Demora en reparación de 40 infraestructuras educativas tras Sismos
Docentes advierten que cuatro decenas escuelas continúan esperando reacondicionamiento
29/07/26.- A varias semanas de los fuertes movimientos telúricos que sacudieron la región central del país, la comunidad educativa del estado Carabobo alza su voz de alerta ante una preocupante paralización de obras civiles. Según reportes consolidados y emitidos por gremios docentes y asociaciones de representantes, en un aproximado de cuarenta planteles escolares aún no se han ejecutado las labores de reparación necesarias para subsanar los severos daños estructurales ocasionados por la reciente contingencia sismológica.
Luis Guillermo Padrón, presidente del Sindicato Venezolano de Maestros de Carabobo (Sinvemaca), filial de la Federación Venezolana de Maestros (FVM), realizo llamado urgente a autoridades para que aprovechen el mes y medio de vacaciones escolares que queda y garanticen que los planteles estén en condiciones óptimas antes del 16 de septiembre, fecha en que la ley establece el inicio del nuevo año escolar.
"Hasta ahora, en ninguna han comenzado reparaciones, ni siquiera se le han retirado los escombros en Juan José Mora, que es donde están más afectados", denunció Padrón.
Precisando que el llamado a clases para septiembre tiene que hacerse con condiciones óptimas, no mínimas.
"No es solo construir las paredes que se cayeron, sino que las instalaciones sean 100% seguras", insistió.
La situación física de estas infraestructuras académicas resulta alarmante de cara al venidero periodo de clases, puesto que las edificaciones presentan grietas de gran magnitud, desprendimiento de frisos, hundimiento de pisos y agrietamientos en muros de carga. Ante este escenario de vulnerabilidad, los maestros y padres han manifestado su profundo temor, advirtiendo que las aulas actuales no ofrecen las garantías mínimas de seguridad requeridas para albergar a miles de niños y adolescentes durante sus jornadas formativas.
Voceros de los sectores afectados señalan que, si bien se realizaron inspecciones preliminares por parte de los cuerpos de Protección Civil y bomberos inmediatamente después de los temblores, la fase de abordaje técnico y reacondicionamiento físico ha quedado estancada. La falta de asignación de presupuesto extraordinario, los notorios retrasos en la dotación de materiales de construcción y las trabas burocráticas figuran como los principales obstáculos que han impedido el ingreso de las cuadrillas de trabajadores a las instituciones perjudicadas.
Este retardo gubernamental amenaza con trastocar severamente la planificación del próximo calendario académico, obligando a las directivas de los recintos educativos a evaluar alternativas pedagógicas de emergencia. Entre las medidas provisionales que se debaten en asambleas resalta la posibilidad de implementar modalidades de estudio a distancia, establecer horarios de asistencia fraccionada o, en los casos de mayor criticidad, reubicar temporalmente a la matrícula estudiantil en otros centros comunitarios que no sufrieron los embates del fenómeno natural.
Portavoces de las comunidades organizadas hicieron un llamado urgente y perentorio tanto al Ejecutivo regional como al Ministerio del Poder Popular para la Educación, exigiendo celeridad máxima en la ejecución de las obras. Subrayaron que la restitución de estos cuarenta colegios debe ser asumida como una prioridad absoluta de Estado, garantizando así el derecho fundamental a una enseñanza de calidad en espacios idóneos que no representen un peligro latente para la vida del semillero carabobeño.
Cuatro colegios en malas condiciones
El municipio Juan José Mora concentra los daños más graves en infraestructura educativa. Padrón identificó cuatro planteles que se encuentran en muy malas condiciones:
Escuela Básica Pedro Jesús García, de dependencia nacional.
Unidad Educativa Rómulo Gallegos, estadal.
UE Municipal Barrio Unión
Liceo José Félix Mora, nacional.
Al momento de este reporte, no se había iniciado ninguna intervención, sin embargo, indicaciones afirman que se comenzó el abordaje e inspecciones de parte de un equipo multidisciplinario en viviendas de Juan José Mora, sin incluir instituciones educativas en ese proceso. Esa omisión es precisamente lo que Sinvemaca señaló como una falla grave: mientras se atiende la emergencia habitacional, los planteles donde estudiarán miles de niños en septiembre permanecen intactos en su deterioro.
ORIANNA GONZÁLEZ / CIUDAD CCS
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