Tinte polisémico | Gobernanza y gobernabilidad

16/06/2023.- Las nociones de gobernanza y gobernabilidad resultan a la vez polisémicas y polémicas. Sus contenidos e implicaciones de naturaleza eminentemente políticas, refieren las interacciones entre las leyes, la cultura, el poder y la comunicación de una sociedad en un momento histórico y contexto particular.

La gobernanza es el proceso de tomar y hacer cumplir decisiones dentro de una organización o sociedad. Es el mecanismo de elegir el camino correcto entre los actores involucrados en un problema colectivo que conduce a la creación, refuerzo o reproducción de una conducta y un orden social aceptables. En términos sencillos, podría describirse como los procesos políticos que existen en y entre las instituciones formales. Es la forma en que las reglas, normas y acciones se estructuran, sostienen, regulan y rinden cuentas.

Puede concebirse la gobernanza como el engranaje dinámico que considera el marco normativo (soporte legal), las vías de participación (soportes democráticos), bajo una jurisdicción y ordenamiento territorial que constituye el equilibrio geopolítico de un gobierno.
La definición de la gobernanza se enmarca en las siguientes fronteras conceptuales: capital social, gobierno y gobernabilidad.

La primera de ellas, el capital social, refiere el potencial de identificación, decisión y realización de acciones colectivas. Se trata de un sistema coherente y cohesivo. Se trata de la capacidad potencial de organización de la colectividad, de la sociedad civil para interactuar con las instituciones.

El segundo término, el gobierno, quien está a cargo de ejercer la gobernanza. Contempla las organizaciones que deben garantizar que las decisiones relacionadas con asuntos públicos, cuenten con los medios necesarios para ser realizados en forma exitosa y reflejen el equilibrio de intereses.  

La gobernabilidad se trata de la capacidad del gobierno para cumplir sus funciones, ejercer su autoridad y controlar las acciones de sus administrados. Consiste en la competencia institucional para atender oportuna y eficientemente la demanda ciudadana, evitando la crisis de estabilidad de un colectivo para lograr la aceptación social de las decisiones gubernamentales y posibilitar la legitimación del ejercicio del poder. El Estado, responsable del bien público, no puede garantizar por sí solo solucionar los problemas de la sociedad actual. Surge así la gobernanza, y se sintetiza en la acción del gobierno, en la interacción entre actores y sectores públicos y privados, en la toma de decisiones, la implementación de las políticas públicas. Se combina contemporáneamente el modelo de control jerárquico en lo político y del mercado en el orden económico, caracterizado por un mayor grado de cooperación entre gobiernos y administraciones públicas y actores no gubernamentales.

La gobernanza soporta a la gobernabilidad, se espera que, a través del accionar de un gobierno fundamentado en la colaboración, el consenso y la participación de los actores se mejoren los resultados y rendimientos en la prestación de servicios, actos de regulación, etc., que beneficien a la ciudadanía y, en definitiva, se garantice la gobernabilidad del sistema sociopolítico.

Derivados del anglicismo governance, los conceptos de gobernabilidad y gobernanza se encuentran íntimamente vinculados y se corresponden con un ámbito ajeno a nuestro contexto y especificidad desde el Sur Global. Se encuentran en constante evolución y redefinición desde la perspectiva decolonial y del pensamiento crítico, por lo que estamos obligados a trabajar teóricamente sobre la pertinencia política y aplicabilidad a nuestras naciones.
 

Héctor E. Aponte Díaz 

tintepolisemicohead@gmail.com
 
      
   

 

 


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