Maduro destaca importancia de la beatificación del Santo de los Pobres

A tres años de la verificación del milagro concedido a la niña Yaxury Solórzano

El médico de los pobres dedicó su vida a los más necesitados. 

19/06/23.- El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, destacó este lunes la importancia de la beatificación del Dr. José Gregorio Hernández, conocido como el Santo de los Pobres, quien fue elevado a los altares de la Iglesia Católica después de más de siete décadas de espera.

Expresó el mandatario nacional en su cuenta Twitter que:

El 19 de junio del año 2020, el papa Francisco aprobó la beatificación del Siervo de Dios, luego de verificar el milagro concedido a la niña Yaxury Solórzano, a quien los médicos no daban esperanzas de vida tras recibir un disparo en la cabeza. Esta decisión no sólo era esperada por los venezolanos, sino también por otras naciones de América Latina.

¿Quién fue el médico de los pobres?

José Gregorio Hernández nació el 26 de octubre de 1864, en Isnotú, estado Trujillo. Sus padres eran Benigno Hernández Manzaneda y Josefa Antonia Cisneros Monsilla.

Fue criado en un hogar fervientemente cristiano y de fe católica, así que su devoción por la Iglesia estuvo presente en su vida desde los primeros años, incluso, descendía, por parte de su madre, del cardenal Francisco Jiménez de Cisneros (confesor de Isabel la Católica), y por su padre era descendiente lejano del Santo Hermano Miguel, así que podría decirse que tenía la fe católica hasta en la sangre.

Hernández fue un estudiante sobresaliente y se graduó de bachiller en Filosofía en 1884. Ingresa en la Universidad Central, donde obtiene el título de médico el 28 de junio de 1888.

Siempre se distinguió por su fe inquebrantable, su castidad perfecta, su humildad y sencillez profunda, su excelencia profesional, su tierna devoción a la Virgen María, y su gran amor a Dios y al prójimo. En dos oportunidades quiso hacerse sacerdote, pero su condición física resultó su mayor impedimento.

El Santuario de Isnotú, donde nació el Dr. José Gregorio Hernández.

Era un hombre sumamente humanitario y caritativo, razón por la cual le era muy fácil sentir empatía por las personas que atendía, hasta el punto de que en ocasiones no cobraba las consultas a sus pacientes cuando ellos no podían pagar y hasta les compraba medicamentos, en caso de ser necesario.

Indudablemente este hombre es considerado un gran ser humano y un santo. Su vida ejemplar, su caridad, su entrega por los más pobres, su vocación, preparación académica y su gran corazón, no tienen manchas, por lo que los devotos lo consideran un hombre de Dios.

EYLEEN BARAZARTE / CIUDAD CCS


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