de la geografía nacional. Su rítmico rasgueo y chasquido no solo acompañan la festividad popular, sino que encarnan el latido cultural de toda una sociedad.
La llave de la música venezolana
Ganó un Grammy Latino en 2009 como productor musical por el disco Llanos (de la colección Tesoros de la Música Venezolana).
En el contexto de esta exaltación de la herencia musical, el experimentado ejecutante Javier Marín, quien acumula cerca de cuatro décadas y media de trayectoria profesional con el cordófono, compartió sus reflexiones sobre el valor y la proyección del instrumento.
"Tengo ya aproximadamente 45 años tocando el cuatro, empecé muy joven, mi principal función ha sido ejecutar el cuatro en la modalidad de acompañante", afirmó el músico al definir su trayectoria.
Respecto a la designación oficial del cuatro como símbolo de representación internacional, Marín subrayó que la medida viene a certificar un proceso histórico y espontáneo. "Me parece importante la iniciativa, sobre todo porque el cuatro ya es un embajador, ya el cuatro traspasó las fronteras, es como darle crédito o nombrarlo nuevamente porque ya es algo natural que se estaba dando", señaló. En esa misma línea, recalcó su función definitoria: "El cuatro yo siempre he dicho que es como la llave que abre la puerta de la música venezolana, no solamente aquí, sino en todo el mundo".
Al indagar sobre las características que convierten al cuatro en un lenguaje universal capaz de conectar con diversas tradiciones sonoras de otras latitudes, Marín destacó la riqueza intrínseca de su estructura.
"El cuatro es un instrumento completo. Aunque uno vea que tiene cuatro cuerdas, es un instrumento super completo", aseveró.
Entre sus particularidades más distintivas, el cuatrista hizo hincapié en la singularidad de su afinación reentrante: "Una característica principal es que su afinación, a diferencia de muchos otros instrumentos, en vez de ser ascendente consecutiva, tiene una última cuerda que va a un tono más grave, y eso lo hace muy particular".
Lejos de limitar sus posibilidades, este rasgo le otorga una solvencia técnica comparable a la de instrumentos de mayor envergadura. "Eso no lo limita y está demostrado, es un instrumento que se ha utilizado como solista, se toca punteado, se toca rasgueado, se puede leer partitura, se pueden hacer conciertos para el cuatro, es un instrumento tan versátil como la guitarra", explicó Marín, sintetizando el valor del cordófono en una frase: "Es nuestro instrumento más completo".
Arraigo familiar, formación escolar y proyección hacia el futuro
La omnipresencia del cuatro en la vida cotidiana venezolana ha traspasado tradicionalmente el ámbito académico para instalarse en los hogares y, más recientemente, en el equipaje de quienes emigran. "En todas las casas había un cuatro y siempre había un tío, un hermano, un primo que lo tocara", rememoró Marín. Sobre la diáspora, agregó: "Cada venezolano que sale del país, entre sus maletas más preciadas se lleva un cuatro, porque saben que es un instrumento que los representa y además es muy portátil, muy fácil de cargar, es nuestra guitarrita".
No obstante, para garantizar que esta herencia perdure en las nuevas generaciones, Marín hizo un llamado a reforzar el vínculo entre la escuela y el hogar. "Lo más importante es que se toque el cuatro, que se enseñe el cuatro. Pienso que es una condición del venezolano: todos deberíamos por lo menos conocer este instrumento, tener uno en su casa o aprender a charrasquear", argumentó. En este sentido, enfatizó el rol de la educación primaria.
"Eso viene desde las escuelas; que el cuatro esté en todas las escuelas para que de la escuela vaya a la casa y de la casa a la escuela".
La cara al futuro del cuatro como Embajador Cultural, Javier Marín insistió en que la proclamación debe traducirse en una labor constante dentro del propio territorio nacional. "Que no se quede en la cuestión de que el cuatro sea proclamado como instrumento embajador musical, sino que también se cumpla eso aquí dentro de nuestro territorio. Todo lo que se conoce y se quiere dentro del territorio va a ir saliendo de forma natural; lo que tenemos que hacer es énfasis en difundir más el cuatro adentro para que salga afuera", concluyó.
"Un nombramiento que vive en la esencia del pueblo"
Al ser consultado sobre el significado de la distinción oficial, Luis Pino relevante figura del cuatro de Venezuela. Cuya trayectoria sirve de vínculo entre los grandes maestros y los nuevos ejecutantes, con una propuesta al mismo tiempo actual y de marcada raíz tradicional. Sostuvo que el título de Embajador Cultural refleja una realidad que el pueblo venezolano ya ha asumido de manera natural en su cotidianidad:
"Yo creo que ese nombramiento está en la esencia del pueblo, ¿no? Es un símbolo que va más allá de un nombramiento, siendo el soporte de toda la música tradicional venezolana, digamos el 90 % de la música de raíz tradicional venezolana, y las nuevas propuestas se apoyan en el cuatro. Entonces, pues es casi que puede ser una redundancia (risas)", expresó el instrumentista.
Sobre la transformación del cuatro, que pasó de ser considerado un mero acompañante rítmico a consolidarse como un instrumento solista de alta exigencia, Pino destacó la huella imborrable de los grandes maestros y el impacto de los certámenes de proyección juvenil:
"Eso también es un proceso que viene dándose desde hace muchos años. Hay unas grandes referencias, en el caso del maestro Fredy Reyna, Hernán Gamboa, Cheo Hurtado y La Siembra del Cuatro, que es el proyecto que marca una temporada, que es la que vivimos, o un momento actual del cuatro, porque es la plataforma y el programa más importante de proyección artística de los cuatristas desde muy jóvenes. Entonces, en ese sentido, el cuatro tiene un esquema bien amplio".
Atributos de un lenguaje universal
Respecto a la incorporación del cuatro dentro de formatos orquestales e incluso en géneros ajenos al folclore tradicional, el músico afirmó que se trata de un proceso natural dada la capacidad competitiva del instrumento:
"El cuatro es un instrumento competitivo como cualquier otro, o sea, tiene unas características que le permiten codearse, por decirlo de alguna manera, con orquestas, con distintos tipos de música. Con el cuatro se han hecho experimentos de todo tipo, ha estado en el rock, en la música contemporánea, es un instrumento que sirve para la composición. Y que esté dentro del marco de la orquesta, bueno, creo que es algo que debía ocurrir y ha ocurrido desde hace muchos años también".
Pino desglosó los elementos acústicos y físicos que le permiten al cuatro conectar con auditorios de diversas latitudes y tradiciones musicales:
"Lo primero es lo portátil del instrumento. Es un instrumento portátil, es un instrumento versátil, es un instrumento que tiene los fundamentos de la música, ¿no? Es un instrumento percutido, rítmico, armónico, melódico, lo que hace que sea muy permeable donde se requiera, pues".
Con su proclamación como Embajador Cultural y el respaldo de intérpretes que continúan expandiendo sus fronteras, el cuatro reafirma su estatus como el embajador sonoro más fiel de la identidad venezolana en el mundo.
ORIANNA GONZÁLEZ / FOTOGRAFÍA: ENRIQUE HERNÁNDEZ / CIUDAD CCS
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