Trump mantiene deportaciones masivas tras derrota electoral
El mandatario descartó cualquier cambio a pesar del voto castigo latinoamericano
05/11/26.- La Casa Blanca ratifica su política migratoria mientras los demócratas aseguran la mayoría en ambas cámaras. Según las cifras citadas del Instituto de Política Migratoria, cerca de 980.000 personas fueron deportadas entre enero de 2025 y julio de 2026.
La Administración de Donald Trump mantendrá su política de deportaciones masivas pese al severo retroceso electoral del Partido Republicano y a las señales de rechazo entre la población hispana. El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, confirmó en su cuenta oficial de X que “las deportaciones continuarán”, mientras el escrutinio de las elecciones de medio término consolida la mayoría demócrata en ambas cámaras del Congreso.
La declaración descarta, por ahora, una rectificación en uno de los ejes más controvertidos de la agenda presidencial. El resultado electoral se produce en un escenario de descontento con la economía, preocupación por el estado de la democracia y cuestionamientos a la política migratoria. Sin embargo, los datos citados no permiten atribuir la derrota republicana a una sola de esas causas, informan medios internacionales.
El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, aseguró este miércoles que las deportaciones de migrantes continuarán, un día después de la contundente derrota electoral del Partido Republicano, que sufrió importantes retrocesos en unos comicios marcados por el descontento con la gestión del presidente Donald Trump. #AméricaNoticias #Mundo #RadioAmérica DETALLES https://t.co/10MVBx6ljs
— Radio América HN (@radioamericahn) November 5, 2026
Política de expulsiones de gran alcance
Según los datos atribuidos al Instituto de Política Migratoria (MPI), las autoridades estadounidenses ejecutaron cerca de 980.000 deportaciones entre el 20 de enero de 2025 y el 31 de julio de 2026. Para el año fiscal 2026, concluido el 30 de septiembre, el organismo estimó unas 660.000 expulsiones. Ambas cifras corresponden a períodos distintos y parcialmente superpuestos, por lo que no deben sumarse.
El dato más revelador sobre el alcance de esta política es el perfil de las personas afectadas: de acuerdo con el MPI, el 80 % de quienes fueron deportados hasta julio no registraba condenas penales. Esa proporción sitúa en el centro del debate las consecuencias de una estrategia que alcanza mayoritariamente a personas sin condenas, una condición que no debe confundirse con su situación migratoria.
Los demócratas aseguran el Congreso
Con 398 de los 435 escaños de la Cámara de Representantes adjudicados, los demócratas obtienen 246 frente a los 152 republicanos. Aunque quedan 37 por definir, el Partido Demócrata ya supera el umbral de 218 necesario para controlar la cámara. En el Senado, el reparto provisional es de 54 escaños demócratas y 44 republicanos, con dos pendientes de resolución.
La magnitud del retroceso republicano también aparece en su distribución territorial. Según los análisis de medios locales citados, el partido perdió terreno en el 99 % de los cerca de 2.200 condados contabilizados respecto de las elecciones presidenciales de 2024. La caída fue especialmente pronunciada en zonas de mayoría hispana.
Esa comparación permite observar el deterioro del respaldo republicano, aunque enfrenta dos elecciones de distinta naturaleza y, por sí sola, no explica las motivaciones del voto.
La economía y la democracia
Los sondeos a pie de urna atribuidos a NBC sitúan la economía como el principal problema para el 39 % de los votantes, seguida del estado de la democracia, con el 32 %. La inmigración ocupa el tercer lugar entre esas preocupaciones, con el 14 %.
Los resultados cuestionan así una lectura del proceso electoral centrada exclusivamente en la agenda migratoria. También muestran que la insistencia del Gobierno en las deportaciones convive con otras prioridades más extendidas entre el electorado.
Entre la población latina, el rechazo a la intensidad de las expulsiones aparece con mayor claridad. Un estudio del Pew Research Center publicado en octubre señala que el 62 % de las personas latinas encuestadas consideraba que la Administración estaba deportando a demasiadas personas en situación irregular.
Ese resultado expresa desaprobación hacia el alcance de la política migratoria, pero no equivale, por sí mismo, a una explicación del comportamiento electoral de toda la comunidad hispana.
La decisión de mantener las deportaciones abre, por tanto, una nueva etapa de confrontación política: el Ejecutivo ratifica su estrategia mientras pierde respaldo electoral y los demócratas aseguran la mayoría legislativa. El foco queda puesto en el alcance de las expulsiones, sus consecuencias para las personas afectadas y la fiscalización que pueda ejercer el nuevo Congreso.
CARMEN ADRIANA DAZA / CIUDAD CCS
Etiquetas
Compartir












