En La Candelaria no dudaron en ejercer la participación popular
Desde las 7:00 am la consulta ha tenido afluencia de vecinos e interés en la participación
18/10/26.- "¿Ya votaste?. Sí chica, rapidísimo. A ver si nos arreglan la cuestión de las vigas... tú sabes y nos quiten el amarillo".
"Ay sí mana, allá en mi torre estamos en verde, pero igual, yo voté para lo del agua. Tantas vainas..."
Es lo que uno escucha este domingo en las calles y en los edificios de La Candelaria. Hay un ambiente plenamente electoral al que estamos acostumbrados a ejecer en este país. Y es, en cierta forma una jornada histórica que tiene la particularidad de agregar como actor, por primera vez, a las juntas de condominio; iniciativa que motivó sin duda alguna a la vecina incrédula, al vecino reservado, al chamo y la chama adolescente que tienen también pensamientos, opiniones y juicios.
Con cédula en mano, en el conjunto residencial Mirador de la avenida norte 13, en La Candelaria, llegan constantemente los vecinos a la mesa 1, cabe decir, bastante animados, para votar por uno de los 8 proyectos que son prioridad en la comunidad. Los recibe el señor Nelson León, uno de los presidentes de la Junta de Condominio para dar la papeleta al votante y constatar el proceso, que no dura más de 2 minutos.
"Hasta ahora llevamos una participación significativa del Centro Comercial Mirador, son 379 apartamentos entre las cuatro torres que lo componen, por lo que podemos llegar a una votación de mil personas." Léon recalca además, que es la primera vez en la historia venezolana que se da este proceso y espera que vuelva a ocurrir.
La gente que llega sin parar, tiene la total convicción de que las vías de consenso, en este caso para apoyar una propuesta de desarrollo comunitario o el arreglo urgente de una estructura que afecta a toda una comunidad, son las maneras más confiables.
"No lo dudé No dudé en bajar y votar por el proyecto que considero más urgente", nos dice Marielis Salas, de 38 años de edad que vive en una de las torres del conjunto. "Vamos a ver si funciona y que valga la pena ejercer el voto".
La voz de la experiencia también es un actor y un indicador, sobretodo cuando en una comunidad o edificio, la mayoría de su población es adulto mayor y requiere atenciones aún más urgentes. El señor Efrain Rojas Sequera fue a votar con su compadre y ambos toman como una lucha, "poder lograr que se nos repare la columna, que se agravó con el terremoto, que es la madre de las cuatro torres". Efraín está feliz de este mecanismo porque lo considera "el único apoyo para las mejoras que a su vez otorgan tranquilidad a los habitantes".
Y es que, la tranquilidad es una pieza importante.
La que transmite el gobierno bolivariano con esta Consulta Popular, por segunda vez; la que transmite el pueblo mismo yendo a las urnas, sin novedades y la que llega a transmitir un presidente de junta de condominio cuando sin trabas políticas accede y hace un llamado a la participación: "esperamos una asistencia muy alta, porque esto apolítico, es para la comunidad, para los vecinos, no es de un lado ni de otro, aqui tenemos una alizanza ciudadana robusta y verdaderamente comprometida. Somos vecinos que nos conocemos desde hace más de 30 años... sabemos nuestras carencias y fortalezas", dice Hilario Beltrán.
Toda elección es un voto de confianza, y eso se nota cuando ves a un chamo de 15, 16 años yendo sin chistar, porque no es obligado, a meter su papeleta en la caja del CNE. Una juventud encargada de tener el discernimiento, la opinión y el juicio sobre lo que pasa en su comunidad como entorno. Es el relevo.
Seguimos bajando hacia la esquina Mirador, tocando la Av. Urdaneta en el IPOSTEL que está frente a la Plaza la Candelaria y es la misma juerga. Una Candelaria vecinal que debate sin discutir, que se pone de acuerdo en las prioridades de esa urbe. Un Poder popular.
FRANCIS COVA/CIUDAD CCS
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