Alejandro López A.: no se deben construir edificios altos en La Guaira
El arquitecto cuestionó la "voracidad" de las constructoras con edificios de alta densidad
02/07/26.- Tras los fuertes terremotos que causaron grandes daños en el país la tarde del miércoles 24 de junio, es necesario requerir de los conocimientos de una serie de expertos en diferentes áreas, para poder dimensionar las causas y consecuencias de este fenómeno natural que ya ha sido considerado como el más terrible en la historia de Venezuela.
En esta oportunidad, Cita con la actualidad tuvo como invitado al arquitecto Alejandro López Arocha para conocer detalles, desde su perspectiva profesional, sobre un elemento clave en todos estos sucesos: la parte estructural y de diseño de todas las edificaciones que se derrumbaron total o parcialmente y de aquellas que sufrieron daños reparables en sus estructuras y espacios, especialmente en el estado La Guaira, devastado en buena parte de su geografía.
No obstante reconocer que no es un experto en geología o geofísica, López Arocha se atrevió, apelando a su experiencia, a exponer lo siguiente: "La Guaira, igual que Caracas o gran parte de Caracas y cualquier valle, es el resultado de siglos de aluviones. El agua cae, arrastra y va formando valles que son muy fértiles. Cualquier valle, los valles de Aragua, son muy fértiles. Todo valle es muy fértil justamente porque cae el agua y crea condiciones favorables. La Guaira es lo mismo y parte de Caracas también. Entonces, eso es un primer punto. La capacidad de resistencia del suelo. Al tú construir en sitios aluvionales como Los Palos Grandes, Altamira, San Bernardino, etcétera, siempre será riesgoso. Y en la Guaira prácticamente casi toda la costa, estás construyendo sobre un terreno que requiere un tratamiento muy especial, más grave en la medida en que más profunda es la capa de aluvión que hay”, explicó en primer término.
Por otra parte, el entrevistado acotó que la fuerza de los dos terremotos fue sencillamente descomunal, de tal magnitud que, según historiadores -recalcó- es solo comparable con el terremoto que afectó a Caracas en 1812.
Retomando el tema de las construcciones en La Guaira, el arquitecto afirmó que "es un área que ha tenido mucho deslave. En el 99 tuvimos uno, en el 51 hubo otro. Era una zona o es una zona que ahora, por lo menos, en este momento, tenemos que considerarla absolutamente con otros focos. Tenemos que cambiar la mirada y no creer que nuestra tecnología constructiva, nuestra fortaleza de estructuras, ellos pueden ser buenos como edificios, pero su anclaje con el suelo tiene que tomarse en consideración de una forma radicalmente distinta".
Otro tema abordado en la entrevista fue el carácter especulativo en la construcción de edificios y complejos habitacionales de gran altura, para obtener la mayor ganancia posible al construir grandes obras en terrenos pequeños.
En ese contexto, el especialista expresó que "la construcción es un negocio y siempre ha sido un negocio. La construcción desde el punto de vista social es un área de rápida producción de empleo, de refuerzo para la capacidad de instalar empresas y fábricas industriales que produzcan materiales, componentes para construir. O sea que es un dinamizador de la economía".
Ante esta realidad, López Arocha sentenció que "yo creo que esta desgracia que estamos viviendo ahorita, nos tiene que obligar a replantear radicalmente muchos conceptos y enfoques que tenemos, y creo que uno de ellos es bajar las alturas, no solamente por seguridad sísmica, sino por seguridad social, por ser más humanos, para relacionarnos más entre nosotros y no simplemente vivir. Vivir es mucho más que estar en un apartamento, en una casa", reflexionó.
Al mismo tiempo, el arquitecto envió un mensaje contundente a los empresarios de la construcción: "las grandes constructoras en el país, los arquitectos, los ingenieros, deben tener más cuidado a la hora de diseñar una edificación no solo en La Guaira, sino en Caracas y en cualquier lugar del país, a sabiendas también de que a nosotros nos cruzan tres fallas, la de Boconó, de San Sebastián y la Falla del Pilar, que prácticamente nos cruzan desde todos los Andes, la Cordillera, hasta Paria".
"Mira, voltea para allá atrás y mira las construcciones indígenas, esos son nuestros ancestros, esas son diferentes etnias, hay unas que son de montaña, hay unas que son de agua, otras que son de desierto, todas esas comunidades, esa población indígena tenía un conocimiento propio, ancestral, que iban heredando de generación en generación, que era capaz de saber por el conocimiento aprendido en un tiempo, cuánto debe ser el palo, la madera, cómo debe ser, de qué dimensión, etcétera", comentó al referirse a la "ingeniería" de nuestros pueblos originarios.
En el caso de la ciudad capital y de La Guaira, donde hubo muchas edificaciones de la Misión Vivienda que resultaron seriamente afectadas, situación que ha generado una campaña mediática contra el Gobierno, el entrevistado recomendó no hacer comentarios sin que todavía haya un estudio técnico sobre esta y otras estructuras dañadas.
"Todo hay que analizarlo, hay que ver qué pasó y lo importante no es tanto si era la misión vivienda o no. Tú no puedes denigrar de una intención del Estado venezolano de darle vivienda a las mayorías que no han tenido acceso a ello. Y si hubo problemas y colapsaron, bueno, vamos a analizar por qué, pero no porque son del Estado, porque las privadas también tenemos que analizar para evitar que los privados, los públicos, cualquier construcción no se caiga, no colapse, sobreviva", enfatizó.
Añadió que lo que se debe hacer es analizar cómo hacer mejores construcciones, sean públicas o privadas. "Es más, si a ver vamos, lo público es donde vive la gente con menos recursos y hay que procurar que tengamos la mejor construcción para ellos, porque los privados a lo mejor son de vacaciones, es una vivienda secundaria", puntualizó.
Igualmente consideró necesario establecer una comunicación efectiva entre ingenieros, arquitectos y constructores y entonces buscar siempre el equilibrio entre lo que se quiere para vivir y lo que se debe hacer para sostener donde uno va a vivir, "donde uno va a estudiar, donde uno va a curarse, donde uno va a divertirse etcétera, etcétera. Todo en la vida tiene que tener condiciones para que sea seguro", remató.
REINALDO J. LINARES A. / JUAN CARLOS PÉREZ D. / CIUDAD CCS
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