Al derecho y al revés | Estamos desaprovechando un recurso

Se desaprovechó ese recurso humano sin empleo

23/11/22.- Es evidente que cada ciclo histórico desarrolla sus formas propias para aprovechar los recursos que, como lo sabe cualquier estudiante de Economía… son escasos.

También en cada etapa del transcurrir humano se desarrollan maneras de malbaratar recursos.

Sin tener que irnos muy lejos, ahora que los viajes aéreos, aparte de caros, son pocos como consecuencia de las sanciones, en nuestro país y sobre todo en Caracas… durante los años del puntofijismo y mucho antes… valga decir desde que el petróleo desplazó al café y al cacao como producto de exportación… nuestra sociedad desaprovechó recursos.

Unos de capital o maquinarias y otros simplemente humanos.

Sobre esta afirmación basta recordar las divisas que se gastaron para importar ropas exclusivas, perfumes caros y sobre todo bebidas alcohólicas.Las maquinarias que se dejaron al abandono hasta que el óxido se las comió… pero sobre todo la gente.

En los años transcurridos entre la década de los treinta del siglo pasado y el triunfo del comandante Chávez hubo mucho desempleo disfrazado.

Me refiero a personas en edad de producir que se quedaban en sus casas por carecer de un empleo fijo… y eran alimentadas por los miembros de la familia que trabajaban en el mercado formal, ya fuese para los privados o para el Estado.

En esos años con lo que ganaban una o dos personas… se podían sostener hasta cinco o seis miembros de un grupo familiar… porque los sueldos en general eran tan buenos que mucha gente emigró desde Europa o Hispanoamérica… hasta Venezuela.

Y en esos años se desaprovechó ese recurso humano sin empleo… que bien habría podido ganar buenos sueldos trabajando para empresas exportadoras al mercado mundial de ese entonces.

Esa situación se pudo haber dado merced a que Venezuela tenía acceso a la mejor y más moderna maquinaria… y a préstamos internacionales que ahora nos niegan.
Pudo ser… salvo por un detalle como decía Cantinflas… que desde los años treinta del pasado siglo… venía acabando con las empresas venezolanas que habían sobrevivido a fuerza de trabajo… a la barbarie que significaron para nosotros las guerras de la Independencia y de la Federación.

Ese detalle fue la sobrevaloración del bolívar que facilitó a la burguesía de entonces… mutar de industriales o hacendados… a importadores o banqueros cuando no al sector servicios para la importación.

Y en el camino murieron medianas y pequeñas empresas que fabricaban jabones, cocinillas de kerosene y ollas… porque con el bolívar sobrevaluado no podían exportar para crecer.
Esa moneda sobrevaluada permitió que con el sueldo de unos pocos viviera toda la familia… pero nos condenó a ser importadores.

Ahora estamos en otro ciclo histórico, pero igual el bolívar… aún golpeado por años de hiperinflación… sigue sobrevaluado.

Y se desperdicia mano de obra que podría ganar sueldos mejores… a condición de que el bolívar no se sobrevalue como para facilitar que se sigan gastando divisas… ahora pocas… en importar productos que se pueden hacer aquí… o que no sean de consumo masivo… porque los precios altos de esos cachivaches como dicen en los Andes… no se necesitan… son lujos.

¿Dónde está esa mano de obra que hoy día se desperdicia? ¿Sigue desempleada como en el puntofijismo?

Pues… empleada está… pero ganando prácticamente nada… y por eso se mantiene improductiva.

¡Si Venezuela quiere ser de verdad una “potencia” … la condición del bolívar sobrevaluado tendría que desaparecer… pero para ello es necesario un gran acuerdo nacional contra el populismo!

 

Domingo Alberto Rangel


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