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El reto petrolero: De la capacidad instalada al barril real

Miguel Jaimes advierte que elevar la producción exige inversión urgente en el SEN

Jaimes asegura que Venezuela es un actor insustituible en el mapa global al contar con 24% de las reservas mundiales.


03/09/26.-
En el marco de la reciente firma de convenios operativos a 25 años y la actualización del marco legal energético tras los anuncios de la presidenta Delcy Rodríguez en el Palacio de Miraflores, el analista petrolero y doctor en geopolítica energética Miguel Jaimes, ofreció un riguroso análisis sobre el impacto de estas decisiones. Para el especialista, el contexto actual no permite improvisaciones, pues la llegada de inversión extranjera y el restablecimiento de alianzas estratégicas con Estados Unidos y gigantes multinacionales constituyen una ventana de oportunidad inédita, cuyo éxito duradero dependerá de la capacidad institucional del Estado para dirigir el capital hacia la infraestructura real, el músculo técnico y la estabilidad macroeconómica.

La inercia del mercado estadounidense y el reto del "capital sedentario"

Al evaluar las ventajas estructurales de convenios de largo plazo en la actual coyuntura, Jaimes sostuvo que cualquier acuerdo suscrito bajo los parámetros actuales representa una oportunidad extraordinaria para la industria nacional. Explicó que la relación entre Venezuela y Estados Unidos responde a una inercia histórica de más de un siglo, fundamentada en la complementariedad geográfica y refinadora.

El especialista destacó la fortaleza del músculo técnico y financiero estadounidense, cuyo consumo supera los 22 millones de barriles diarios frente a la acelerada declinación de sus campos maduros. Esta realidad convierte a Venezuela en su suplidor sustituto natural, dado que gran parte de la riqueza e infraestructura norteamericana se consolidó históricamente desde las cuencas venezolanas.

Sin embargo, el analista advirtió que la entrada masiva de divisas no debe derivar en un fenómeno de "efecto rebote" o dilapidación del capital. Señaló que la principal tarea de los tanques de pensamiento nacionales es definir una estrategia clara para el destino de estos recursos, evitando cometer desaciertos del pasado.

“El principal reto estratégico es evitar que esta ingente cantidad de recursos se convierta en sal y agua o se diluya en el voraz gasto fiscal”, advirtió Jaimes.

La curva de producción: De la capacidad instalada a la realidad operacional

Cuestionado sobre la factibilidad de superar la meta de 1.5 millones de barriles diarios y escalar progresivamente a los 2 millones, Jaimes ponderó la evolución de los indicadores durante el año 2026. Detalló que la industria inició el año produciendo alrededor de 900.000 barriles diarios y logró escalar hasta alcanzar un volumen de 1.235.000 barriles diarios en el mes de agosto, perfilando cerrar el año con un repunte de 1.4 millones para luego buscar el millón y medio.

No obstante, aclaró que la ingeniería petrolera exige tiempos y procesos que no se resuelven de la noche a la mañana. Los 100.000 millones de dólares en inversiones anunciados por las operadoras transnacionales deben responder a una curva progresiva de mantenimiento, procura de insumos y perforación en campo.

Aunque el país cuenta con una capacidad instalada histórica de 3.8 millones de barriles diarios (alcanzada en la década de 1970), Jaimes señaló que el reto actual no coloca a Venezuela en desventaja porque se mantiene el potencial geológico y el conocimiento técnico.

“Venezuela tiene con qué competir, pero el éxito dependerá de resolver los cuellos de botella en la refinación interna y la infraestructura de superficie”, precisó el experto.

En ese sentido, enfatizó la urgencia de destinar financiamiento a la adecuación de mejoradores de crudo pesado, el suministro de diluentes, la red de poliductos, gasoductos, terminales marítimos y la incorporación de nuevas perforadoras.

Tecnología de punta, soberanía e integridad territorial

Ante la llegada e integración formal de multinacionales como Chevron, Repsol, Eni, Shell y BP, Jaimes calificó el anuncio como un paso indispensable para la actualización tecnológica de la industria nacional. Destacó que estas corporaciones aportan inventarios, repuestos de difícil acceso, maquinaria pesada y capital directo para sostener las operaciones de extracción.

Paralelamente, desestimó categóricamente las matrices de opinión que especulan sobre la cesión o pérdida de soberanía sobre los campos petroleros, enfatizando la solidez del marco legal aprobado en 2026. Recordó que el país dio pasos jurídicos fundamentales con la reforma tributaria y la aprobación del Reglamento de la Ley Orgánica de Hidrocarburos.

El analista explicó que en el subsuelo de la Faja Petrolífera del Orinoco yacen cerca de 65.000 millones de barriles de crudo recuperable distribuidos en los bloques Junín, Ayacucho, Boyacá y Carabobo, descartando cualquier posibilidad de saqueo o traslado irregular de recursos.

“No existe capacidad instalada, ni logística, ni buques suficientes en el planeta para llevarse esas reservas; la soberanía se mantiene irrestricta”, enfatizó.

La urgencia eléctrica: Caruachi y Tocoma como pivotes del desarrollo

Uno de los aportes más exhaustivos de Miguel Jaimes se centró en la interdependencia entre la reactivación petrolera y el Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Argumentó que sin un flujo eléctrico estable es imposible sostener el bombeo, la refinación y el mejoramiento de crudo.

El analista planteó que los recursos de la industria deben irrigar directamente hacia los servicios públicos, destacando la necesidad de rehabilitar proyectos hidroeléctricos estratégicos como Caruachi y la Central Hidroeléctrica Tocoma.

“Esta recuperación eléctrica no solo eliminará los cortes en la industria, sino que tiene el potencial de emplear de inmediato a más de 10.000 trabajadores técnicos”, aseveró Jaimes.

Impacto en la economía real: Divisas, liquidez y modelo de trabajo

Al abordar la proyección de ingresos fiscales (estimados en más de 209.000 millones de dólares mediante la captación de cerca de 19 dólares por barril extraído), Jaimes indicó que el efecto inmediato debe ser la dinamización del mercado cambiario, el control del dólar paralelo y la contención de la inflación.

Explicó que la fluidez de divisas aportada por los tributos y los Contratos de Participación Productiva permitirá alimentar un fondo de desarrollo orientado a la recuperación del poder adquisitivo salarial en la administración pública y la mejora sostenida de los servicios básicos.

Para el analista, este proceso exige además normalizar las jornadas laborales en la burocracia estatal para reactivar el aparato productivo y avanzar en la sustitución selectiva de importaciones, estimulando sectores donde el país ha demostrado independencia productiva, como el café y la agricultura general.

Un actor indispensable en el mapa energético global

Finalmente, Miguel Jaimes ratificó que Venezuela mantiene una posición geopolítica privilegiada al albergar casi el 24% de las reservas probadas del planeta y conservar su rol como miembro fundador de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Sostuvo que en un planeta de casi 10.000 millones de habitantes, con una demanda superior a los 100 millones de barriles diarios y una flota vehicular global que se proyecta en 3.000 millones de unidades, el país sigue siendo una pieza fundamental e insustituible en el tablero internacional.

“El mandato histórico de 'sembrar el petróleo' no es un aforismo ni un sueño, es la única estrategia válida para garantizar el futuro y la soberanía de las próximas generaciones”, concluyó el especialista.

La firma de estos acuerdos y la paulatina reactivación operacional colocan a Venezuela ante un escenario decisivo para su proyección económica global. El éxito de esta nueva etapa no dependerá únicamente del volumen de crudo extraído o de los precios en el mercado internacional, sino de la disciplina institucional para transformar la renta petrolera en un motor real de desarrollo, modernización de servicios y bienestar colectivo para toda la nación.

THUAREZCA JULIO / CIUDAD CCS