Inauguran exposición Al revés de la trama en los espacios del Celarg
La muestra plástica y fotográfica contó con la curaduría de Mercedes Longobardi
14/10/26.- La exposición fotográfica y pictórica titulada Al revés de la trama: Relaciones íntimas de lo cotidiano, se inauguró este miércoles 14 de octubre en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg) en una sala que lleva el nombre del reconocido escritor venezolano.
El acto contó con la presencia del ministro del Poder Popular para la Cultura, Alejandro López, el presidente del Celarg, Raúl Cazal y la curadora de la exposición, Mercedes Longobardi.
La muestra reúne obras de destacados artistas de la región procedentes de México, Argentina, Cuba, China y a través de diversas expresiones plásticas como fotografía intervenida, fotografía en blanco y negro y a color, registro fotográfico y de grafiti, serigrafías (incluidas obras del maestro Antonio Caro) y ensamblajes / cajas de luces (del maestro Guillermo Conte), se refleja la globalización y el mundo moderno.
La propuesta curatorial invita a reflexionar sobre la tensión constante entre las estructuras colectivas, la gran maquinaria social y la dimensión íntima y afectiva del ser humano.
El ministro Alejandro López, explicó que en esta exposición se evidencia las relaciones entre lo íntimo y lo común de la sociedad actual.
"Creo que la creación plástica que vemos acá en distintas dimensiones, que además va por la fotografía, va por la pintura, creo que hay serigrafía también, el registro fotográfico, de grafiti y mucho, mucha diversidad de expresión nos ayuda a conectarnos con la permanencia de la humanidad frente a los avatares y las disposiciones del sistema", destacó.
Por su parte, la curadora Mercedes Longobardi, explicó que la exposición se estructura en tres fases fundamentales:
"La producción y el engranaje social, analiza cómo la producción nos arropa y nos lleva a reflexionar sobre qué producimos, cuánto valemos, dónde estamos, qué sembramos y qué recogemos. Confronta al espectador con la maquinaria del trabajo, la industrialización urbana, la épica del esfuerzo obrero y la soberanía del territorio.
El cuerpo doméstico, la identidad y las labores invisibilizadas destaca la importancia de aquellos trabajos que a menudo se subestiman, como las labores del hogar o el trabajo realizado desde el hogar, los cuales transmiten valores, identidad y recuerdos familiares. A través de elementos como delantales de servicio y telas, se visibiliza un trabajo históricamente precarizado y oculto, interpelando sobre qué considera la sociedad verdaderamente 'productivo', y en Los umbrales del afecto, el tiempo y la memoria, se explora cómo dialogamos con los recuerdos familiares, de amistades y de experiencias pasadas, permitiéndonos recapacitar a través de vivencias felices o tristes sin perdernos en ellas. Frente al peso del sistema y los roles impuestos, emerge la resistencia de la memoria compartida y la dignidad de permanecer", subrayó.
En esta nueva exposición que estará abierta al público de martes a domingo, a partir de las 10:00 a. m. a 4:00 p. m., se comparte fragmentos del concepto central de este trabajo plástico y fotográfico presente en la sala:
"Habitar el Sur Global implica, muchas veces, transitar por la tensión constante entre las estructuras colectivas que nos moldean y las grietas sutiles por donde respira nuestra humanidad. Esta exposición propone desmontar el tejido de nuestra realidad para observar, precisamente, el revés de la trama: esos hilos invisibles, culturales y afectivos que conectan la gran maquinaria social con la dimensión más profunda de la experiencia íntima.
El recorrido por la sala se articula a través de un guion de tensiones y complicidades fluidas. En un primer momento, la muestra nos confronta con la maquinaria del trabajo y la promesa colectiva. Aquí, las dinámicas de la industrialización urbana, la épica del esfuerzo obrero y la potencia cromática de la pertinencia dialogan con la soberanía de la tierra y la raíz del territorio. Es el cuerpo volcado a la producción, al engranaje social que condiciona y estructura la vida moderna.
Sin embargo, la curaduría propone un quiebre necesario hacia el interior. Al cruzar el umbral de la fábrica, nos adentramos en el cuerpo doméstico y la identidad, un espacio que transiciona hacia el hogar y los mandatos de género. A través de los delantales del servicio y las telas que constriñen, asfixian o refugian el cuerpo femenino, se visibiliza un trabajo históricamente precarizado y oculto. Es una interpelación directa sobre qué es lo que la sociedad considera verdaderamente "productivo".
Esta exhibición no busca ofrecer respuestas cerradas, sino descoser los relatos heredados para que el espectador pueda asomarse a las relaciones, los afectos y las tensiones que nos constituyen».
La propuesta busca además fomentar la conciliación y el respeto mutuo a pesar de las diferencias de pensamiento, promoviendo la paz como el eslabón de unión en Latinoamérica (con Venezuela como parte de ella), siendo una muestra de aquello «que no vemos, pero que está presente".
CIUDAD CCS / FOTOS: AMÉRICO MORILLO
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