Image

Se cumplen 59 años del asesinato del "Guerrillero Heroico"

Su accionar lo proyectó a la inmortalidad como ícono de la justicia y la contracultura

Su audacia y capacidad táctica, le hicieron merecedor del grado de Comandante en la revolución cubana.

08/10/26.- Tal día como hoy, pero en el año 1967, el comandante Ernesto "Che" Guevara fue capturado en combate durante un enfrentamiento en la Quebrada del Yuro, Bolivia. Al día siguiente, el revolucionario argentino-cubano fue ejecutado extrajudicialmente en la escuelita de la localidad de La Higuera, un trágico desenlace que selló su destino a los 39 años de edad y lo proyectó de inmediato hacia la historia universal como un emblema de la lucha insurgente.

Raíces de su pensamiento y su ingreso a la Revolución Cubana

Nacido en la ciudad argentina de Rosario en 1928 dentro de una familia económicamente acomodada, el joven médico padeció asma severa, pero cultivó un carácter intrépido. Sus recordados viajes por el continente americano, como la travesía en motocicleta junto a Alberto Granado, lo expusieron a una pobreza estructural que radicalizó su ideología hacia el marxismo. El posterior golpe de Estado en Guatemala contra Jacobo Árbenz, terminó de convencerle de que la vía armada era la única herramienta eficaz frente al intervencionismo extranjero.

Además de su accionar como guerrillero, ocupó cargos de responsabilidad en instituciones económicas claves.

Exiliado en México, conoció a Fidel y a Raúl Castro, sumándose al Movimiento 26 de Julio, que zarpó en el yate Granma, en 1956. Su disciplina, audacia y capacidad táctica, le valieron el grado de Comandante, destacando de forma decisiva en la batalla de Santa Clara, a fines de 1958, una victoria militar que precipitó la caída del dictador Fulgencio Batista y abrió paso al nuevo proceso político en la isla antillana.

Tras el triunfo revolucionario, asumió importantes responsabilidades públicas al frente de instituciones económicas claves, como el Banco Nacional y el Ministerio de Industrias, además de liderar la milicia. Durante esta etapa en el poder, promovió activamente la planificación socialista centralizada y sirvió como embajador del gobierno revolucionario.

La expansión guerrillera y el fatídico final en Bolivia

Fiel creyente en la teoría del foco guerrillero, el "Che" decidió renunciar a sus cargos y a la nacionalidad cubana en 1965, para intentar exportar la revolución a otros territorios. Su primera campaña internacional en el Congo resultó en un estrepitoso fracaso táctico, por el desconocimiento del terreno, lo que lo llevó a organizar posteriormente un nuevo núcleo insurgente en territorio boliviano, con la intención de expandir el levantamiento por el Cono Sur sudamericano.

Aislado y sin respaldo campesino ni apoyo del partido comunista local, el contingente armado fue cercado por el ejército boliviano, con la colaboración de inteligencia de Estados Unidos. Tras ser herido y apresado el 8 de octubre en la Quebrada del Yuro, fue fusilado al día siguiente por órdenes superiores. Su cuerpo recibió sepultura clandestina hasta que sus restos fueron hallados en 1997 y repatriados a un mausoleo especial construido en la ciudad cubana de Santa Clara.

Con Fidel Castro, participó en el Movimiento 26 de Julio, que zarpó en el yate Granma en 1956, de México a Cuba.

Legado histórico

A casi seis décadas de su muerte, la memoria de Ernesto "Che" Guevara sigue generando profundas y polarizadas valoraciones en toda América Latina. Por un lado, los gobiernos y movimientos de izquierda lo recuerdan como un referente de dignidad, sacrificio y humanismo combativo, cuya célebre efigie immortalizada por Alberto Korda (célebre fotógrafo cubano, mundialmente conocido por tomar la emblemática fotografía "Guerrillero Heroico" del “Che”) se consolidó como el estandarte definitivo de la rebeldía social y la contracultura global en el siglo XX.

Al día de hoy, Guevara representa el máximo símbolo global de rebeldía, justicia social y resistencia contra el imperialismo capitalista. A través de sus postulados sobre el "Hombre Nuevo", el revolucionario priorizó el sacrificio y los incentivos morales por encima del beneficio material, convirtiéndose en un referente eterno de lucha para innumerables generaciones de activistas y movimientos de izquierda. Por otro lado, sectores críticos lo consideran un icono del totalitarismo y la violencia política.

Su figura permanece envuelta en una profunda dualidad que oscila entre el mito romántico del mártir internacionalista y la condena histórica por los métodos autoritarios implementados durante sus años de gestión y su fallida estrategia guerrillera en el continente.

FIDEL ANTILLANO / CIUDAD CCS