OMS asegura que desastres naturales no causan epidemias
Factores de riesgo de enfermedades contagiosas es por insalubridad de sobrevivientes
04/07/26.- Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los desastres naturales no son causales de brotes epidémicos, esta aclaratoria responde desmitificar el peligro que tiene la población acerca de este tema luego de catástrofes climáticas o geológicas, las cuales usualmente alteran el ambiente y destruyen estructuras, pero no poseen la capacidad de crear microorganismos dañinos para el ser humano.
En este sentido, el órgano rector de salud transnacional, puntualiza que para que una enfermedad infecciosa se propague con éxito de forma epidémica, el requisito indispensable es que el agente patógeno (el virus o la bacteria) esté presente de forma endémica en la población o en el entorno antes del desastre.
La OMS, ha sido enfática y persistente en la divulgación de este hecho para evitar el pánico innecesario, y con ello la asignación de recursos humanos y económicos durante las crisis.
“Contrariamente a la creencia popular, los cuerpos de las personas fallecidas como consecuencia de desastres naturales no provocan brotes de enfermedades infecciosas como el cólera, la tifoidea o la peste”, señala la organización.
La explicación científica refiere que las personas que mueren a causa de traumatismos, ahogamiento o asfixia en un desastre natural no fallecieron por una enfermedad infectocontagiosa.
Por lo tanto, sus restos no albergan patógenos peligrosos para la comunidad. Los microorganismos responsables de la descomposición humana no son los mismos que causan epidemias transmisibles.
La prisa desmedida por enterrar a las víctimas en fosas comunes, motivada por un miedo infundado a la peste, no solo carece de justificación médica, sino que añade un profundo trauma psicológico a los sobrevivientes y viola los derechos de identificación de las familias establecidos en leyes internacionales.
Factor de riesgo real
El verdadero riesgo de transmisión de enfermedades surge semanas después del evento, impulsado exclusivamente por el desplazamiento de personas y el colapso de los sistemas de saneamiento básico.
Con ello si los sobrevivientes mantienen condiciones de insalubridad, pueden crearse cepas o patógenos que facilitan a propagación en una población determinada. Esto quiere decir que.
“No es el desastre el que crea la enfermedad; es la vulnerabilidad social posterior la que permite que lo que antes era un caso aislado se convierta en un brote local”.
De igual forma, sociedades en materia de infectología advierten que, el verdadero peligro de los mitos epidémicos es provocado por la mala gestión de los recursos.
Las víctimas de un desastre natural mueren por causas físicas (aplastamiento, asfixia), no por enfermedades.
Finalmente, las organizaciones sanitarias dentro y fuera de nuestras fronteras, coinciden en la idea de crear conciencia en la población afectada en un desastre natural, es a mantener el mayor grado posible de salubridad para mantener a raya cualquier patógeno que comprometa la salud.
LUIS BLANCO / CIUDAD CCS
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