Caracas, una hechicera inolvidable | No pueden tapar el cielo con...
un dedo
Por José Antonio Ramírez
22/08/2026.- Jeison se levanta temprano. Su negra ya le está preparando la arepa y el aroma del café recién hecho llega hasta el cuarto. La niña duerme en su camita mientras la neblina cubre el barrio Lídice, donde sus vecinos abren los ojos con la bendición del sublime rocío del Waraira Repano después de un palo de agua nocturno.
Se da un baño con agua fría tras afeitarse viendo el celular. Las noticias le recuerdan el doblete sísmico del fatídico 24 de junio, sesación que renovó con la réplica de 4.5 grados en la escala de Richter la madrugada del pasado 18 de agosto. Tuvo que hacer magia ese día para calmar a su pequeña e infundirle valor a su esposa al salir disparados a la calle para esperar a que pasara el temblor.
Listo para salir, se despide con un beso tierno de su hijita y contempla los bellos ojos de su esposa mientras ella lo bendice antes de comenzar su jornada como mototaxista. Su modelazo de 150 cc lo espera abajo. La pista está caliente, porque el calentamiento global aumentó en 1.7 grados Celsius la temperatura del planeta, mientras los tecnooligarcas siguen comprando tierras en Argentina para construir sus búnkeres posapocalípticos.
Proyecto Haarp enciende la Tierra
El pana mototaxista se mantiene informado: sabe muy bien que los terremotos de 7.5 grados ocurridos en Venezuela y el de 7.4 en Colombia fueron inducidos. Todas las pruebas apuntan al gobierno de Estados Unidos y a una tecnología avanzada para manipular el clima. El proyecto Haarp ha provocado terremotos, huracanes, tifones, inundaciones y sequías extremas alrededor del globo terráqueo.
Al respecto, Russia Today informó sobre un sismo de magnitud 7.2 registrado este jueves en Perú, a 35 kilómetros al norte de Coracora, en la provincia de Parinacochas, región Ayacucho, según datos preliminares del Instituto Geofísico del Perú (IGP). ¿Casualidad? ¿Qué cosas, no?
Mientras tanto, luces rojas similares a rayos láser iluminaron los cielos de Caracas, Bogotá y Lima antes de los sismos que están sacudiendo América del Sur. Destellos azules irradiaron la bóveda celeste previo a los movimientos telúricos. Las redes sociales los mostraron en directo, a diferencia de los mass media, que hicieron lo imposible por hacerle creer al público que se trataba de fenómenos naturales de carácter cíclico.
Jeison se reincorpora y avanza a velocidad por la autopista a buscar a su primera clienta, una sifrina habitante de Cumbres de Curumo. La chica trabaja como abogada en la sede del Palacio de Justicia en Caracas y comenta estar aterrada con el plan de Donald Trump de acabar con todos. Él la escucha, solo piensa en su familia y se la encomienda al Santo Cristo de La Grita para que se la proteja.
Revisa su móvil y encuentra que el proyecto Haarp es señalado como responsable de los terremotos, teoría que aparece una y otra vez gracias a su algoritmo de Instagram, que cita varios portales de noticias. Las investigaciones independientes afirman que los gringos impactan la ionosfera con ondas de radio de alta frecuencia, superiores al millón de vatios, convirtiéndola en un arma de quinta generación.
Judíos sionistas sonrientes
Entre tanto, soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), tras su controvertido paso por territorio bolivariano, vuelven a lavarse la cara durante la tragedia telúrica que sacudió el norte del Cauca en Colombia: se pasean entre ruinas, fingen asistencia humanitaria, se trasladan en camionetas de última generación y violentan a rescatistas voluntarios tras visitar el epicentro del sismo en San José del Palmar, departamento del Chocó.
Las cifras aumentan en Colombia, donde 120 mil familias resultaron afectadas; hay 319 fallecidos, 4 mil 506 heridos y 260 personas desaparecidas. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) contabilizó 168 mil viviendas afectadas, 31 mil destruidas, 302 edificios colapsados, 348 centros de salud y 3 mil 483 instituciones educativas dañadas, según el balance más reciente.
La delegación humanitaria de 82 efectivos militares y rescatistas de las FDI llegó a Colombia para "apoyar" en las labores de búsqueda de supervivientes y evaluación de estructuras. Sin embargo, los habitantes de Cali, Chocó, Medellín y Bogotá han rechazado la presencia de los soldados israelíes.
El pueblo neogranadino sabe muy bien a quién representan los judíos sionistas, es decir, al gobierno de Benjamin Netanyahu, responsable de la masacre contra miles de palestinos, incluidos bebés y niños menores de doce años. Estos nazijudíos se han empeñado en hacer desaparecer a los legítimos habitantes árabes de la Franja de Gaza y Cisjordania ocupada.
Por su parte, el alcalde de Cali, Alejandro Éder, declaró a la prensa que "la recuperación de la ciudad podría extenderse por unos tres años y requerir recursos de distintas fuentes". Éder estimó que la reconstrucción tras el terremoto podría requerir alrededor de 10 billones de pesos colombianos (unos 2.5 millones de dólares), en una declaración reseñada por Sputnik.
También refiere el portal rusa que mientras avanzan las labores de emergencia en la ciudad, las autoridades neogranadinas evalúan cerca de cuatrocientos edificios afectados y preparan un fondo especial para financiar su reconstrucción.
A su vez, TeleSUR reseñó que, en medio de críticas por la gestión ante el sismo de magnitud 7.4 que sacudió al país el pasado 10 de agosto, el presidente de Colombia, Abelardo De la Espriella, informó que "los daños materiales provocados por el terremoto se estiman cercanos a los 30 billones de pesos (alrededor de 7 mil 500 millones de dólares)".
Gringos, go home
Este pueblo valiente de Bolívar, Sucre, Zamora y Negro Primero ya no se deja engañar por las fake news. Tiene al alcance de su mano un vasto océano de información; puede acceder a investigaciones independientes con periodistas serios y canales online que analizan con hechos verídicos lo que antes las élites del poder político, económico, social y cultural se empeñaban en negar.
Donald Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio, ya no pueden seguir ocultando su voraz apetito por arrebatarle la soberanía a los países de América del Sur. Bajo el eufemismo de combatir el "terrorismo de izquierda", les han declarado la "guerra" a todos los movimientos sociales, campesinos, estudiantiles y de trabajadores que se atreven a luchar por sus derechos de salud y educación gratuitas y de calidad, salarios dignos, un modelo ecológico y mejores condiciones de vida para sus hijos.
En Venezuela, los gringos se atrevieron a "presagiar" con total sarcasmo el desastre del doblete sísmico al anunciar, un mes antes, ejercicios en la Embajada de Estados Unidos en Caracas frente a posibles escenarios de "emergencias y catástrofes naturales". Los marines del Comando Sur convirtieron en realidad la invasión funesta después del 24 de junio, cuando tocaron tierra con sus anfibios en la costa de La Guaira.
La Armada de EE. UU. fue enfática al afirmar que los "ejercicios militares" buscaban simular una incursión en terreno "hostil" para pretender capturar narcotraficantes, terroristas y elementos subversivos, según el comunicado oficial emitido por el Comando Sur de Estados Unidos dirigido a Venezuela.
Por supuesto, todo esto va de la mano del agotado discurso contra los jefes de Estado considerados de izquierda por parte del gobierno belicista de Donald Trump. Señala a Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil y a Claudia Sheinbaum en México como líderes antagonistas al régimen de terror yanqui, que ha impuesto secuestros selectivos e intervenciones estratégicas en países contrarios a los intereses de Estados Unidos en América Latina.
Nada nuevo: los pueblos ven retroceder sus derechos a educación, salud, seguridad social, estabilidad económica, tarifas subsidiadas de servicios públicos y acceso al agua potable para vivir. La cultura es subvalorada, porque a la oligarquía no le interesa despertar mentes creativas en el pueblo mientras devalúan la moneda frente al dólar para incrementar la crisis social.
A la par, la derecha apátrida y prosionista, dispersa por toda América, no deja de agasajar a sus "amos" de Israel. El presidente de Argentina, Javier Milei, acaba de convocar a una licitación pública nacional e internacional para dar en concesión por cincuenta años las líneas ferroviarias de carga Belgrano, San Martín y Urquiza, actualmente bajo administración de Belgrano Cargas y Logística S. A.
El proceso implica entregar 7 mil 594 kilómetros de vías en 16 provincias, conectadas con las principales zonas productivas, puertos y pasos internacionales hacia Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay, según informó el portal Al Mayadeen.
Con este siniestro panorama mundial, Jeison regresa a casa tras una jornada agotadora. No quiere saber nada más de redes sociales; siente que en cualquier momento va a sufrir un burnout mental, por lo que prefiere enfocarse en la cálida sonrisa de su pareja y el arrollador abrazo de bienvenida de su pequeña nena.
Aun así, antes de dormir no olvida a su tío Tony, aquel guerrillero urbano de los ochenta que se dejó el pellejo en persecuciones y fue torturado en los temidos sótanos de la Disip en El Helicoide.
Tony, militante anarquista que luchó contra el sistema represor en Venezuela, siempre le decía que, ante el genocida imperio yanqui, el terrorismo de Estado y del patrón: "¡Prefiero morir de pie que vivir de rodillas!".
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