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534 años de vigencia histórica del Día de la Resistencia Indígena

Representa la dignidad, el heroísmo y el legado ancestral de los pueblos de América

La conmemoración busca visibilizar las demandas actuales de los pueblos originarios, en cuanto a la protección de sus territorios.

12/10/26.- Este 12 de octubre es una de las efemérides más debatidas, complejas y transformadoras del continente americano. Durante décadas, bajo denominaciones eurocentristas, como el "Día de la Raza", se inculcó una narrativa oficial que romantizaba la llegada de Cristóbal Colón en 1492, como un "encuentro de dos mundos", o un hito civilizatorio.

Sin embargo, la investigación histórica rigurosa y la voz de los propios pueblos afectados, han desmontado este relato para exponer su verdadera naturaleza: Un proceso sistemático de conquista, despojo territorial, imposición ideológica y exterminio demográfico que diezmó a millones de seres humanos. ​La génesis de la defensa: Caciques y comunidades que blindaron el suelo americano. Frente al avance de la colonización, la respuesta de los habitantes originarios no fue la sumisión pasiva, sino una férrea y organizada defensa de sus hogares, costumbres y libertad.

En el territorio que hoy conforma Venezuela, nombres emblemáticos, como el cacique Guaicaipuro quien federó a las distintas tribus de los caribes y teques, para contener la avanzada española. Tiuna, Paramaconi, Tamanaco y Chacao, simbolizan la vanguardia de una lucha implacable. A lo largo y ancho de Nuestra América, líderes como Túpac Amaru II, Bartolina Sisa y Guaicaipuro, demostraron que el valor y la estrategia militar nativa, resistieron durante siglos los embates de ejércitos tecnológicamente superiores, dejando una semilla indeleble de soberanía, que reverdece en la memoria colectiva. ​

La descolonización del calendario

El cambio conceptual impulsado en Venezuela y adoptado progresivamente por diversas naciones latinoamericanas, al renombrar la fecha como Día de la Resistencia Indígena, constituyó un acto fundamental de reparación moral, justicia historiográfica y descolonización simbólica.

El cambio de nombre fue establecido en el año 2002, bajo el mandato del Presidente Hugo Chávez, mediante el Decreto Presidencial Nº 2.028

Al despojar a la jornada de cualquier matiz celebratorio hacia la dominación extranjera, se instituyó un espacio para honrar la sangre derramada por los antepasados y reconocer que la identidad nacional mestiza e indoamericana, hunde sus raíces más profundas en esa resistencia tenaz. Este cambio de paradigma promueve una revisión crítica de los textos educativos, los monumentos públicos y las estructuras sociales que perpetuaban la discriminación sistémica. ​

Más allá de la evocación del pasado heroico, la importancia de los pueblos indígenas en el siglo XXI radica en la vigencia y utilidad de sus saberes milenarios. Su relación armónica con el medio ambiente, entendiendo a la naturaleza no como un recurso explotable, sino como una madre nutricia (Pacha Mama), ofrece lecciones indispensables frente a la actual crisis climática y ecológica global. Asimismo, sus aportes en materia de Medicina Botánica, agricultura sostenible, sistemas comunitarios de organización y transmisión oral del conocimiento, representan un patrimonio intangible de incalculable valor para la humanidad entera, desafiando el individualismo y la lógica consumista de la modernidad.

Lucha por la autodeterminación y los derechos territoriales ​

Conmemorar el 12 de octubre exige también mirar de frente las deudas pendientes que las sociedades modernas mantienen con las comunidades originarias.

Hoy en día, la resistencia se manifiesta en nuevas trincheras, con la defensa jurídica y física de los territorios ancestrales, frente a la minería ilegal y el extractivismo, la exigencia de presupuestos dignos para la salud y la educación intercultural bilingüe, la erradicación del racismo institucional y la garantía plena de la autodeterminación política.

Los pueblos indígenas alzan su voz, no solo para exigir el respeto a sus derechos humanos fundamentales, sino para recordarle al Estado y a la sociedad, que su cultura sigue viva, creativa y plenamente integrada en la construcción del presente.

Con ello, el Ministerio del Poder Popular para Pueblos Indígenas, tiene una programación por el “Mes de la resistencia indígena y la descolonización de América”.

Una memoria viva que cimenta el porvenir, ​el Día de la Resistencia Indígena se erige así como un recordatorio permanente de que la historia de América no comenzó hace poco más de quinientos años. Es una jornada para interpelar el presente, sanar heridas históricas a través de la verdad, y abrazar la diversidad multiétnica como la mayor fortaleza de los pueblos libres. Reconocer y enaltecer la resistencia de ayer y de hoy, es condición indispensable para construir sociedades verdaderamente democráticas, inclusivas, justas y conscientes de sus raíces más genuinas.

ORIANNA GONZÁLEZ / CIUDAD CCS