Movilización antiimperialista en La Vega rechaza injerencia extranjera
Demandan que negociaciones políticas no dejen por fuera de estructuras comunales
02/08/26.- En un contundente despliegue de fuerza popular y agitación política, las organizaciones de base tomaron las arterias viales de la ciudad capital este sábado primero de agosto. Desde las entrañas del suroeste caraqueño, específicamente en la combativa parroquia La Vega, la militancia revolucionaria alzó su voz al unísono para repudiar categóricamente cualquier intento de intervención extranjera, dejando claro ante la opinión pública nacional e internacional que los espacios comunitarios continúan bajo el dominio absoluto de una ciudadanía plenamente consciente, movilizada e insurgente.
Durante esta masiva jornada de calle, los voceros del movimiento popular rindieron un solemne y emotivo tributo a la memoria de ilustres figuras que forjaron la identidad combativa de este emblemático sector. Los manifestantes enaltecieron el invaluable legado histórico de insignes luchadores sociales como el presbítero de origen belga Francisco Wuytack y el mártir internacionalista Alí Gómez García, así como de destacados militantes comunitarios de la talla de Pedro Reinaldo Pinto Vásquez, la familia Mosqueda Ciano y el recordado Enrique Viana, conocido popularmente en las trincheras vecinales como "Saturno".
El clamor central de esta multitudinaria concentración se fundamentó en el rechazo irrestricto y la férrea condena de la clase trabajadora ante cualquier asomo de profanación territorial por parte de fuerzas militares estadounidenses o del Estado de Israel. Con enérgicas consignas cargadas de fervor patriótico, los asistentes denunciaron de frente los reiterados chantajes promovidos por los sectores de la burguesía lacaya y la extrema derecha, a quienes acusaron abiertamente de fomentar prácticas desestabilizadoras, promover crueles bloqueos económicos y suplicar por incursiones armadas foráneas en detrimento de la nación.
Frente a los actuales escenarios de acercamiento promovidos por diversos actores de la vida política, la propuesta emanada desde las entrañas del proletariado resultó ser sumamente nítida, categórica e innegociable: el auténtico proceso de entendimiento nacional debe materializarse pura y exclusivamente con el pueblo organizado. En este sentido, los líderes vecinales exigieron que la interlocución del Estado se efectúe de manera directa con las vocerías comunales, las poblaciones indígenas, el sector obrero y campesino, los estudiantes y los habitantes de los barrios históricamente excluidos.
Para culminar la protesta pacífica, el manifiesto popular exigió respeto absoluto para las víctimas de la violencia con fines políticos, solicitando que en toda mesa de diálogo se honre la memoria de los efectivos militares caídos bajo fuego enemigo y se reivindique a víctimas del extremismo como Orlando Figuera. Al cierre de la movilización, el bloque antiimperialista reafirmó su compromiso inquebrantable de mantener una resistencia activa, proclamando a viva voz que la verdadera paz de la República solo podrá edificarse sobre las sólidas bases de la justicia social y el empoderamiento definitivo del Poder Comunal.
ORIANNA GONZÁLEZ / CIUDAD CCS
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