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Memorias de un escuálido en decadencia | Histórico

Por Roberto Malaver

¡Yanqui, welcome! Si el dictador anterior nos tenía locos de bola a bola, ahora el compañero Trump nos tiene relocos de bola a bola. Ese acuerdo histórico que acaba de firmar con la nueva dictadora tiene a algunos chavistas arrechos y también a muchos de nosotros arrechísimos. Porque esa vaina se hubiese hecho mucho mejor con nosotros, que desde que nos vimos amándonos estamos con el compañero Trump, quien se hubiese dejado de pendejabas y ponía a María Sumate como presidenta encargada mientras llegaban las tres fases lunares, a las que nos tiene sometidos, todo sería más very easy. Han aparecido analistas por todas partes y si se pudieran exportar estaríamos ricos en vitaminas y ricos en minerales, como la avena Quaker. En el chavismo hay gente que dice que nos entregamos al señor…Trump. Que renunciaron al legado del dictador anterior, que no hay soberanía, no hay independencia, no hay agua, no hay luz. En fin, que nadie ha leído un carajo del acuerdo histórico pero todo el mundo opina. ¡Qué buenos somos opinando! Somos tan buenos, que el compañero Jorge Olavarría fundó en 1962 un partido que llamó OPINA –Opinión Nacional. Habrá que fundarlo otra vez, porque opinadores hay como arroz hasta en Yaguaraparo adentro. Aquí, entre nosotros, no sabemos cómo carajo entrarle a la vaina, porque el compañero Trump tiene al frente de esta negociación a Alejandrito Bentancourt, ese muchacho primo del poeta Leopoldo López, que apoyó que jode al millonario Guaidó y que le decían que era uno de los bolichicos, porque le vendió chatarra eléctrica a la dictadura, así dicen algunos compañeros. Pero, ¿cómo carajo se va a meter uno con Alejandrito si apoyó que jode el gobierno interino del millonario Guaidó?. La vaina está muy dificil para nosotros. Y mucho más ahora que el compañero Marco Rubio dijo que hay que acabar primero con los chavistas para despues´llamar a la fase de las elecciones, lo que quiere decir que nos jodimos, que la compañera María Sumate no se vista que no va para ninguna parte, porque chavistas hay hasta en la luna, -ahí, precisamente es donde hay más- y son una plaga que no se acaba nunca.

Lo que da pena que jode es ver al compañero Espoleta Allup queriendo meterse en un peo que sabe que no le toca porque sus mejores tiempos ya pasaron. Lo bueno es que el chavismo tiene a la Fosforito prendida por todos lados, hablando con la constitución en la mano y diciendo que no hay soberanía, y Arias Cárdenas está que sale a buscar a Oswaldo Alvarez Paz para hacerle preso como hizo el 4 de febrero, y desde Táchira también el gobernador Bernal toma su fusil y sale a disparar un montón de palabras contra el acuerdo histórico, eso nos alegra, porque de repente se acaban los chavistas y viene más rápido la fase de las elecciones y salimos a votar y llegamos al poder,carajo, ya era hora. Lo único malo es que, como están las vainas, no sabemos por quiénn carajo vamos a votar, porque a Enrique Márquez no lo quiere nadie y además, también la compañera María Sumate se ha venido a menos, porque nadie le está parando la mínima bola, y mucho menos ahora que Alejandrito Betancourt, el primo del poeta Lepoldo, es el hombr que está negociando el acuerdo histórico con Trump y la dictadura. Lo que arrecha es que Alejandrito seguro no le dio un carajo a Trump, y la compañera María Sumate le entregó su medallón del premio nobel de la paz, lo que, por lo vsito, no le sirvió para un carajo.

El papá de Margot llegó de la calle diciendo: “El primero que me hable del acuerdo histórico le meto un tiro y no pago cadaver insepulto. En este país no se puede vivir. Nadie mira para arriba para ver cómo el dólar va volando y no ha cantao porque lleva el pico apretao. Y unos dicen que el acuerdo histórico es por 25 años y otros dicen que por 100, y lo que se deduce es que nadie sabe un carajo, hasta Calderón Berti salió hablando bien de esa vaina y por ahí entrevistaron al rojo rojito y dijo que con la firma de ese acuerrdo histórico vamos a ser la Panamá del siglo XXI, coño, lean primero y hablen después, carajo, que ya me tienen más arrecho de lo que estoy cuando veo a Capriles diciendo qué manguagua” Y se fue al cuarto y agarró la puerta y le metió ese coñazo tan duro que la vecina salió gritando: “No te gusta el acuerdo histórico, muérgano”

-Esto es ser hombre: horror a manos llenas.- Me declama Margot