BORRADOR ENTREVISTA SOBRE DOCUMENTAL GUIOMAR NARVÁEZ
La obra de Jinán Al-Shereidah recibió el Premio Especial del Jurado en Listapad 2026
Título: Documental venezolano sobre Guiomar Narváez gana premio en Bielorrusia
08/11/26.- El documental venezolano Guiomar Narváez en amor sostenido, conquistó el Premio Especial del Jurado “Por la creación de una vívida imagen visual femenina”, en el XXXII Festival Internacional de Cine de Minsk Listapad, celebrado en Bielorrusia del 30 de octubre al 6 de noviembre.
La producción participó en la selección oficial de la categoría de no ficción de este prestigioso encuentro cinematográfico, acreditado por la Federación Internacional de Asociaciones de Productores Cinematográficos (FIAPF).
Desde su estreno mundial en febrero de 2026, la película ha recorrido festivales y espacios cinematográficos en distintos países, donde ha obtenido reconocimientos y despertado el interés de espectadores por la historia musical venezolana.
Este nuevo reconocimiento se suma al recorrido internacional de una película que reconstruye la trayectoria artística y familiar de Guiomar Narváez, conocida como la Dama del Piano Venezolano, en conversación con Ciudad CCS, su hija y directora de la obra, Jinán Al-Shereidah Narváez, compartió los detalles sobre la realización de esta obra, su experiencia como directora, la recepción que ha tenido en otros países y el significado de este reciente galardón.
El Piano como arrullo familiar
La directora contó que el documental surgió durante la pandemia, a partir de la necesidad de registrar a su madre Guiomar mientras interpretaba el Piano, y lo que inicialmente sería un simple registro audiovisual, mutó hasta convertirse en un proyecto cinematográfico cuando Jinán empezó a experimentar con fotografías familiares y materiales que conservaba en casa.
Esta inquietud por registrar y conservar imágenes también tiene sus raíces en su infancia, influenciada por su padre, Mazhar Al-Shereidah, quien acostumbraba llevar una cámara de video durante sus viajes y observaba con atención los paisajes, las culturas y las sociedades que conocía, Jinán recordó que sus primeras grabaciones las realizó con aquella cámara, e incluso, algunas de esas imágenes forman parte del documental.
“Edité 30 minutos de video rudimentario, y entendí que había mucho que contar, mientras escribía algunas reflexiones sobre nuestra vida, nuestra historia, a partir de la suya”, recordó la realizadora sobre los primeros pasos del proyecto, los cuales emprendió junto al maestro y productor asociado de la película, Chuchito Sanoja.
Durante el proceso de documentación e investigación, en colaboración con el profesor Carlos Tabares, identificaron a 5 grandes músicos que determinaron de distintas maneras la historia artística y personal de Guiomar, “Se trata de Vicente Emilio Sojo, María Luisa Escobar, Inocente Carreño, Aldemaro Romero y Morella Muñoz”, refirió Jinán.
En cuanto tuvo armado el discurso, se percató que todos eran galardonados con el Premio Nacional de Música, entonces, comprendió que las relaciones que habían formado parte de la vida de su madre eran “realmente extraordinarias” al tratarse de influencias que dejaron una huella en la música venezolana desde los siglos XIX y XX.
Es de este modo que la película terminó por incorporar recuerdos de su infancia, algunos, siendo recreados mediante la técnica de animación Stop Motion, donde destaca una escena en la que Jinán y sus hermanas dormían sobre una alfombra debajo del Piano mientras Guiomar estudiaba, “El Piano era nuestro arrullo”, expresó.
La música como protagonista
Al tratarse de La Dama del Piano Venezolano, era de esperarse que uno de los elementos centrales de la producción serían las interpretaciones musicales, las cuales no funcionan únicamente como acompañamiento de las imágenes dentro de la obra, sino como una parte fundamental del relato.
Para Jinán, quien sostiene una fuerte relación con el repertorio musical de su madre “desde que estaba en su vientre”, explicó que utilizó esta percepción de sus distintas dimensiones para plasmar emociones, sensibilidad y construir la narrativa, “La música es protagonista”, agregó la cineasta al referirse a la importancia de encontrar el acorde preciso para cada secuencia.
En este sentido, explicó que el montaje y la edición estuvieron a cargo de Pedro Mercado, quien trabajó junto a la directora en la selección minuciosa de las composiciones que acompañarían cada escena, puesto que buscaban potenciar la música al punto de otorgarle intencionalidad contemplativa o humorística a cada escena dependiendo de las tonalidades escogidas.
Un legado que cruza fronteras
En cuanto al recorrido internacional de la obra, con el reciente hito suma 13 selecciones oficiales y 3 reconocimientos. Entre estos últimos figuran el Premio del Jurado «Fémin’Îles» al Mejor Documental, otorgado en el Festival de Cine FEMI, en Guadalupe; el Premio Especial del Jurado del Festival Internacional de Cine de Mujeres de Estambul, en Turquía; y el reciente galardón concedido en Listapad, Bielorrusia.
En este último certamen, la producción participó en la categoría de no ficción y recibió el Premio Especial del Jurado “Por la creación de una vívida imagen visual femenina”, en este sentido, Jinán explicó que este reconocimiento tiene un significado particular, pues coincide con un año dedicado a la mujer belarusa en ese país.
A estos reconocimientos se suma su clasificación como finalista oficial de los LIMPA 2026, asimismo, la producción también ha tenido presencia en espacios cinematográficos de Italia, Estados Unidos, Serbia, Irak, India y España, además de incorporar nuevas selecciones en FICLEON, México.
La directora recordó especialmente las reacciones del público durante las proyecciones en Guadalupe y Turquía, donde espectadores llegaron a conmoverse hasta las lágrimas, “Lo que noto es que más allá de la documentación de la vida artística de Guiomar, las personas se identifican por la fuerza de la narración humana ya que es un documental sobre una familia contada por uno de sus integrantes”, reflexionó.
Entre las experiencias más significativas, recordó cuando durante el Festival Internacional de Cine de Slemani, un reconocido crítico de cine le dijo:
“La película fue una obra maestra eterna sobre la lealtad, la sinceridad y la lucha por las generaciones futuras, la música de la película permanecerá en mi memoria para siempre (…) vi el lado humano de Venezuela, como crítico de cine, quedé impresionado por la idea de que el guion fuera adaptado de la realidad. Gracias a ti, a tu país y por tus esfuerzos, vi a tu país a través de la ventana del cine”.
Este intercambio cultural permite acercar distintas realidades y superar barreras idiomáticas, por ello, la película cuenta con subtítulos en turco, kurdo, francés, inglés, serbio y español, “Venezuela merece reivindicar su imagen ante el mundo, desde la diversidad y qué mejor manera de hacerlo que a través de las historias sobre la vibrante memoria musical de Venezuela”, señaló.
“Nunca es tarde”
Más allá de los reconocimientos y las experiencias internacionales, este documental también representó para Jinán una oportunidad de reencontrarse con aspectos de su propia historia familiar.
Durante la pandemia, mientras escribía el guion, decidió retomar la flauta, instrumento que había abandonado a los 13 años, “La tomé como un salvavidas, porque había poca alegría en este mundo, hice que mi mamá me escuchara después de muchos años”, y al notar que una de las notas del instrumento estaba dañada por el desuso, le expresó a su madre las palabras “Me encantaría volver a tocar, pero es un poco tarde”.
Sin embargo, Jinán relata que Guiomar abrió sus ojos, la miró y le dijo: “Nunca es tarde”, el resto de esta historia y más, podrán verla en abril de 2027 en las salas comerciales, donde el público podrá apreciar una historia de afectos, formación y memoria.
HÉCTOR RODRÍGUEZ / FOTOS: CORTESIA / CIUDAD CCS
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