Image

Venezuela en alerta: lluvias extremas ocasionan estragos en el país

Inundaciones y deslaves dejan fallecidos, desaparecidos y graves daños de infraestructura

Desbordamiento de ríos e inundaciones urbanas paralizan a Caracas y varias regiones.

24/08/26.- Las intensas precipitaciones registradas en el país como consecuencia de las ondas tropicales y su interacción constante con la Zona de Convergencia Intertropical han desencadenado severas inundaciones, desbordamientos de ríos y deslizamientos de tierra a lo largo del territorio nacional. Las autoridades del Sistema Nacional de Gestión de Riesgo se mantienen en despliegue permanente para hacer frente a una contingencia que combina pérdidas humanas, considerables daños a la infraestructura pública e interrupción de servicios esenciales.

Víctimas, emergencias regionales y testimonios

El saldo de la emergencia reporta fallecidos, entre ellos dos adolescentes en la parroquia La Vega y una mujer arrastrada tras una crecida en Macarao, personas desaparecidas en distintas zonas del país (incluyendo una madre y su hijo arrastrados en Caracas, ocupantes de vehículos caídos a quebradas en Guaicaipuro y personas atrapadas en ríos de Aragua) y decenas de lesionados por eventos viales e inundaciones.

Las afectaciones geográficas se han extendido a varios estados del país:

  • Caracas y Miranda: El desbordamiento del río Guaire y de quebradas urbanas como en El Valle, La Vega, Coche, Altamira y Macarao provocó el anegamiento severo de zonas residenciales y de arterias viales críticas. En tan solo 45 minutos cayó un volumen de agua equivalente a dos meses, provocando una crecida histórica que dejó entre 60 y 70 vehículos atrapados en la autopista Valle-Coche. Además, la emergencia agravó la vulnerabilidad de las personas que pernoctaban en refugios improvisados y carpas provisionales en la avenida Bolívar y Santa Rosalía tras los terremotos de junio, al ser inundados sus espacios. En Los Teques (municipio Guaicaipuro), se registraron 156 viviendas afectadas en al menos ocho comunidades como: Los Lagos, La Pradera, Barrio Miranda I, El Vigía y La Matica por derrumbes y colapsos de drenajes.
  • Aragua: En el municipio José Felix Ribas, un vehículo fue arrastrado por la crecida de un río y dos personas que se encontraban en su interior continuan desaparecidas.
  • Zulia: El paso de la onda tropical número 40 causó una fuerte inestabilidad atmosférica que derivó en la formación de una tromba marina en el Lago de Maracaibo, acompañada de intensas ráfagas de viento, precipitaciones y descargas eléctricas que alarmaron a la ciudadanía.
  • Anzoátegui: En el municipio Carvajal, la crecida de tres quebradas en la localidad de El Placer (Valle de Guanape) dejó severos estragos y requirió el despliegue inmediato de asistencia integral y maquinaria para despejar vías.
  • Región Andina (Mérida, Táchira, Trujillo): La alta saturación de los suelos ha generado deslizamientos de tierra, desbordamientos e interrupciones del tránsito, además de fallas continuas en los servicios de energía eléctrica y agua potable.
  • Llanos y Occidente (Apure, Portuguesa, Barinas y Zulia): Las crecidas extraordinarias de ríos como el Apure han inundado miles de hectáreas agrícolas y sectores urbanos, afectando la producción alimentaria e interrumpiendo las redes de energía eléctrica y agua potable

El impacto humano de las lluvias se refleja directamente en las declaraciones de la población afectada:

"El agua subió en cuestión de 15 minutos. Perdimos todos los corotos, las camas y la comida. Lo único que pudimos hacer fue agarrar a los niños y salir corriendo hacia la parte alta antes de que nos llevara la corriente", relató entre lágrimas una habitante del sector Macarao, en la capital.

"Sentimos que todo se venía abajo. No tuvimos tiempo de salvar nada, solo veíamos cómo el lodo entraba por la puerta y destruía las paredes. Ahora estamos viviendo en una carpa improvisada, sin luz y con el miedo constante de que vuelva a llover igual", expresó un damnificado del centro de Caracas.

"Cada vez que llueve duro el cerro se nos viene encima. Quedamos atrapados y sin servicio eléctrico; si no se despeja la vía rápido y se arreglan las quebradas, nos vamos a quedar totalmente aislados y sin forma de conseguir alimentos", destacó un vecino de las comunidades afectadas en Los Teques.

Cuadrillas y cuerpos de rescate atienden daños colosales en viviendas y arterias viales.

Respuesta y despliegue del Gobierno Nacional

Frente a la gravedad de la contingencia, la presidenta, Delcy Rodríguez, ordenó la activación inmediata y en alerta máxima del sistema nacional de Protección Civil y los órganos de gestión de riesgo para atender los estragos en la ciudad capital y el resto del territorio nacional. La jefa de Estado encomendó la articulación operativa directamente al vicepresidente sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz, Diosdado Cabello, en conjunto con el jefe de Protección Civil, Almirante Oti Paituvi.

El Ejecutivo despliega operativos de rescate con los Bomberos y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), evacuaciones preventivas en sectores críticos, reubicación de damnificados en refugios temporales y el uso de maquinaria pesada para despejar vías colapsadas por sedimentos. Asimismo, los gobernadores de Anzoátegui, Miranda y autoridades locales monitorean el levantamiento de informes técnicos para la atención directa de los damnificados. El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) mantiene la vigilancia constante advirtiendo la continuidad del mal tiempo.

La alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez, y el jefe de Gobierno del Distrito Capital, Nahum Fernández, activaron brigadas especiales en puntos críticos. Se dispuso de flotas de grúas y maquinaria pesada, tanto pública como privada, para la recolección de desechos, remoción de vegetación y el despeje de arterias viales estratégicas como la autopista Valle-Coche.

Variabilidad climática

La ocurrencia de estos aguaceros torrenciales guarda una estrecha relación con el avance del fenómeno “Súper Niño”, una manifestación climática caracterizada por un calentamiento anómalo y sin precedentes en las aguas del océano Pacífico.

Especialistas e informes meteorológicos señalan que, durante sus fases iniciales e intermedias, el calentamiento oceánico masivo altera drásticamente la circulación atmosférica global. La evaporación acelerada crea choques térmicos con las masas de aire tropical, lo que desencadena eventos hidroclimáticos violentos e impredecibles: tormentas eléctricas, trombas marinas y lluvias concentradas en lapsos muy cortos capaces de colapsar cuencas enteras.

Sin embargo, los expertos advierten que la principal amenaza del “Súper Niño” para Venezuela reside en su impacto a mediano y largo plazo. A medida que el fenómeno se consolida, los patrones climáticos tenderán a polarizarse de forma severa, dando paso a un período prolongado de sequía crítica, disminución drástica de los embalses e incrementos históricos en las temperaturas (olas de calor extremo) a lo largo del territorio nacional.

Esta transición convierte a las actuales lluvias torrenciales en la antesala de una doble crisis ambiental: primero, el impacto inmediato del desbordamiento de ríos e inundaciones urbanas; y posteriormente, el riesgo latente sobre la generación hidroeléctrica, el suministro de agua potable y la producción agrícola ante la inminente etapa de sequía extrema que prevén los modelos climatológicos.

 GÉNESIS PRADA / CIUDAD CCS