Xin chào | Honor a los mártires
Por Ángel Miguel Bastidas G.
El que abandona todo por ser útil a su patria,
no pierde nada y gana cuanto le consagra.
Simón Bolívar

24/07/2026.- El suave aroma a incienso y la multitud de flores anunciarán este lunes 27 de julio, en los confines de la República Socialista de Vietnam, un grandioso homenaje que recordará a los mártires de la patria, a miles de mujeres y hombres que entregaron con orgullo su existencia en la batalla por la liberación nacional.
Se trata del Día de los Inválidos y Mártires de Guerra, una fecha que moviliza a millones de personas para rendir tributo a quienes enfrentaron al usurpador extranjero que, por más de un siglo, desapareció poblados en su codicia por apoderarse de las ricas tierras y acabar con la cultura milenaria de los habitantes de la península de Indochina, ubicada en el Sudeste Asiático.
Cada 27 de julio, las familias vietnamitas renuevan con orgullo el altar ancestral, ese lugar sagrado de la casa donde las fotografías de los héroes familiares y patriotas resplandecen rodeadas de flores, varillas de incienso, el tradicional plato de las cinco frutas y la fina llama del fuego eterno.
No faltarán los cánticos ancestrales ni los tributos a los mártires de la familia y de la patria; por supuesto, tampoco dejarán de realizar las visitas a los camposantos, que ese día lucirán engalanados con múltiples flores, mientras las estelas de humo de incienso rinden justo homenaje a los ancestros que tomaron el fusil para defender el terruño. Al unísono, templos y pagodas lucirán esplendorosos, colmados de miles de personas en un gran encuentro espiritual que eleva la moral y el patriotismo de los y las vietnamitas por la patria liberada a fuerza de resistencia frente a los usurpadores franceses, japoneses y, finalmente, estadounidenses.
En Hanói, la capital de Vietnam, la conmemoración convocará a miles de personas en la histórica plaza Ba Đình. Al fondo se levanta imponente el Mausoleo de Hồ Chí Minh, adonde acudirán vietnamitas procedentes de diversos rincones del país para rendir homenaje al gran líder de la liberación.
El Tío Hồ nació en la aldea de Kim Liên, ubicada a 300 km al sur de Hanói, el 19 de mayo de 1890. A los 21 años partió hacia Europa en busca de las ideas libertarias que recorrían el viejo continente. En ese periplo fue testigo de dos grandes acontecimientos históricos: la Revolución soviética (1917) y, después, el triunfo de la Revolución china, de la mano de Mao Zedong, en 1949.
Tras recorrer el mundo en busca de herramientas para la emancipación, el Tío Hồ impulsó la causa independentista a la luz del marxismo-leninismo. Esta doctrina sirvió de base para fundar en 1930 el Partido Comunista de Indochina, plataforma ideológica que marcó la ruta hacia la liberación nacional y bajo la cual retornó a Vietnam.
Las heroínas de Đồng Lộc
El 24 de julio de 1968, todo Vietnam recuerda de manera especial a las diez jóvenes que integraron la brigada de Đồng Lộc. Durante meses, estas combatientes reparaban las carreteras tras los constantes bombardeos de la aviación estadounidense sobre el cruce de Đồng Lộc, un punto estratégico de la llamada Ruta Hồ Chí Minh en la provincia de Hà Tĩnh. Por allí se desplazaban desde el norte batallones y cargamentos de armas con destino a las tropas del Frente de Liberación Nacional (FLN) en el sur. Al mediodía de aquel fatídico 24 de julio, los aviones estadounidenses atacaron y destruyeron el refugio donde se resguardaban. Años después, en ese lugar se levantó un monumento para honrar la memoria de estas diez jóvenes revolucionarias.
Asimismo, en la isla de Côn Đảo —convertida por los colonizadores franceses en un presidio para militantes revolucionarios— murieron más de 20 mil combatientes encadenados en celdas y jaulas bajo un sol abrasador. En esta isla, situada a unos 230 km de Ciudad Hồ Chí Minh (la metrópoli del sur), fue fusilada la joven heroína Võ Thị Sáu el 23 de enero de 1952.
Otro centro de reclusión emblemático fue la tristemente famosa prisión de Hỏa Lò, situada en la calle nombrada en honor a las hermanas y heroínas Hai Bà Trưng. En esa cárcel, construida por los franceses, miles de vietnamitas sufrieron torturas y ejecuciones en la guillotina. Tras la derrota colonial, el recinto albergó a cientos de pilotos estadounidenses prisioneros, quienes bautizaron el lugar con el irónico nombre de "Hanoi Hilton". Tras el fin de la guerra, el espacio se convirtió en un museo y referente histórico que incluso ha recibido la visita de varios de esos antiguos pilotos.
A propósito del homenaje a los mártires, se recordará la figura de la lideresa Nguyễn Thị Minh Khai, quien fue delegada de Vietnam en el VII Congreso de la Internacional Comunista, celebrado en Moscú en 1935.
En las diferentes instancias del Partido Comunista de Indochina se crearon comisiones femeninas para promover la organización política de las mujeres e incorporarlas a los sindicatos en lucha por sus derechos laborales. Destacó así la Asociación de Mujeres Anticolonialistas, de activa participación en las revueltas obreras y campesinas entre 1930 y 1931, donde Nguyễn Thị Minh Khai sobresalió como una valiente dirigente, especialmente en el sur del país.
A 86 años de la fundación de la organización precursora del partido, se produjo el ingreso histórico de las tres primeras mujeres al Buró Político del Partido Comunista de Vietnam: Tòng Thị Phóng, Nguyễn Thị Kim Ngân y Trương Thị Mai. Ellas asumieron sus cargos durante el XII Congreso del Partido Comunista de Vietnam, celebrado el 28 de enero de 2016 en el Centro Nacional de Convenciones de Mỹ Đình —símbolo de la Hanói moderna, de amplias avenidas y grandes edificaciones—, evento en el que otras veinte lideresas ingresaron en la dirección nacional del PCV.
Consulta
Trần Dĩnh Văn. (2014). Vivir como él. Thế Giới Ed.
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