Image

Tejer con la palabra | A veces nosotras...

multiforme, misteriosa y trascendente

Por Rosa Elena Pérez Mendoza


Es práctica habitual en el panorama editorial venezolano —por no decir que es un tópico— la escasa publicación de obras de escritoras, pese a que hoy en día las caracteriza una fértil actividad creadora en los distintos géneros literarios, así como un sostenido incremento de sus voces en todo el territorio nacional. Por eso resulta satisfactoria y muy grata la ocasión de recibir la colección artesanal de seis minilibros, editada en 2025 por Ediciones Madriguera, del colectivo literario Una sola brasa, el cual está integrado por seis autoras. La iniciativa de este grupo merece ser aplaudida no solo por su empuje, sino por la osadía de publicar en medio de un contexto económico nada favorecedor para las políticas del libro, más aún del de poesía.

Dentro de este conjunto de poemarios, se encuentra el que lleva por título A veces nosotras de la poeta Gladys Yamelicse Quintero (2025), editado en Caracas por Ediciones Madriguera, donde el tema amoroso se aborda con frescura y sencillez, así como también con un discreto aire incisivo de denuncia que invita a la sonrisa cómplice de sus congéneres: “Todos somos nosotros/a veces/nosotras/no somos”. En una referencia a la opresión del ser femenino presente en la sociedad patriarcal, existente, incluso, en los sutiles subterfugios del lenguaje. 

Esos agudos versos —donde la brevedad sugiere— abren un espacio lúdico que acomete el tema amoroso de modo singular y le pone sal a un asunto que, tomado desde un punto de vista más convencional y romántico, habría podido resultar, sino trillado, al menos, aburrido:


Eres de lo peor

lo peor es que pienso en ti

las 25 horas del día

…

lo peor es que quisiera vivirlo al máximo

lo peor es que no sé qué hacer

eres de lo peor que me ha pasado

lo peor es que me gusta 


 La ingeniosa ocurrencia no avasalla, surge, a lo largo del poemario, en equilibradas dosis que aportan complejidad y desenfado, así como abona un registro de diversas tonalidades que, cual relucientes filamentos, se integran a un tejido mayor: la obra toda, multiforme, misteriosa y trascendente. 

Asimismo, es necesario anotar que el humor altera su traza, pues se encuentra, unas veces, en alusión velada, otras, en el giro expresivo al ras del verbo y otras en la llaneza limpia y pura:


  Besos de libre acceso

  abrazos sin contagio

  sin plataformas

  ni pantallas

  amor pandémico


 De modo progresivo, el erotismo se abre paso y despliega sinuosos recorridos que alcanzan recodos corpóreos, espirituales, emotivos y llegan al éxtasis:


  …

suave piel

al roce tu vello grueso

endurecido

carnoso cálido latido

alza en vuelo mariposa

lenguaje de lenguas

insubordinadas

raíz de miel

liberada la ropa

se derraman los cuerpos


 Así, el libro alcanza lo que consideramos su punto de consumación con el texto titulado “Una sola brasa” —igual al nombre del colectivo de escritoras—, que tematiza el cuerpo plural de mujeres reunidas en torno a la palabra poética. En definitiva, plantea la celebración de la vida desde sus peculiaridades y unidas por un principio ardiente que las cohesiona, al tiempo que respeta sus diferencias, para convertirlas en “alquimistas del nuevo mundo”, “brasa poética divina” que integra “la energía de las diosas”.

Gladys Yamelicse Quintero. (Caracas). Poeta, psicóloga y fotógrafa. Licenciada en Psicología. MSc en CC de la Educación y especialista en Entornos Virtuales de Aprendizaje. Fundadora y directora de Facilitarte Procesos y de la Asociación Venezolana de Facilitadoras (ALFA). Es psicoterapeuta Gestalt y facilitadora psicocorporal. Se inicia en los Talleres de Poesía en el CELARG 2013-2015 con la poeta Belén Ojeda. Forma parte del colectivo poético Una sola brasa, así como participa en el Colectivo Frente de Creación literaria Oficio Puro y en el Movimiento Plaza de Poetas. Ha publicado el poemario En la búsqueda del fuego (2025) y A veces nosotras (2025).


Comunidad de Autoras Tejer con la Palabra

@tejer_lapalabra / @una_sola_brasa